Diario Sur

Malaga CF

Los cánticos ofensivos se acentúan y el club sigue acaparando sanciones

  • El club de Martiricos fue castigado seis veces la campaña anterior y esta ya acumula dos, con casi 100.000 euros de multas

Los cánticos ofensivos o directamente los insultos vuelven a ser protagonistas en los estadios después de unos meses en los que la situación se había calmado a mitad de la temporada pasada, lo que comienza a preocupar ya en el Málaga tras los últimos acontecimientos. LaLiga es inflexible en relación a este asunto y sanciona a destajo este tipo de comportamientos con fuertes multas a los clubes de alrededor de 12.000 euros por cada uno de los episodios.

Según ha podido saber este periódico, el Málaga acumuló nada menos que seis sanciones la pasada campaña y tiene dos expedientes más abiertos esta temporada que sumará otros tantos castigos para la entidad de Martiricos. En total, ocho, lo que supone, por ahora, una suma económica cercana ya a los 100.000 euros. La muerte del seguidor del Deportivo en el ejercicio anterior y las medidas que tomaron de inmediato las instituciones futbolísticas frenaron en seco estos cánticos, entre otros problemas, pero pocos meses después volvieron a aparecer.

Esta campaña, por ejemplo, el primer expediente fue abierto al Málaga en el choque contra el Granada de hace dos semanas. En este caso, un grupo reducido de aficionados volvieron dirigirse al Sevilla de forma despectiva, lo que fue anotado por el director del partido para poner en marcha la sanción. Y en el Sánchez Pizjuán el sábado también se escucharon los cánticos ofensivos en las dos direcciones, según aparecen en los informes de LaLiga, lo que también derivará en nuevos pagos para los equipos.

La afición sevillista comenzó con el clásico cántico insultante (’puta, Málaga’), lo que encontró respuesta en la misma dirección de los cientos de malaguistas que acudieron al Pizjuán. Aunque en el caso del estadio de Nervión, estas frases ofensivas se producen varias veces durante los últimos encuentros disputados en tierras sevillanas de una forma generalizada, casi todo el estadio, mientras que en La Rosaleda estos comportamientos están mucho más localizados y apenas encuentran eco en la mayor parte de la afición malagueña.

En cualquier caso, estas sanciones se están convirtiendo en un gran quebradero de cabeza para muchos clubes, ya que LaLiga es completamente inflexible. De hecho, cuando se abre un expediente los clubes pueden explicar sus posturas, pero las posibilidades de evitar la sanción son casi inexistentes.