Malaga CF

Jony: «Con el proyecto que tiene el Málaga se puede intentar entrar en Europa»

Jony, ayer en la concentración del Málaga.
Jony, ayer en la concentración del Málaga. / Pepe Ortega
  • "No me puedo relajar por la gran competencia que hay; tengo que ganarme el puesto en el día a día" afirma el jugador

El astuariano Jony no es un jugador más. El extremo es uno de los preferidos de los aficionados. En una entrevista a este periódico el futbolista, de 25 años, muestra madurez y moderación, aunque insiste en su ambición de luchar por logros importantes del equipo, como puede ser la entrada en las competiciones europeas, aunque matiza que habrá que ir dando pasos poco a poco. También habla de su pasado, que tiene las luces del final y las sombras de la zona intermedia, cuando salió el Barcelona y se veía fuera del fútbol profesional. Se considera un extremo a la antigua usanza y espera devolver el cariño que le están mostrando los aficionados con buen juego sobre el campo y muchos goles.

Lleva pocas semanas en Málaga, pero ya está observando el calor del que va a ser su público, ¿no?

La verdad es que se palpa en el ambiente una ilusión tremenda por este equipo. Creo que han fichado a jugadores con hambre de crecer, de ir mejorando. Y pienso que la gente lo ha notado y está bastante ilusionada, y por eso al equipo sin verlo aún.

¿Pero ese cariño que le muestra la afición tendrá que corresponderlo después?

Sí, por supuesto. Esa ilusión tenemos que devolverla en el campo con nuestras actuaciones, con entrega, con sacrificio y con sudor. Y en eso estamos ahora. Trabajamos para coger un buen tono físico para después hacer buenos partidos en La Rosaleda.

Tenía muchas expectativas en sus comienzos, pero se frenaron poco después. ¿Qué ocurrió?

En categorías inferiores era una promesa del fútbol asturiano. Me fui al Barça, cuajé dos buenos años y después estaba complicado seguir por la competencia que existía. Era difícil subir al filial. En aquella etapa me tocó con Nolito y otra gente que jugaba en mi posición, que estaban a un nivel altísimo. Siempre, para un jugador, es complicado salir del Barcelona. En ese momento, quizás por falta de madurez, no estuve a la altura del nivel que se pedía. Y me quedé un poco atrás hasta que me encontré con Abelardo y su cuerpo técnico, que me dieron una confianza plena. Me hicieron volver a creer en mí mismo para relanzar mi carrera.

¿En esos malos momentos pensó en algún momento que ya no llegaría a Primera?

Sí, claro que se piensa. Cuando estaba en el Avilés, después de venir del Getafe, ya me planteaba seguir allí y centrarme en los estudios, en mi carrera. Entonces fue cuando recibí la llamada de Abelardo, que me dijo que estaba todavía a tiempo de ser un jugador profesional. Y me dijo que iba a confiar mucho en mí. La verdad es que así fue. Luego adquirí una madurez que no tenía antes, lo que me hizo crecer como persona y futbolista.

El Sporting fue clave en ‘regreso’.

Para mí el Sporting es mi equipo, lo sabe todo el mundo. Me dio la posibilidad de ser jugador profesional y de dar el salto que estoy viviendo ahora a un club como el Málaga. Toda mi vida le voy a estar agradecido, además de que soy sportinguista y siempre lo voy a ser. Desde Málaga los voy a seguir.

Después de todo este agradecimiento, ¿le hubiera gustado salir de otra manera?

No, creo que he salido bien. Pienso que he cuajado tres años muy buenos allí y soy bastante querido por la afición. Y lo mejor fue dejar el equipo en Primera, que es su sitio. Más feliz no me pude marchar.

Ahora llega a un equipo nuevo en el que tendrá mucha más competencia.

Seguro. En el anterior año, al no poder fichar el Sporting, se iban reconvirtiendo jugadores a posiciones que no eran las suyas. Por eso, la competencia que tenía era menor. Aquí es diferente, porque tengo a Chory, a Juanpi, que también puede jugar ahí, o al propio Ontiveros, que viene por detrás. No me puedo relajar, tengo que ganarme el puesto en el día a día. Pero esa competencia sana es la que te hace crecer.

Acaba de dar un paso más en la élite del fútbol. ¿Qué espera ahora en su carrera?

Primero asentarme en Primera División, asentarme en el Málaga y en la ciudad, y crecer como futbolista. Y ahora hacerlo aquí.

¿Tiene algún jugador que sea su referencia en el mundo del fútbol?

No. Pero me fijo mucho en los futbolistas que juegan en mi posición. Me gusta mucho Di María por los desequilibrante y vertical que es. Aunque es verdad que, en general, no tengo ídolos.

