Diario Sur
Malaga CF

Desastre del Málaga en el Pizjuán (4-1)

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Recio, en una acción del partido / Afp

  • Fue arrasado en el derbi regional ante el Sevilla en once minutos caóticos en los que encajó cuatro tantos y entregó el partido

  • El Málaga reaccionó tras el pésimo primer tiempo y logró el tanto del honor en un gran lanzamiento de falta de Sandro

Anoche quedó el Málaga en evidencia. Los temores se confirmaron y llegó el día del desastre, el partido en el que todo falló y en el que se acumularon todos los errores imaginables concentrados en el menor tiempo posible. Se consumó el caos en once minutos nefastos, horribles, en el peor sitio posible, en el derbi contra el Sevilla, uno de los equipos de máxima rivalidad para su afición. Todo comenzó bien, pero los fallos, las carencias y la nula contundencia desnudaron al equipo blanquiazul, ayer de amarillo entero, en un primer tiempo penoso. Con un centro del campo mermado, los centrales haciendo aguas y un portero sin brillantez, el equipo de Juande Ramos, que tampoco estuvo atinado, fue arrasado por un Sevilla muy fuerte, como ya se sabía.

Todo cambió, pero la transformación experimentada por el equipo en el segundo tiempo, la expulsión de Rami y el golazo de Sandro de falta directa fueron insuficientes más allá de recuperar el orgullo y la ambición, ya que el choque quedó resuelto en el desastre de los once minutos mencionados. Nada menos que con 4-0. El Málaga mostró todas sus deficiencias en ese periodo nefasto, en esos minutos en los que se entregó por completo al Sevilla ante varios centenares de sus seguidores que de desplazaron en una noche fría y con la permanente amenaza de la lluvia.

El Málaga se durmió, como si ya hubiera comenzado las vacaciones, lo que aprovechó el conjunto sevillano para destrozar el entramado defensivo de Juande Ramos, que hizo aguas en el centro del campo y de la defensa, con errores continuos en los once minutos del naufragio. Luego, con Recio y Ontiveros en el campo, el Málaga tuvo más mordiente y elevó de una forma muy considerable su ritmo y actitud, además del gran trabajo de Sandro, incansable todo el encuentro.

Juande Ramos hizo una nueva variante, ya repetida en otra ocasión, al colocar a dos posibles laterales como interiores o extremos, como son Rosales (tiene claramente la tendencia a retrasarse) y Juan Carlos. El técnico buscó un bloque consistente frente a un rival más fuerte todavía esta temporada. Pero la fórmula, aparentemente muy defensiva, falló nada más superarse el ecuador del primer periodo con un balón en profundidad de Nzonzi que aprovechó Vietto para abrir el marcador tras ganarle la partida a Llorente. Pero no fue un error puntual, sino el comienzo de once minutos tenebrosos en los que Vietto marcaría de nuevo casi de inmediato, igual que Ben Yedder y Vitolo. Parecía increíble, los goles entraban con suma facilidad en la meta de un Boyko que, sin cometer ningún error destacado, no fue capaz de lucirse en ninguno de los envíos para evitar alguno de los tantos.

Un infierno

El hundimiento malaguista fue total. El partido se convirtió en un infierno para los ‘amarillos’. Así se llegó al descanso, y tras él saltaron al campo Recio y Ontiveros. Y todo cambió. El Sevilla ya subió el pie del acelerador y la actitud malaguista ya fue diferente, lo que sirvió para recuperar el orgullo perdido y hacer el tanto del honor por medio de Sandro (un golazo de falta directa), jugada en la que también fue expulsado Rami. En la media hora en la que el Málaga jugó en superioridad numérica tuvo algunas opciones, en las que pudo acortar algo más las distancias, aunque el Sevilla tiró de oficio para frenar en seco a los malaguistas y dejar el marcador exactamente igual. 4-1.

Ya hace algunos encuentros que el Málaga acaba salvando los muebles después de repetir algunos errores graves y mostrar carencias importantes. La ausencia de futbolistas destacados, los problemas con las lesiones y que Juande todavía no ha encontrado la fórmula para equilibrar un equipo que cambia cada semana llevan ahora más que nunca a un periodo de vacaciones, después del partido del martes de l Copa, y también de reflexión. El Málaga está decidido a realizar dos fichajes en el mercado invernal, pero estos refuerzos no solucionarán todas las carencias que muestra el equipo en periodos puntuales de los partidos. Será necesario encontrar más salidas que permitan al equipo ser más competitivo. Los empates en Barcelona o Valencia quedan en un segundo plano tras el nefasto encuentro de ayer. Ahora llega el Córdoba a La Rosaleda. A ver qué pasa con la Copa del Rey.

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