Diario Sur
Malaga CF
Juande, en un gesto de rabia durante el partido frente al Athletic.
Juande, en un gesto de rabia durante el partido frente al Athletic. / Ñito Salas

El Málaga no tiene defensa

  • Los errores colectivos e individuales se reflejan en falta de contención y una muy escasa contundencia

  • Aunque al equipo le generan pocas ocasiones, los rivales marcan con mucha facilidad y eso lo ha llevado a no acabar un solo encuentro imbatido

La pasada temporada el Málaga no estrenó su casillero goleador hasta la séptima jornada; en la actual, todo un contraste: encaja al menos un tanto en cada partido. Acabar un encuentro con la portería a cero se ha convertido casi en una utopía para el conjunto blanquiazul. Desde luego, en lo que respecta a la contención, la contundencia y la firmeza, el Málaga de momento no tiene defensa. La fragilidad no es solo consecuencia de errores individuales (más bien de graves errores individuales), sino también de aspectos relacionados con el colectivo. Si bien es cierto que tampoco al conjunto de Juande Ramos le generan muchas ocasiones, los rivales ven puerta con demasiada facilidad.

Otro estilo

En el arranque de un análisis exhaustivo de los males defensivos del Málaga conviene hacer hincapié en que con el cambio de entrenador el club no sólo buscó neutralizar de golpe el efecto por la salida de Javi Gracia (y lo consiguió en menos de 24 horas). También se pretendía contar con un entrenador que colocara la cobertura más adelantada. Nunca se cuestionó al entrenador navarro (porque sus resultados son incuestionables), pero internamente sí se valoraba que la apuesta del navarro por «proteger la defensa» conllevaba que a la postre el equipo actuara demasiado retrasado y, por lo tanto, más lejos de la portería. De ahí, por ejemplo, la apuesta por dos centrales teóricamente rápidos, Llorente y Koné.

Una presión ineficaz

En los dos años de la ‘era Gracia’ el Málaga destacó por su firmeza en la primera línea de presión. En su temporada de estreno como inquilino del banquillo, el navarro nunca escondió sus elogios a Juanmi o Samu Castillejo por los kilómetros que recorrían durante el encuentro, muestra inequívoca de su labor de desgaste al contrario, incluso en la salida del balón de este. Yen la anterior, después de experimentar con jugadores más anárquicos en este aspecto junto a Charles (Amrabat o Tighadouini) finalmente encontró la solución en Cop. Y así el croata, pese a sus posibles carencias cara al gol, tuvo un papel muy relevante en compañía del delantero brasileño. Esa tarea de ahogar a la cobertura rival cuando iniciaba la jugada tuvo momentos muy relevantes para el equipo, como en los encuentros frente a los ‘grandes’. Ahora esa presión no es tan firme y Juanpi o Sandro no han conseguido emular al balcánico.

‘Pivotes’ menos liberados

La principal consecuencia de aquella presión se observaba en el papel de los dos medios centro. Camacho y Recio, la pareja habitual cuando el aragonés no estuvo lesionado –es decir, superado el primer tercio del campeonato–, se veían claramente beneficiados porque estaban muy descargados de trabajo. Incluso, como se recordará, uno de ellos casi se unía a los dos puntas en el atosigamiento a los zagueros contrarios, con lo que el equipo recuperaba fácilmente el balón y sufría menos en defensa. En este comienzo de Liga los ‘pivotes’ han pasado muchos apuros, no solo porque su nivel haya sido bajo, sino también porque tienen más trabajo y están más expuestos. Se produce un paralelismo claro con el arranque de la temporada 2011-2012, que acabó con la clasificación para la Champions. La contención no bastaba para evitar apuros a Toulalan y, posteriormente, a los centrales.

Baja clave en la zaga

El Málaga cuenta con cuatro centrales más el polivalente Torres, pero no cabe duda de que el futbolista más importante en esta zona volvía a ser un año más Weligton a sus 37 años. A priori el eje de la defensa iba a estar compuesto por él y Llorente, un futbolista que la pasada temporada destacó en el Rayo (pese a los más de 70 goles encajados debido al sistema casi suicida de Paco Jémez). La lesión del brasileño ha obligado a recurrir a la pareja Llorente-Koné. Los elogios dentro del equipo a las virtudes del madrileño han sido numerosos, pero hasta el momento su papel ha sido decepcionante. Da la impresión de que al joven madrileño, que en el cuadro vallecano contaba al lado con futbolistas curtidos (Amaya o Ze Castro), le está pesando el nuevo rol de teórico líder en la cobertura. Asimismo, Koné muestra una preocupante anarquía táctica que, si bien a veces resuelve gracias a su capacidad de reacción, también influye en la descoordinación de ambos. En cualquier caso, conviene recordar que en la campaña anterior Albentosa también estuvo cuestionado durante los primeros meses –incluso era suplente de Angeleri– y que tanto él como Weligton, que no destacaban por su velocidad y tiraban la línea muy atrás, estaban muy arropados gracias al trabajo colectivo y a más cohesión entre las líneas. Juande también cuenta con el joven Mikel, que en pretemporada mostró falta de oficio y que, conviene recordar, va convocado con Venezuela, pero como lateral izquierdo (es el suplente de Feltscher, actualmente en el Getafe).

Laterales en baja forma

Aunque los centrales suelen ser el blanco de las críticas cuando un equipo no funciona defensivamente, en muchos casos también los laterales tienen su cuota de culpa. El Málaga no es una excepción. En particular, el equipo ofrece muchas dudas en el costado izquierdo. El rendimiento de Ricca ha dejado bastante que desear por su inseguridad y por su proclividad a verse condicionado por una tarjeta amarilla. Ahora sí ofrece cierta bisoñez acorde a su edad, no como en la recta final de la pasada temporada. Tampoco Rosales ha ofrecido un buen comienzo de temporada y, aunque sus virtudes siempre han sido más ofensivas, en estas jornadas apenas se le ha visto con esa seguridad habitual para medir bien sus subidas y evitar riesgos al equipo. De las alternativas al uruguayo y al venezolano siempre cabe destacar a Torres, aunque también ha mostrado cierta irregularidad cuando Juande ha recurrido a él. Juan Carlos ha sido de momento visto y no visto, pero sus dudas sobre si es realmente lateral se multiplicaron en el arranque del partido frente al Eibar, cuando sufrió lo indecible con Jota. Luego, con Torres, hubo clara mejoría.

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