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Malaga CF

¿Cuándo podrán jugar Keko y Weligton?

Keko, en uno de sus primeros entrenamientos.
Keko, en uno de sus primeros entrenamientos. / Salvador Salas
  • El extremo y el central ni siquiera han comenzado a correr con el grupo, por lo que se mantiene la incógnita sobre una fecha aproximada de su reaparición

  • El brasileño ya ha cumplido dos meses desde su último partido y la situación del medio punta obliga a ser muy cautos en los pronósticos y también en el trabajo

Uno es el jugador imprescindible en la defensa, el líder de la cobertura; otro, el futbolista por el que el Málaga más desembolsó para este nuevo proyecto (cinco millones). Pasan las semanas y ambos continúan en el dique seco. Y además sin que atisbe el final del túnel, porque de momento ni siquiera han comenzado a correr. Por eso la pregunta es evidente: ¿cuándo podrán jugar Keko y Weligton?

De un tiempo a esta parte se ha instalado el oscurantismo en los clubes de élite en todo lo relativo a las cuestiones médicas, un extremo que a la postre consigue el efecto contrario. En vez de salvaguardar los intereses del futbolista (y del propio club) únicamente se consigue que proliferen los rumores, las dudas y hasta la incertidumbre. Y además no se valora convenientemente la actuación de un jugador, por desconocimiento de la opinión pública, cuando ha afrontado un encuentro muy mermado físicamente o infiltrado.

Los casos de Keko y Weligton son suficientemente elocuentes. Y nadie quiere pillarse los dedos. «El jugador guardará reposo en las próximas horas y la disponibilidad del futbolista estará pendiente de la evolución de su lesión», apuntaba el comunicado oficial del Málaga cuando se anunció a finales de septiembre (el día 26)la operación a la que había sido sometido el central brasileño debido a una lesión de menisco interno y condral. Semejante obviedad (que el jugador estará disponible en función de la evolución en su recuperación) se ha convertido en una opción generalizada dentro de los clubes.

Artroscopia obligada

El caso es que dos meses después de su último partido Weligton ni siquiera ha empezado a correr y se limita a hacer ejercicios en la piscina y el gimnasio. A sus 37 años el brasileño mantiene intacta la ilusión, aunque la situación había llegado a un punto en el que la artroscopia era obligada. El capitán malaguista debía limitar sus esfuerzos durante toda la semana para que no se le cargara la rodilla y pudiera jugar –se ejercitaba muy poco–, aunque a cambio llegaba a los partidos muy justo de ritmo. Con todo, su inteligencia y su veteranía le bastaban para mantener la regularidad habitual en él.

El problema es que en torno a la figura de Weligton volvió a configurarse esta temporada el bloque defensivo. Juande Ramos ensayó en la semifinal del Torneo Carranza con el once inicial que iba a comenzar la Liga, pero ya era consciente de que el brasileño no estaba para un esfuerzo excesivo. El riesgo de una grave lesión lo llevó a dejarlo en el banquillo en el estreno, frente a Osasuna, para recurrir a él solo en caso de emergencia en los últimos minutos. Efectivamente, en cuanto se ejercitó con una mínima regularidad, ‘Weli’ recayó. Quedó descartado por problemas físicos para visitar al Espanyol. Una semana más tarde el entrenador lo utilizó ante el Villarreal en casa y ahí se vio claramente que el futbolista estaba falto de reflejos. Aquello fue el 10 de septiembre. Dos semanas más tarde, tras el enésimo intento para recuperarse, él mismo entendió que la mejor solución era pasar por el quirófano.

Weligton acumula ya ocho jornadas fuera del equipo. Con el brasileño nunca se sabe, porque su físico lo acompaña («el doctor dice que no tengo cuádriceps», suele recalcar en tono de broma) y siempre se recupera antes de lo previsto. Sin embargo, esta vez la reaparición se demora más de la cuenta. Es cierto que no necesita mucho tiempo para coger el ritmo, pero de momento ni siquiera ha podido comenzar a correr junto al readaptador.

El caso de Keko es parecido. Precisamente por esa tendencia a no comunicar las cosas con claridad, poco o nada se supo respecto a que en las primeras jornadas el entrenador malaguista no le dio toda la confianza debido a que la preparación del futbolista era algo corta. Eso sí, independientemente Juande entendió que a falta de un delantero centro de envergadura era mejor prescindir de un extremo en una de las bandas.

Problemas en pretemporada

Keko sufrió la pasada campaña una lesión en el sóleo que le impidió ‘rematar’ una Liga casi sobresaliente. Su rendimiento tras esos problemas físicos ya decayó claramente y también sufrió molestias que le impidieron ejercitarse con normalidad en el comienzo de la pretemporada como malaguista.

El 19 de octubre, cuando ya casi se cumplía un mes del último partido en el que había sido convocado antes de causar baja, SUR ya advirtió de la preocupación existente en torno al madrileño. Entonces desde el club se apuntó que la percepción era que Keko iba a regresar al trabajo a corto plazo. Desde entonces ha pasado casi otro mes y la situación no ha variado. Una cicatriz derivada de la lesión sufrida la pasada temporada en el sóleo en la pierna derecha obliga al extremo a trabajar únicamente en el gimnasio. Los propios compañeros admiten que es una incógnita la fecha de reaparición del futbolista.

Por eso, la situación de Keko obliga a mostrarse muy cautos no ya a la hora de pronosticar su vuelta a los entrenamientos con relativa normalidad –y qué decir de los partidos oficiales–, sino incluso de la carga de trabajo que deberá realizar cuando comience con la readaptación. Es la misma cautela que hay que tener con Weligton...

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