Diario Sur

Malaga CF

Encantados con ‘Quique’

Ruiz explica un ejercicio a los jugadores durante la pretemporada.
Ruiz explica un ejercicio a los jugadores durante la pretemporada. / Salvador Salas
  • El vestuario también da gran valor al preparador físico por la capacidad mostrada por el equipo en las diversas remontadas. El ‘feeling’ de los jugadores con Enrique Ruiz es total, muy al contrario de lo que sucedía con su antecesor en el puesto

Cuando Juande Ramos comenzó a negociar su contratación por el Málaga también comenzó a analizar el cuerpo técnico que podía acompañarlo. Sus dos principales ayudantes, sus grandes hombres de confianza, ya tenían otro destino: Juan Ramón Muñiz se había decantado finalmente por el Levante mientras que Marcos Álvarez ya estaba comprometido con el Betis, como acompañante de Gustavo Poyet. Una de las piezas importantes era el preparador físico. Sin embargo, el manchego se mostró muy contundente: «No me preocupa; el mejor está aquí, en el club». Se refería a Enrique Ruiz, ‘Quique’ dentro del equipo. Con esa decisión dio un paso importante, porque el malagueño siempre ha tenido un especial ‘feeling’ con los jugadores. Y sobre todo las dos últimas temporadas, cuando los futbolistas no congeniaban en exceso con la persona que llegó con Javi Gracia.

Carácter, orgullo, mentalidad ganadora y… condición física. Hasta el momento el Málaga ha protagonizado varias remontadas y en el vestuario también se analiza la importancia de la preparación llevada hasta el momento bajo la batuta de Ruiz. Los jugadores suelen recalcar que cuando el marcador está en contra la exigencia física y mental es enorme para darle la vuelta a la tortilla. Las piernas no van si la mente no va. Pero el equipo casi siempre ha conseguido su objetivo. «Pocas veces nos han tenido metidos en nuestro campo durante toda la segunda parte y el Málaga lo ha hecho. Es muy meritorio», le apuntaron a Juande altos dirigentes de Las Palmas tras la derrota blanquiazul en el estadio Gran Canaria mientras el manchego, desencantado, se lamentaba de la derrota.

A caballo ganador

Juande evidentemente sabía que apostaba a caballo ganador. Salvo en el breve periodo de Jesualdo Ferreira, cuando Ruiz se vio apartado junto a Álvaro Reina –a este no tardó el manchego en llevárselo con él al Dnipro–, el preparador físico malagueño ha sido un fijo en el primer equipo. Lo hizo como ‘primer espada’ desde que en enero de 2005 subió del filial con Antonio Tapia y cambió las pautas que había dejado el ahora reputado Óscar Ortega, ayudante de Simeone y entonces de Gregorio Manzano. Después Ruiz acompañó a Manolo Hierro, Marcos Alonso, Juan Ramón Muñiz (en dos etapas) y de nuevo Tapia. Pero también formó parte del equipo de trabajo con Manuel Pellegrini (formó un tándem excepcional con José Cabello), con Bernd Schuster (codo con codo con el inimitable Carlos Cascallana) y con Javi Gracia (junto a Juan Solla).

No obstante, Ruiz no está en el primer plano en el día a día desde que llegó Juande. Ya sucedía en los últimos meses del anterior ejercicio. Los acontecimientos de la pasada temporada son poco conocidos de puertas afuera. Ya en el verano de 2015 los dirigentes del club estuvieron a punto de tomar la decisión de relevar a Juan Solla debido al malestar de un sector importante del vestuario, pero al final, para evitar polémica con Gracia, se decidió seguir hacia adelante con el gallego como preparador físico.

Aun así, la relación ya estaba deteriorada y no tenía marcha atrás. Las formas de Solla no gustaban, hasta el punto de que comenzado este año los dirigentes (los nuevos dirigentes) tomaron la decisión de que en el día a día, en el trabajo de campo, las riendas las llevara Ruiz. Es más, cuando el Málaga cerró el acuerdo con Gracia para su renovación –que era papel mojado debido a la baja cláusula de rescisión del técnico–, el técnico tuvo que transigir con una exigencia del club: Solla no podía seguir en el club. Entonces se argumentó públicamente que la continuidad del cuerpo técnico se demoraba hasta el final de la temporada cuando la realidad es que el navarro ya había aceptado no solo que su principal hombre de confianza iba a ser despedido, sino que él tendría que comunicárselo y que tendría que exponerle que era una decisión consensuada.

Avalado por todos

Ruiz, afable con los jugadores, exigente pero cercano en el trabajo, es una persona querida y respetada en el vestuario y muy valorada por los capitanes. Por eso en los últimos meses de la temporada, cuando Gracia aceptó que él se encargara del día a día en el trabajo, el enfrentamiento se tornó normalidad. Paradójicamente, Juande desconocía esta situación cuando negoció con el club y expuso que ‘Quique’ (como se le conoce) era la persona elegida. Sin duda, los informes de Muñiz tuvieron un peso enorme, aunque también conviene recordar que el preparador físico es muy valorado por el director deportivo, Francesc Arnau, que coincidió con él varios años en su etapa como futbolista. Es decir, hubo unanimidad en los avales: del club, del nuevo entrenador y de la plantilla.

La normalidad se ha instalado en el trabajo, sin malos rollos en lo que atañe a la preparación física. Acompañado primero de Rafa Mondragón y después de Manu Gestoso, Ruiz vuelve a ser una pieza importante en el Málaga. Los jugadores están encantados con ‘Quique’. Como siempre.

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