Diario Sur
Malaga CF

Ontiveros, un año de madurez

Enrique Ruiz y Ontiveros bromean durante el entrenamiento de estos días en el Anexo.
Enrique Ruiz y Ontiveros bromean durante el entrenamiento de estos días en el Anexo. / Ñito Salas
  • Tras un primer intento de llegar al primer equipo, varios factores influyen en que ahora sea un jugador más hecho

Desde pequeño ha estado acostumbrado a decidir partidos y por eso no debe de sorprender que tras erigirse en el artífice del triunfo ante el Deportivo dejara entrever que ya tenía ansiedad por marcar con el primer equipo. Noviembre vuelve a ser el mes de aparición de Ontiveros en el Málaga, solo que esta vez tiene claro que llega para quedarse. A tenor de los comentarios en el club, la diferencia es sencilla: este año le ha servido para adquirir cierta madurez.

Hubo algo de justicia poética en el espectacular gol del marbellí. Hace dos semanas Albentosa hizo un comentario sobre Ontiveros tras la decisiva actuación de este ante el Sporting. «Conozco a Ontiveros y creo que le viene mal mucho bombo», recalcó. En el club no sentó muy bien la reflexión. El caso es que el sábado la felicidad del marbellí contrastaba con la frustración del central.

Pero es cierto que el comentario del zaguero valenciano encerraba algo de verdad. La figura de Ontiveros siempre ha estado acompañada de comentarios sobre su incuestionable caída y también sobre su forma de ser. A partes iguales. Hace un año, cuando el joven talento debutó en el primer equipo, se esperaba mucho de él. En el vestuario hubo quien pensó que la apuesta del entrenador, Javi Gracia, también suponía un mensaje a los dirigentes (en particular al entonces director deportivo) de que prefería alinearlo antes que a Tighadouini. Y es cierto que cuando llegó Chory Castro y salió el joven internacional marroquí ya el marbellí dejó de contar en los partidos y las convocatorias, pero este también puso de su parte. Al navarro no le gustó que faltara a algún entrenamiento a su regreso de ejercitarse con la selección sub-19.

Fichaje cuestionado

Probablemente esa cierta fama de díscolo –y en particular su tormentosa salida del Betis tras un incidente en la residencia del club– hiciera que las puertas de la selección estuvieran medio cerradas para él. Incluso, internamente algunos cuestionaron su fichaje y su permanencia en el Málaga, pero en este periodo han sido cruciales la familia (por encima de todo), Manel Casanova y Francesc Arnau. También su entrenador primero en el juvenil y ahora en el Atlético Malagueño, Manel Ruano. Probablemente este, por su forma de ser, ha sabido sabido entenderlo a la perfección y llevarlo con firmeza y al mismo tiempo con cierta manga ancha.

A Ontiveros, por ejemplo, le gusta poco jugar en la derecha. Prefiere hacerlo en la izquierda porque así puede tirar diagonales y disparar a puerta. Ruano ha ido poco a poco situándolo también en su banda ‘natural’ para exigirle que generara situaciones de peligro antes de devolverlo a la izquierda. El caso es que el marbellí ha crecido en varias facetas, como en su implicación en los partidos a domicilio, donde siempre ha sido el principal objetivo de los contrarios en las tarascadas y las entradas duras.

La presencia en la selección sub-19 también ha supuesto un gran estímulo para Ontiveros durante el último año. El marbellí fue convocado por Luis de la Fuente para los entrenamientos a finales de octubre y noviembre junto a Luis y desde enero pasó a ser fijo en los partidos. Y no sólo eso. En las dos citas previas a la Ronda Élite en Huelva fue titular y además marcó en ambas: el gol en la derrota por 1-2 ante Italia en Lepe, y el primero en el triunfo por 1-2 en Serbia. De este modo, fue uno de los líderes del equipo en la fase clave para acceder al Europeo. España no logró su objetivo en la capital onubense tras ceder un empate ante Georgia y caer frente a Inglaterra, pero ‘Onti’ jugó los tres partidos completos.

Consejos

También el paso por el primer equipo, donde siempre fue fijo en los entrenamientos, le ha servido a Ontiveros para crecer. Los consejos de los jugadores más curtidos han sido continuos para que suelte la pelota antes, para que no busque siempre la misma jugada, para que no se muestre tan individualista. El marbellí cuenta ahora con otra ventaja: al nuevo entrenador le gusta el fútbol de los extremos. Juande ya supo pulir a un gran futbolista de desborde, Joaquín, al que le insistía (como bien recuerda el portuense) en que debía aprovechar su calidad también para marcharse ‘por dentro’.

Poco a poco el manchego ha entendido que Ontiveros no solo tiene capacidad para encarar y marcharse, sino que también tiene gol. Aun así, ha preferido situarlo en la derecha. Ante el Sporting le pidió que sacara de su zona al lateral izquierdo Canella para abrir el cuarteto defensivo y crear así huecos para encontrar un remate más cómodo. Así llegaron el segundo gol (con un hábil movimiento de Sandro) y el tercero (el cabezazo de Santos se produjo tras una segunda jugada como consecuencia del centro inicial del marbellí). En el Camp Nou le pidió trabajo y que retuviera la pelota para buscar una salida. Yfrente al Deportivo volvió a estar por delante de Jony. Ahora Ontiveros no va a dejar pasar la oportunidad. Tras un año de madurez es un jugador más hecho.

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