Diario Sur

Malaga CF

Jony, frente a su familia del Sporting

Jony salta en un ejercicio con Camacho, con Juan Carlos en segundo plano.
Jony salta en un ejercicio con Camacho, con Juan Carlos en segundo plano. / Ñito Salas
  • «No celebraría un gol ante ellos ni aunque sirviera para ganar la Liga con el Málaga», asegura el delantero blanquiazul

  • El delantero se mide a su exequipo, en el que destacó en Primera y del que es su entorno cercano

málaga. Estos días su teléfono está que echa humo. Suele pasar cuando llegan los partidos especiales, en los que además de los tres puntos en juego entran en escena factores personales. Jony se medirá mañana al Sporting, hasta ahora el club más importante de su corta trayectoria. El delantero es uno de los fichajes importantes de esta temporada para el Málaga y pelea en cada partido, en cada entrenamiento, por convencer a Juande y asentarse en la entidad de Martiricos. Pero no se olvida de su Sporting, el equipo que le dio la oportunidad de dar un salto de calidad en su carrera como futbolista y en el que conserva muchas amistades, desde Abelardo, el entrenador, hasta el resto de miembros del 'staff'.

El entorno de Jony, nacido hace 25 años en Cangas del Narcea (Asturias), es del Sporting. Sus amigos y también su familia, aunque como es lógico ahora todos son también un poco malaguistas. «Ellos quieren que esté tranquilito, que afloje... Pero, claro, yo voy a ir a tope por los tres puntos. Es un partido especial, mi familia es sportinguista y se les hará raro a todos verme ahí, en el equipo rival. pero están contentos», aseguró. «Enfrentarme a excompañeros y amigos será muy especial, pero eso no quita que haya tres puntos en juego que queremos que se queden en casa para llegar al 'parón' tranquilos», dijo el delantero. Además, el jugador tiene una relación especial con Abelardo: «Ha sido mi padre futbolístico, el que me ha dado la oportunidad de ser profesional y ha apostado por mí; me gustará verlo, a él y a su cuerpo técnico».

El respeto de Jony por el Sporting es máximo y tiene claro que no celebraría nunca un gol ante su exequipo. «Es imposible que pueda celebrar un gol ante mi exequipo, el que me dio la oportunidad de estar aquí ahora y disfrutar del fútbol. No lo celebraría ni aunque fuese el gol que le diera un título de Liga al Málaga, por el respeto que le tengo al Sporting. No se me pasa por la cabeza». Palabras contundentes la del extremo, que fue un jugador clave del conjunto de Gijón en las últimas temporadas. Llegó al filial del Sporting en 2013 y debutó ese mismo año con el primer equipo, en la recta final de la temporada. Después fue un pilar básico en la temporada del ascenso con siete goles y también la pasada campaña, para lograr la permanencia. Los números de Jony en el primer equipo rojiblanco se resumen en 82 partidos jugados y 14 goles.

Por tanto, el Málaga fichó en enero a todo un ídolo sportinguista, por lo que su salida del equipo no estuvo exenta de polémica. La directiva del Sporting deslizó que Jony se marchó al Málaga por dinero y que le habían realizado hasta tres ofertas distintas para intentar retenerlo. Por su parte, el jugador aseguró que estas ofertas estaban muy lejos de la del Málaga y que no se fue solo por dinero, sino por el proyecto que le planteó la entidad de Martiricos. «El fútbol tiene esas cosas, a algunos les pareció bien que yo me fuera, y a otros, mal. Pero me fui con la conciencia muy tranquila, habiéndolo dado todo, dejando al equipo en Primera; me fui contento y orgulloso», dijo ayer.

En el aspecto deportivo, Jony es el más adecuado para analizar al rival de mañana. «He visto todos sus partidos. Hay cosas muy parecidas al año pasado, con gente rápida por las bandas; ahora además han introducido a gente de calidad para tener la posesion como Moi o Víctor Rodríguez. Es un equipo muy bueno, pero el fútbol es cuestión de rachas. Nosotros tenemos que aprovechar esa desconfianza que ellos tienen», declaró.

Respecto al Málaga, el extremo asturiano asegura que llega mermado en algunas posiciones por las bajas y reconoce que al equipo «le está costando» subsanar los errores defensivos.