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Malaga CF

¿Kameni o Boyko?

¿Kameni o Boyko?
  • El camerunés, que tiene el cariño de los malaguistas y era el titular hasta diciembre, precipitó la salida de Juande con su conducta

Cuando cada vez quedan menos horas para el debut oficial de Marcelo Romero como entrenador de la primera plantilla malaguista, aumenta el interés por conocer qué portero se alinea de titular en Balaídos mañana (18.30 horas). Es ahí donde reside la patata caliente que recibió de herencia de la anterior etapa, y en la que no cabe una decisión salomónica. Suceda lo que suceda habrá argumentos que oponer y la justicia no será del todo absoluta. No sólo eso, es muy probable que la elección en la portería sea con visos de continuidad; es decir, con claras consecuencias negativas para el que no salga escogido.

¿Kameni o Boyko? La pregunta, por más que sencilla, no admire respuestas cortas. El debate se complicó a raíz de la decisión inesperada de Juande Ramos de sacrificar al camerunés en la Liga, en concreto en la visita al Valencia en Mestalla (un 2-2, el 4 de diciembre) sin que este estuviese sancionado ni lesionado. Fue una pérdida de confianza sin precedentes en los últimos años y que pudo venir motivada por una serie de argumentos. Primero, que el camerunés se estaba entrenando con menos continuidad, el argumento esbozado por Juande la primera vez que fue interpelado sobre la suplencia de Kameni en Mestalla.

¿Fue este el motivo real? El preparador manchego quedó muy decepcionado con la actitud de Kameni y consideró que se borró de la doble confrontación copera ante el Córdoba. En la ida, sin entrar en la convocatoria –por más que estuviese previsto que tuviera una oportunidad Boyko– y en la vuelta, cuando ya había perdido el sitio en la Liga y tenía ocasión de reivindicarse cara a recuperar la plaza de titular. Fue este último episodio el detonante para decidir salir del Málaga, la gota que colmó el vaso del descontento con diferentes aspectos, deportivos y extradeportivos, de la entidad.

Desde fuera del vestuario, el proceso vivido entre los porteros se vive con otra perspectiva. Kameni se ha caracterizado por su carisma entre la afición malaguista. Generoso y cercano en el contacto con los aficionados, vehemente y claro en sus expresiones, siempre contó con el cariño de la grada. Soportó una larga suplencia de Caballero (desde enero de 2012 a junio de 2014) y se reivindicó en la temporada 2014-15 jugando todos los minutos en la Liga, con un excelente promedio de 45 goles en 38 partidos.

En la 2015-16 vivió la dura competencia de Ochoa y, contra pronóstico, fue el elegido por Gracia. Únicamente una lesión en Riazor le apartó del puesto bien entrada la segunda vuelta, y ya no regresó al once tras recuperarse. El técnico premió entonces el buen hacer del mexicano, luego sacrificado en verano por su pasaporte extracomunitario.

Sin un mal papel en el puesto, incluso con una estupenda tarde reciente en el Camp Nou, nadie esperaba que Kameni pasara a la suplencia este curso ante Boyko, aunque el ucraniano ya había coincidido con Juande Ramos en el Dnipro y llegara avalado por él. Su último partido fue el 4-3 al Deportivo. Desde un punto de vista técnico, se han argumentado las dificultades en el golpeo de balón del africano, un lastre en la salida del equipo desde atrás.

Defensa unánime

El problema ha venido después, cuando Boyko no ha rendido al nivel esperado. La apuesta salió rana. En cinco partidos (dos de Copa y tres de Liga) encajó trece goles (un promedio de 2,4 por encuentro) y, lo que es más determinante a la postre, no ha ganado puntos con sus intervenciones. La paciencia del publico se acabó en el 3-4 ante el Córdoba y fue pitado. Al día siguiente, sus compañeros, cuerpo técnico, ayudantes y dirigentes mostraron al unísono un comunicado en las redes sociales defendiendo a Boyko de las críticas de muchos aficionados.

Existe otro aspecto importante en el debate de la portería. Kameni tiene contrato hasta 2020. Renovó el pasado curso y con un buen contrato, un premio a haberse rebajado sus emolumentos en el periodo de reconversión del club tras la era de ‘vacas gordas’. Por contra, Boyko está cedido, pero si se abona una cláusula de seis millones de euros se ejecutaría de forma automática un contrato de cuatro años más.

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