¿Se considera un extremo a la antigua usanza o no es correcta esa definición?

Sí, es así. En el fútbol actual es muy habitual ver a los extremos a pierna cambiada, metiéndose por dentro, pero quizás yo soy un poco distinto, aunque puedo hacer ese papel también. Me gusta estar en la banda, jugarme el uno contra uno y poner esos centros peligrosos que me suelen caracterizar. Sí, se puede decir que soy un extremo a la antigua usanza.

¿Y el fútbol actual no necesita de esos extremos?

Sí. Los extremos como yo muchas veces sirven para desatascar partidos cuando se juega mucho por dentro y hay que buscar algo diferente. Muchas veces vienen muy bien con ese juego rápido y los centros. Puede ser una baza importante en este Málaga, que ha fichado a este tipo de jugadores que a los aficionados les suele gustar bastante. Ojalá sea así y todo funcione.

En su reciente historia con Keko usted sería Zipi, pero ¿quién es más serio de los dos?

Creo que yo. Keko tiene más chance a la hora de expresarse ante los medios. Y tiene más gracia, porque los asturianos somos más fríos que el resto. Creo que soy más serio que Keko, pero poco más.

¿Keko es su mejor amigo en la plantilla?

Estoy conociendo ahora a todo el mundo, pero es verdad que con él coincidí en la presentación y ahora estamos juntos en la misma habitación. Pero estoy encantado con todos los compañeros.

¿Ya ha tenido tiempo para analizar la ciudad, el equipo y los compañeros? ¿Se ha encontrado lo que esperaba?

La verdad es que estoy encantado con Málaga y con el tiempo, porque vengo del norte y ese solecito se agradece un montón. Me gusta mucho. Los pocos días que he tenido libres he intentado cocerla más junto a mi novia y también mi madre, que está ahora de vacaciones aquí. Pero tiene algo malo, y es que la gente conduce fatal. Tenía que decirlo. Algunos no saben que el carril izquierdo es sólo para adelantar, no para ir a 80. Me ha llamado la atención. Me pone nerviosísimo, y hasta de mal humor.

Jony, sonriente, rodeado de vacas .

Jony, sonriente, rodeado de vacas . / Pepe Ortega

¿Es posible que su coche sea demasiado rápido?

No, no. Pensé que iba a ser sólo el primer día, pero con el paso del tiempo me he dado cuenta de que se conduce bastante mal en Málaga.

Va adquiriendo la forma y el ritmo poco a poco, y ya ha participado en dos partidos. ¿Cuáles fueron las sensaciones?

Desde el partido de Algeciras al de Bélgica del otro día cambió mucho. Las sensaciones fueron mucho mejores. En el último me encontré mucho más cómodo. Pero queda mucho por delante, estamos en pretemporada. Venimos de estar dos meses parado y la carga de trabajo está siendo alta. Me encuentro mejor y con ganas de acumular minutos y sensaciones.

Todavía no se puede analizar el potencial que podría tener el equipo, ¿pero le parece que hay mimbres para conformar de inmediato un buen bloque?

Sí, seguro. Cada uno que juega da el nivel y le pone las cosas difíciles al míster. Para él seguro que es un bendito problema, pero se trata de ponérselo difícil al míster.

¿Mantiene la idea de entrar en Europa?

Hay que tener la precaución de no creerte más que nadie y lograr primero la permanencia, pero creo que tenemos jugadores suficientes para llegar más lejos. Yo soy un jugador ambicioso que quiero ir a más. Y estos años atrás en el Sporting he luchado por la salvación, pero al llegar a este club con el proyecto que tiene y los jugadores que están firmando, creo que se puede aspirar a intentar entrar en Europa, que es algo bonito. Ya estuvo hace poco en la Champions, donde llegó a los cuartos de final, y este equipo, con el hambre que tiene, creo que lo puede conseguir. Hay que ir paso a paso y tener calma.

¿Qué mensaje le lanzaría a la afición malaguista, que está ilusionada con el equipo y también con usted mismo?

Lo primero que le diría es que tengan paciencia con el equipo. Ahora hay un éxtasis máximo. Se puede empezar bien y acabar mal, y al revés. Por eso hay que tener esa paciencia hasta que el equipo se acople, se entienda bien. Los primeros interesados en hacer algo grande somos nosotros, pero hay que ser realistas y saber que esto lleva un periodo de adaptación. Que confíen en el equipo en los momentos más difíciles. A nivel personal quiero darles las gracias por el recibimiento que me han hecho y que ojalá pueda devolverles todo ese cariño y las expectativas que tienen puestas en mí con buenos partidos y muchos goles.