Malaga CF

Y ahora, los fichajes contrastados

  • El Málaga ha concluido su proceso de reclutar a jugadores que suponen una inversión por su proyección en el mercado y se volcará estas dos últimas semanas en otros más ‘hechos’ y de fiabilidad garantizada

El lema empleado entre líneas por Francesc Arnau en su presentación como director deportivo del Málaga, ‘invertir para invertir’, se ha seguido hasta ahora a rajatabla. Como se explicaba en esta misma sección el miércoles 10 de febrero, se trataba, sobre todo, de apostar por jugadores que pudieran tener proyección y con el cartel de firmes candidatos a un traspaso a medio plazo para garantizar el futuro en caso de necesidad. En las oficinas de La Rosaleda reina la satisfacción porque el objetivo se ha cumplido plenamente. Una vez cerrada la incorporación de Keko, las miras son otras: llega el momento de gestionar y cerrar los fichajes más contrastados.

Con el más que evidente respaldo del jeque Abdullah Al-Thani –y también de sus hijos, que es otro valioso aval–, Arnau ha podido ajustarse hasta el momento al guion que él mismo había previsto, un planteamiento que, dicho sea de paso, fue uno de los argumentos más relevantes para convencer a Juande Ramos en una negociación nada fácil. Si algo aprendió el excapitán de su trayectoria como jugador del Málaga fue la necesidad de que el club debe cubrirse las espaldas con gente que tuviera salida en el mercado para salir a flote en momentos de necesidad. Lo vivió en sus carnes cuando el equipo descendió en 2006 y hubo que recurrir a un proceso concursal debido a la escasez de futbolistas con ese cartel (antes hubo casi que regalar al Getafe a Alexis y Nacho).

Esa es la auténtica razón por la que el Málaga se ha volcado en fichar jugadores más o menos jóvenes, por debajo de los 25 años. Ricca, en el mercado invernal, y Jony, Michael Santos, Sandro y Keko, en el veraniego (aunque los dos primeros de este cuarteto se cerraron entre enero y febrero–, están en ese tramo y se suman a Juanpi y Pablo (también está el caso de Horta, pero no cuenta y su salida no se dilatará en exceso). De este modo, la entidad se asegura que a medio plazo una venta importante (‘un pelotazo’, que se suele decir en el mercado) pueda resolver problemas de tesorería, si el plan no cuaja, o permitir disponer de más dinero para invertir y afianzarse entre los más importantes de la Liga, si la próxima temporada el equipo funciona como se desea.

No es casualidad, por tanto, que Arnau, como cabeza visible del proyecto abanderado por los Al-Thani, haya contratado a Ricca (que tendrá 22 años el 1 de diciembre), Jony y Sandro (que curiosamente cumplirán 25 y 21 años el mismo día dentro de poco, el 9 de julio), Keko (que llegará a 25 el Día de los Inocentes) y Michael Santos (que a mediados de marzo alcanzó los 23). Se puede afirmar que el librillo del director deportivo cuenta con tres capítulos: el primero está relacionado con los futbolistas a los que hay que buscar salida (Espinho, Rescaldani, Horta, probablemente Cifu, quién sabe si el meritorio Mikel y Tighadouini), el segundo ya está completo (la llegada de opciones de futuro) y el tercero es el que arranca ahora (la búsqueda de futbolistas más contrastados).

El Málaga ya ha realizado gran parte de la tarea, pero le queda rematar la faena En determinadas posiciones tanto Arnau como Juande entienden que el Málaga debe contar con futbolistas más ‘hechos’ y de una fiabilidad garantizada. Es decir, que puedan tener más edad (y, por consiguiente, experiencia) para integrar esa columna vertebral siempre tan importante. Y en esa línea de reclutar a jugadores de 26 años hacia arriba se van a centrar ahora los responsables del club.