Malaga CF

Un adiós liguero a 2016 con dudas

Ben Yedder, tras rematar en la acción del 3-0 el sábado perseguido por LLorente.
Ben Yedder, tras rematar en la acción del 3-0 el sábado perseguido por LLorente. / Reuters
  • El borrón del Sánchez Pizjuán profundiza en el desencanto de la afición con el juego del Málaga

  • Pese a que no se dan apuros clasificatorios, se cuestiona la debilidad defensiva, la ausencia de un estilo definido y los cambios en el once

Ni una remontada mañana ante el Córdoba en la Copa (tras el 2-0 en la ida) podría suavizar mucho la decepción que sufren los aficionados con este Málaga y con la que se cerrará 2016. En parte por algunos fichajes importantes y porque el proyecto partió en agosto con elevadas miras. Las que marcó Juande Ramos al hablar de la pelea por Europa. Aunque de momento la permanencia va muy bien encaminada, con un colchón de nueve puntos, la sexta plaza también se ha alejado. Queda a siete puntos, a tres jornadas del fin de la primera vuelta. El otro gran motivo del desencanto es que el mayor borrón ha llegado en el escenario más inoportuno, en el Sánchez Pizjuán. El 4-1 ha sido el único tanteo amplio encajado esta temporada, pero no es necesario hacer una encuesta con una amplia muestra de malaguistas para percibir que al aficionado no le transmite mucho el juego del equipo esta temporada.

El Málaga terminará el año natural en el puesto undécimo o duodécimo (si puntúa el Celta esta noche en San Mamés), no muy lejos de los parámetros de su presupuesto o tope salarial en Primera, y con la expectativa de quedarse sin alicientes a medio plazo si no cambia su situación y con un riesgo elevado de no continuar en la Copa del Rey. ¿Cuáles son las claves de este desencanto del malaguista con su equipo?

Un agujero defensivo

El Málaga defiende mal, pero coinciden muchas circunstancias que agravan la sensación de debilidad. El equipo destacó sobremanera el último curso en esta parcela; cada semana que transcurre aumenta la sensación de desacierto en la apuesta por Llorente y Koné en el mercado, y las continuas modificaciones de nombres en el dispositivo no permiten asentar los mecanismos defensivos. La ausencia de Weligton se suma al bajón de Ricca respecto a lo apuntado en primavera, y la forma de jugar de este Málaga se orienta más al intercambio de golpes que a asegurar el cero en su portería. Con 26 tantos en contra, no hay muchos precedentes de un Málaga más vulnerable atrás a estas alturas de la Liga, sólo los de la campaña del regreso en 1999 (27), la comenzada con Jesualdo Ferreira (2010-11, con 35) y la de Tapia en 2008 (24). Eso sí, también es de los más realizadores (25, uno menos que en 2000).

Discrepancias individuales

El seguidor no comulga con muchas entradas y salidas de jugadores del once. El giro de timón con Kameni es una de ellas, ya en la jornada decimotercera. Boyko aún no ha aclarado ese cambio. Tampoco entiende que Llorente juegue siempre que está disponible, cuando es uno de los defensas que más errores individuales viene cometiendo. Los mismos fallos o menos han desterrado a Koné (no juega en la Liga desde su mala tarde en el Calderón), y hubo un punto de inflexión con Jony tras su cambio a la media hora ante el Sporting. Por último, Santos, una apuesta económica elevada, no contó (salvo unos minutos) hasta la undécima jornada, y marcó tres goles en sus dos primeros partidos, pero ha vuelto al anonimato.

Malos arranques de partido

El Málaga llega muy bien al final de los partidos, pero empieza compitiendo muy mal. La repetición constante de esta dinámica no se corrige. El parcial de los primeros tiempos incluye 11 goles a favor y 17 en contra. El de los segundos es 16-7 para el Málaga. Más que una virtud el haber sumado cuatro puntos con goles en el descuento o haber remontado en varias citas se visualiza sólo como una forma de corregir lo que se ha hecho mal antes.

Un laboratorio permanente

Juande Ramos sólo repitió once las dos primeras jornadas. Plantea sus alineaciones muy a expensas del rival, lo que se convierte en un arma arrojadiza si los resultados no acompañan. El Málaga no se termina de construir en torno a un once definido y faltan automatismos. En varias ocasiones, aun conociendo de antemano la alineación, no resulta fácil atinar con la ubicación que tendrán los jugadores. El técnico reacciona con prontitud (y muchas veces con acierto) en los partidos, pero desde el arranque liguero probó cosas inéditas en la pretemporada y no hay un sistema de juego fijo.

La ausencia de estilo

Muchos de los elementos anteriores conducen a la ausencia de estilo de este Málaga, que sigue pareciendo un equipo por hacer. Defensivo ante los grandes, suele conceder la iniciativa a sus rivales en casa. Tuvo una posesión claramente inferior al Deportivo y casi similar al Granada, por poner ejemplos, pero no puede presumir de un gran contragolpe, aunque sí de pegada. El diseño de la plantilla parecía apuntar a su fortaleza en las bandas, con Keko y Jony, pero luego pareció menos viable sin referencias en el juego aéreo para los centros.

El traspié en la Copa del Rey

El Málaga ha sido en estos dieciseisavos de final de la Copa el único equipo que perdió contra otro de una categoría inferior. En 2015 sucedió curiosamente que fue el único conjunto de la élite eliminado por otro de Segunda.El 2-0 se puede remontar mañana, pero a la afición no le gustó nada la imagen ofrecida en el Arcángel. Como en el Pizjuán fueron los partidos con más seguidores desplazados, y se certificaron con sendas decepciones.

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