Diario Sur

Malaga CF

Un éxito planificado en el Málaga

Arnau, en su despacho de director deportivo en La Rosaleda.
Arnau, en su despacho de director deportivo en La Rosaleda. / Fernando González
  • La presencia de filiales en el primer equipo también es la consecuencia de la decisión de Arnau de no completar la plantilla con jugadores profesionales

  • El director deportivo prefirió ceder a Cifu u Horta para contar con solo 22 efectivos y que en caso de necesidad los jóvenes tuviera hueco

La plaga de lesiones que ha asolado al Málaga durante el último mes y medio (y que probablemente se prolongará varias semanas más) se ha visto compensada con la aparición de los jugadores jóvenes de la cantera como Luis, Ontiveros o En-Nesyri. Y este éxito no es casual, sino que estaba planificado. De hecho, es la consecuencia de que el director deportivo, Francesc Arnau, adoptara la decisión en mayo de no completar la plantilla con 25 profesionales para dar opciones a las piezas más destacadas del Atlético Malagueño.

Desde un principio el excapitán blanquiazul tuvo clara su filosofía. Así se lo expuso a los propietarios (tanto a Nayef Al-Thani como después, cuando llegó a España, al presidente) y también al que iba a ser el nuevo entrenador, Juande Ramos, cuando comenzaron las negociaciones con este. Pero también estaba al tanto de ello el anterior técnico, Javi Gracia, desde el mismo momento en que se cerró con el navarro una renovación que se intuía podía ser papel mojado. Arnau considera que en un club como el Málaga es tan valioso un crecimiento de la plantilla respecto al ejercicio anterior como elevar el patrimonio de la propia entidad. De ahí la apuesta por fichajes jóvenes, casos de Jony, Keko, Sandro o Santos.

De primera mano

Pero Arnau ha accedido al cargo después de haber crecido en la cantera y también, conviene no olvidarlo, de haberse formado en un club como el Barcelona, en el que la apuesta por el fútbol-base forma parte de la identidad. El director deportivo malaguista conoce de primera mano los mimbres que la entidad tiene en las categorías inferiores debido a su papel durante varios años de adjunto al director de La Academia, Manel Casanova. De este modo, desde el principio tenía claro que, en cuanto tuviera oportunidad –algo que no se produjo la pasada temporada porque entonces la prioridad era salvar al equipo del descenso a Segunda–, quería dejar abierta la puerta para que los canteranos tuvieran la opción de jugar minutos.

En el mes de mayo incluso estaba definida la cifra: veintidós efectivos en la primera plantilla (dos porteros y veinte jugadores de campo). Y para ser más concretos, dos por puesto. Por eso, muy pronto se acordó con Juande por dónde iban a ir los tiros. Cifu, Horta y Espinho quedaron descartados desde el principio, de modo que se trató de agilizar la salida de todos ellos, el último para su desvinculación y los otros dos en calidad de cedidos (acabaron por recalar en el Girona y el Sporting de Braga, respectivamente).

Como ya ha explicado SUR en varias ocasiones, la llegada de un delantero centro de área, con envergadura y juego de espaldas, no fue una petición expresa de Juande en verano, sino que estaba incluida en la planificación desde el primer día de la negociación. A la postre, esa opción no se dio y el futbolista número 22 pasó a ser otro centrocampista, Pablo. Así quedó ‘coja’ la plantilla, porque para la delantera figuran tres futbolistas profesionales (Santos, Sandro y Charles) mientras que en la medular son cinco (Camacho, Recio, Kuzmanovic, Pablo y Duda). A este último se le adaptó ahí en la estructura diseñada mientras que Juanpi aparecía en el flanco derecho del centro del campo junto a Keko.

Apuesta por Mikel

La apuesta por la cantera era firme. Y no solo por la presencia de Pablo finalmente como vigésimo segundo jugador, sino también porque en el eje de la defensa se optó por contar como cuarto central, numéricamente hablando (quinto si se incluía al polivalente Torres), por Mikel. La confianza en la evolución del venezolano era absoluta, aunque es cierto que también existía la posibilidad de que pudiera salir cedido si en la pretemporada no terminaba de cuajar. Como esto no se produjo, su salida a préstamo quedó descartada en el mes de agosto.

No contar con 25 profesionales podía suponer un enorme riesgo si se acumulaban las bajas por lesión –como así ha ocurrido–, pero Juande aceptó los deseos de Arnau e incluso dejó claro en su presentación, el 27 de mayo, que si los jóvenes daban el nivel tendrían oportunidades. «Si los jugadores no valen, con todo el dolor de mi corazón se quedarán en el camino, pero en igualdad de condiciones los jugadores de la cantera siempre aportan esa chispa de corazón y sentimiento. Pero jugar en el equipo no se regala, no se compra en la tómbola», recalcó. Y así En-Nesyri estuvo por delante de Santos al comienzo del campeonato o hace tres fines de semana el central Luis se encontraba en el banquillo mientras que Koné seguía el partido desde la grada al ser el descartado de la convocatoria inicial.

Hasta el momento Luis, Ontiveros y En-Nesyri han tenido la oportunidad de ir convocados e incluso de jugar. El zaguero se estrenó en el Camp Nou, el extremo marbellí lo hizo en la jornada anterior (frente al Sporting) y el delantero marroquí ya acumula ocho encuentros ligueros. En el grupo de filiales fijos con la primera plantilla se encuentra un cuarto futbolista (quinto inicialmente si se incluye a Pablo), Kuki. El joven punta, uno de los jugadores de mayor proyección en las categorías inferiores de la selección española (fue el segundo capitán de la sub-17 que compitió en el Europeo el año pasado), está a la espera de tener su oportunidad mientras juega cada domingo con el Atlético Malagueño y es también una de las piezas importantes del juvenil que compite en la Youth League.

Que jugadores del filial tengan minutos es un éxito de la cantera y también lógicamente consecuencia de las numerosas bajas en la primera plantilla, pero también el fruto de una planificación muy definida diseñada en el mes de mayo por el director deportivo.