Diario Sur

Malaga CF

Demichelis: «Me duele mucho tener que luchar para ganarle al Málaga»

De todas las fotos de su carrera, esta es una de las preferidas de Demichelis. Corresponde al partido de ida de la previa de Champions, cuando el Málaga dejó sentenciado su histórico acceso a la fase de grupos. El gol en La Rosaleda frente al Panathinaikos sirvió para que el central celebrara el embarazo de su mujer, Evangelina
De todas las fotos de su carrera, esta es una de las preferidas de Demichelis. Corresponde al partido de ida de la previa de Champions, cuando el Málaga dejó sentenciado su histórico acceso a la fase de grupos. El gol en La Rosaleda frente al Panathinaikos sirvió para que el central celebrara el embarazo de su mujer, Evangelina / Álvaro Cabrera
  • Puede debutar con el Espanyol precisamente frente al equipo de Juande cuando en noviembre estaba pactado su regreso si se iba Angeleri

  • «Para mí y mi familia, Málaga y el Málaga han sido muy importantes, nos han marcado mucho», recalca el central argentino

Pasado mañana, si nada se tuerce, vestirá de blanquiazul... pero en el equipo rival. Martín Demichelis reconoce que tendrá «una sensación sumamente extraña» al enfrentarse al Málaga con la camiseta del Espanyol, «algo que nunca hubiese querido». En realidad, de no haberse producido el relevo en la cúpula del club en noviembre del año pasado, su regreso se habría concretado en el mercado invernal. La salida de Angeleri estaba cantada y él había dado todas las facilidades posibles en la negociación con el anterior director deportivo, Mario Armando Husillos. El pacto estaba más que acordado. «Me duele mucho tener que luchar para ganarle al Málaga. Nunca hubiese querido enfrentarme a él», reconoce en conversación con este periódico.

La ilusión de Demichelis era retirarse como jugador del equipo de Martiricos. «Quería volver a casa, donde sé que me quieren. Bueno, queríamos, porque quería yo y quería mi familia. Todos los que me conocen saben que para mí y mi familia Málaga y el Málaga han sido muy importantes. Nos han marcado». Por eso, el central argentino esperó en vano en el verano de 2013 que la conversación mantenida durante un almuerzo con Husillos y con el entonces vicepresidente y consejero delegado, Moayad Shatat –también estaba presente su ‘hermano’ Santa Cruz–, se plasmara en una oferta. Nada de nada. Semanas después, Demichelis se vio forzado a presentar una denuncia (que posteriormente retiró) debido a que él debía adelantar de su bolsillo cantidades a Hacienda que le correspondían al club durante tres años. «Era lo último que quería, pero es que era la única forma de llamar su atención porque no nos atendían», recalca.

Premier League y Mundial

El resto es sobradamente conocido: el Atlético de Madrid lo fichó a coste cero, luego Simeone no le dio op ortunidades y él, a las pocas semanas de incorporarse al cuadro rojiblanco, aceptó la posibilidad de iniciar otra etapa con Manuel Pellegrini, ahora en el Manchester City. Volvió a triunfar, primero con un papel clave en el título de la Premier League y después haciéndose hueco en la selección argentina para el Mundial de Sudáfrica. De preconvocado a incluido en la lista final, de suplente en los primeros partidos a indiscutible hasta alcanzar la final frente a Alemania.

Pero él quería volver a Málaga. O mejor dicho, ellos. A su mujer, ‘Eva’ (Evangelina) y a su hijo, Bastián, les costó dejar su residencia de Marbella y por eso, a la más mínima oportunidad cuando se producía un receso en la competición, tomaban un vuelo para volver a Málaga y pasar aquí unas pocas horas. Además conviene recordar que la hija de Demichelis es malagueña. No puede tener nombre más andaluz: Lola.

El sueño del anterior director general, Vicente Casado, era recuperar a algunos jugadores que firmaron la etapa más gloriosa bajo la batuta de Pellegrini. Evidentemente, la situación económica impidió que se pasara de un simple tanteo. No obstante, en el caso de Demichelis fue distinto. No se trató solo de conversaciones informales. Se olvidaron las discrepancias e iba camino de ser no solo el primer fichaje para esta campaña. Hace casi un año, cuando la temporada daba sus primeros pasos, el central argentino ya habló con Husillos y dejó abierta la puerta a su regreso en enero. La presión familiar pesaba más que la llegada de Otamendi para sumarse a Kompany, Mangala y él en el grupo de centrales del Manchester City. Solo era necesario que hubiera una vacante en la plantilla malaguista y, salvo sorpresa, esa situación iba a producirse: Angeleri manejaba ofertas importantes de Argentina y la peculiaridad de su contrato le aconsejaba un cambio. Efectivamente, así se produjo.

A coste cero

Pero el sueño de Demichelis se desvaneció con el relevo en la cúpula del club; es decir, con la salida de Casado y Husillos. Las prioridades pasaron a ser otras y el argentino se quedó con la miel en los labios. «Siempre traté de darle importancia a que el cierre de la carrera fuera el soñado y solo había dos opciones, el River Plate y el Málaga. Son los equipos que llevo en el corazón. Por diferentes motivos no pudo ser lo de River, pero la opción del Málaga era más fácil. Yo iba a coste cero y no tenía ningún interés económico, simplemente aportar al equipo en lo que fuera necesario. Ellos saben que me puse a total disposición del club. Era una posibilidad linda, fácil. No sé si llamarlo frustración, tristeza o qué, pero lamentablemente no se dio».

Es más, durante el primer semestre se buscó sin éxito reconducir la situación. Solo cuando vio que el Málaga tenía claras otras prioridades (Kone y Diego Llorente) se animó a ponerse más en el mercado. En cuestión de semanas llamó a su puerta el Espanyol. «Llegué a avisar al Málaga de que tenía dos o tres opciones de la Liga y me dijeron definitivamente que no. Fue entonces cuando aposté por el Espanyol. Tiene un proyecto nuevo, ambicioso, con un entrenador reconocido (Quique Flores)que fue el que me llamó y tuvo palabras gratificantes hacia mí».

El problema de la vivienda

Allí está casi aterrizando y todavía busca casa. Quiere dejarlo solventado para el fin de semana, porque ha sido convocado por el nuevo seleccionador argentino. No es tarea fácil, porque en agosto y en Barcelona las opciones no son muchas. Desde luego, aquí ese no habría sido el problema. Más que nada, porque él y su familia tienen su casa en Marbella y en ella tienen decidido fijar su residencia con vistas al futuro. «Quiero jugar más que en cualquier otro partido, pero seguro que no será tan emotivo como en La Rosaleda...», confiesa. Respecto a la cita del viernes se muestra cauto: «Más que pensar en el Málaga, debemos pensar en nosotros. El Espanyol es un equipo en reconstrucción, con un grupo diferente al de anteriores temporadas. Pero a corto o medio plazo se verá a un Espanyol competitivo, intenso y difícil de batir».

Temas