Malaga CF

Torres: «Más que un buen juego necesitamos una identidad, saber a lo que jugamos»

Miguel Torres tira una cerveza en su visita ayer a la fábrica malagueña de San Miguel.
Miguel Torres tira una cerveza en su visita ayer a la fábrica malagueña de San Miguel. / Álvaro Cabrera
  • «No es fácil encontrar ese estilo; el entrenador ha tenido que hacer muchos cambios por decisiones técnicas u obligadas», argumenta el defensa del Málaga

El defensa malaguista Miguel Torres (Madrid, 1986) analizó para este periódico el peculiar arranque liguero del Málaga, seguramente con más puntos que juego, y con numerosas incidencias en el campo y en la enfermería. Sin pronunciarse aún sobre el objetivo europeo, admitió la importancia de tener un estilo definido, más que en la premisa de vencer y convencer.

–El año pasado por estas fechas el Málaga se lamentaba de sumar menos puntos de los que merecía. Ahora parece que sucede justo lo contrario. Este Málaga suma 15 puntos, tras muchas remontadas, pero sin consistencia en su juego.

–Bueno, si entonces teníamos mala suerte no es que ahora tengamos mucha fortuna. Hemos reaccionado a muchos marcadores en contra, y la suerte no te hace darle la vuelta a un partido. Creo que esto habla muy bien de lo que tiene este equipo, mucha entrega y carácter hasta el final de los partidos. Esta plantilla no tiene nada que ver con la del año anterior. No son buenas comparaciones, porque hay que ver también el valor del resto de conjuntos de la Liga. Esta campaña hay una competitividad tremenda, con cantidad de conjuntos que se han reforzado muy bien. Para nosotros lo primordial es ir sumando e instalándonos en una posición cómoda, lejana del descenso. Más que un buen juego tenemos que tener una identidad, saber a lo que jugamos.

–Habla del estilo. Parece que cuesta identificarlo. ¿Es porque juegan menos coartados que con Gracia?

–No es cuestión de libertad. Es otro entrenador. Han venido muchos jugadores nuevos que se tienen que adaptar a lo que es este club, hay otro estilo de juego...Esto lleva su transición. También el entrenador ha tenido que hacer muchos cambios en los partidos, algunos por decisiones tácticas y técnicas, pero otros muchos obligados. Por eso no digo que o es fácil encontrar ese estilo. Como dije al principio de temporada, somos una plantilla amplia, con muchos recursos. Todos vamos a ser importantes a lo largo del curso.

–Ha comentado que ve una Liga más competitiva. ¿Se refiere a la dura competencia que hay por detrás de los grandes?Ese gran Sevilla, el Villarreal, el buen momento de la Real Sociedad, el Celta,...

–Sí, y además, el Valencia ha dado un cambio fuerte con la llegada del nuevo entrenador (Prandelli). Creo que hay plantillas que peden estar por debajo ahora, pero no tiene que engañarnos. Ahora llega pronto la cuesta de enero con los partidos de la Copa del Rey, y ese es el momento que marca el desenlace de la temporada. Si ahí estamos finos, que es cuando el año pasado estuvimos bien, podremos posicionarnos bien. Es clave que el míster tenga a disposición a la mayoría de jugadores y que haya competitividad, porque eso nos permite entrenarnos de forma más seria. De momento no podemos fijarnos en un objetivo final, pero tenemos que ser exigentes, como en eso de no encajar tantos goles de inicio.

–Ya que habla de este asunto. Haber ido perdiendo en nueve de las once jornadas ligueras, ¿se puede atribuir a algo casual?

–Al final las estadísticas nos dicen que en los primeros quince minutos de cada partido hemos encajado muchos goles, y no creo que sea fruto de la casualidad. No sé si es concentración o que al inicio descuidamos más la faceta defensiva y nos centramos más en el ataque... Es cierto que tenemos que tener una organización defensiva global, ser compactos, como lo fuimos en años anteriores. No tenemos una plantilla en la que los delanteros no se impliquen en defensa; al revés, los tenemos muy agradecidos en el trabajo.

–¿Qué sensaciones tiene esta temporada sobre el equipo?

–Este verano fui de los jugadores que más habló de los buenos refuerzos y de la idea de Europa. Pero por experiencia lo que me inquieta ahora es pensar en qué haremos en estas salidas difíciles y el tramo de enero con la Copa, antes que el objetivo de la temporada. La salvación ha de ser el objetivo prioritario.Este Málaga está en construcción. Se ha apostado por un entrenador por tres años y jóvenes con proyección. Este es un curso de crecimiento y ojalá podamos estar lo más arriba posible, pero teniendo en cuenta que muchos de los rivales se han reforzado muy bien.

–Casi todos los lesionados esta campaña están teniendo largos periodos de recuperación. ¿No lo ve así?

–A ver, hay diferentes tipos de lesiones. Weligton es un jugador que ya tiene una edad, y que se tiene que tratar de lo que tiene de una manera más suave, porque es muy importante, cuando vuelva tiene que darnos todo. El resto son en su mayoría problemas musculares y en algunos casos se han dado recaídas y ahí los responsables, cuerpo médico y jugadores, tienen que tomar buenas decisiones. No podemos andar con dudas.

–¿Cómo ve de ánimos a Weligton y Charles?

–A níngún jugador le gusta pasar por esto, pero son gente con experiencia. No son sus primeros problemas, así que les veo animados. Son de los primeros en llegar, de los últimos en salir y estoy convencido de que acabarán ayudándonos este año.

–¿Cabe interpretar como positivo o negativo que Jony se enfadara de la forma como lo hizo el viernes?

–Estaba jugando y no me enteré inicialmente. Fue un partido que ganamos, así que lo último en lo que queremos pensar es que ha habido un compañero que estaba enfadado porque lo habían cambiado. Sólo necesitábamos muestras de felicidad por los tres puntos. Si en el minuto 1 o en el 89 el míster decide hacer un cambio para que salga otro compañero hay que entenderlo.Está bien tener rabia, pero al entrenador se le convence en los entrenos y en los partidos.

–¿Les beneficiará medirse al Barcelona justo después de otro ‘parón’ de selecciones?

–De inicio nos beneficia llegar a este ‘parón’ tras una victoria. Se trabaja de forma mejor. Tener bajas estos días no es bueno, porque este tipo de encuentros hay que trabajarlos de una forma diferente en los entrenamientos, pero vemos mucho al Barcelona todo el año. Tienen una baja muy importante, la de Luis Suárez, pero nosotros también la de Camacho. Lo más importante es que sepamos interpretar lo que quiere el entrenador, trabajar colectivamente y prepararnos para un partido muy largo.

–¿Cómo se vio ante el Sporting tras sólo una sesión de trabajo completada en los últimos días?

–Mi vuelta estaba programada tras la vuelta del ‘parón’, pero el trabajo de la semana fue bien. Tuve una conversación con el míster y le dije que estaba seguro. Sé que corría un riesgo, pero mi idea era ayudar al equipo. Ha salido todo bien y estoy agracedido por la confianza del técnico.

–Un año más entrando y saliendo del equipo, pero cumpliendo...

–Al final yo no me pongo las notas. Amedida que pasa el tiempo noto cada vez más el calor de los aficionados y del club. Es de agradecer llegar a una ciudad en la que la mayoría de los seguidores tienen palabras de agradecimiento hacia ti.

–¿Considera justo ser el equipo más amonestado de la Liga?

–Desconocía ese dato. No creo que no sea merecido. Es una asignatura pendiente. No creo que demos muchas patadas, así que interpreto que muchas han sido por hablar, por un comportamiento que no se debe tener. Es evitable.

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