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Malaga CF

Sandro concluye su 'pretemporada'

Sandro celebra su gol ante el Leganés, el tercero de los cuatro que lleva como malaguista. :
Sandro celebra su gol ante el Leganés, el tercero de los cuatro que lleva como malaguista. : / Ñito Salas
  • El canario ha sufrido en silencio para recuperar el ritmo de competición y adaptarse a un estilo distinto al del Barça

En diez jornadas con el Málaga ya ha disputado más del doble de minutos en la Liga que toda la pasada temporada con el Barcelona (788 frente a 348). Este simple dato supone la sencilla explicación del crecimiento experimentado por Sandro en las últimas jornadas. El delantero canario, ya convertido en el máximo goleador (con cuatro tantos), al fin ha concluido su ‘pretemporada’.

Hace casi un año, cuando Francesc Arnau tomó las riendas de la dirección deportiva, comenzó a buscar opciones para la plantilla y se fijó en Sandro. No tuvo excesivamente difícil conocer si el Málaga tenía opciones. Simplemente tuvo que marcar el teléfono del que fue su fiel representante, Ginés Carvajal, que lleva las cuestiones del delantero canario. «El Barça no lo deja salir», fue la respuesta. Sin duda, más producto del temor a la lesión de algún delantero que de la confianza en el futbolista. Ahí están los datos: en la segunda vuelta solo fue convocado en dos partidos de Liga y no jugó un solo minuto.

Afortunadamente para el Málaga uno de esos dos encuentros se celebró en La Rosaleda (el otro fue en la tierra del delantero, en Las Palmas). Aquel 23 de enero Sandro compartió banquillo con Ter Stegen, Dani Alves, Bartra, Mathieu, Sergi Roberto y Rakitic. Conocedor del interés de Arnau, habló con los otros suplentes del ambiente que se vivía en La Rosaleda. Y especialmente con Dani Alves, que siempre ha tenido magníficas referencias de la afición del Málaga gracias a uno de sus grandes amigos, el ex director deportivo blanquiazul Antonio Fernández (de hecho, en su día Abdullah Ghubn instó al jerezano a que negociara el fichaje del brasileño...). Por eso, cuando comenzaron los contactos con el punta grancanario en marzo (Arnau no cejó en su empeño), la disposición de este era extraordinaria.

Sandro tenía opciones del extranjero, pero era consciente de que necesitaba jugar, una tesis que compartía su representante. El Málaga apostaba fuerte y él tardó poco en decidirse. La ciudad y su temperatura tuvieron una clara influencia y la postura del delantero se vio avalada por la familia. De ahí que antes incluso del cambio de entrenador en La Rosaleda casi se tuviera la certeza de que su fichaje era un hecho.

A Sandro le ha sobrado confianza desde el primer día de su llegada por más que Luis Enrique se la retirara los últimos seis meses de competición. Los datos son verdaderamente elocuentes sobre la escasa aportación del canario la pasada temporada en el Barcelona. De los últimos 27 partidos de Liga solo participó en uno, como titular, frente al Villarreal junto a Messi y Luis Suárez, y en la segunda vuelta, como queda explicado, tuvo que conformarse casi siempre con seguir los encuentros desde la grada o por televisión. El técnico apostó definitivamente por Munir como principal recambio de la mejor delantera del mundo.

Las actuaciones de Sandro se habían limitado al primer tramo del campeonato; en concreto, hasta la undécima jornada (precisamente la que se disputará esta semana). Había participado en nueve de los encuentros y en tres de ellos como titular. Uno fue completo (4-1 frente al Levante) junto a Messi y Neymar (Luis Enrique dio descanso a Luis Suárez), y en los otros, contra el Eibar (3-1) y el Rayo (5-2), se vio beneficiado por la lesión de Messi y jugó en ataque con Luis Suàrez y Neymar. En ambos casos fue sustituido por Munir. El canario, que no marcó un solo gol la pasada Liga, asistió en primera persona a las exhibiciones de Luis Suárez (tres goles al equipo armero) y Neymar (cuatro al vallecano).

Con solo 348 minutos en el campeonato anterior, Sandro ha vivido una pretemporada demasiado larga que parece haber concluido. Juande le dio confianza desde el primer día, convencido de que iba a aportar goles como escolta del delantero centro. Pero entre la falta de un refuerzo para esta posición y los problemas físicos de Charles ha debido jugar mucho de ‘nueve’. Otro obstáculo más al margen de la necesidad de coger ritmo de competición y de adaptarse a un estilo distinto al del Barcelona. En este sentido, conviene apuntar que durante su trayectoria en el primer equipo azulgrana estaba poco acostumbrado a disputar partidos completos.

Al canario le ha costado mucho encontrar su sitio y, sobre todo, no jugar tan acelerado. Ya en los últimos partidos no ha evidenciado ese afán por querer hacer cosas muchas cosas a la vez. Por eso, ha dado un paso importante en la interpretación de las jugadas, en elegir la mejor opción. Aunque, eso sí, este aspecto queda en segundo plano porque de un delantero se valoran los goles y él ya lleva cuatro. Ya cual mejor. Sandro parece haber concluido su ‘pretemporada’.