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Malaga CF

El central obsesiona al Málaga

Paulo Oliveira (izquierda) era el candidato número uno, pero su entrenador le ha comunicado que no lo dejará salir.
Paulo Oliveira (izquierda) era el candidato número uno, pero su entrenador le ha comunicado que no lo dejará salir. / afp
  • El Málaga quiere incorporarlo esta semana, pero el mercado ofrece muchas dificultades y es muy limitado.La lista estaba encabezada por Paulo Oliveira, pero su club no lo dejará salir

Los enésimos regalos defensivos del Málaga en Vigo han servido para ratificar cuál es el principal mal del equipo desde que comenzó la temporada. De ahí que la búsqueda de un central se haya convertido en la gran obsesión para los responsables del club, hasta el punto de que la dirección deportiva trata de encontrar esta misma semana a ese jugador que apuntale la zaga. Eso sí, las dificultades son enormes y el mercado no ofrece futbolistas de garantías y, sobre todo, a un precio acorde a lo que necesita el club. El principal candidato, Paulo Oliveira, ya conoce que su club, el Sporting portugués, no lo dejará salir.

La lista de prioridades del Málaga está definida: un central cuanto antes y después, sin tanta premura, un medio centro para suplir la vacante dejada por lesión por Kuzmanovic. Este periódico ya explicaba días atrás que en principio la llegada de un punta no corría tanta prisa, pero la opción de Peñaranda se puso a tiro en unas condiciones económicas muy ventajosas y el club decidió no dejarla escapar.

Calidad y cantidad

Hoy por hoy, el problema del Málaga en lo que respecta a los centrales es cuestión de calidad, pero también de cantidad. En el seno de la entidad de Martiricos volvieron a edificar la defensa en torno a la figura de Weligton, cuyos problemas físicos ya eran evidentes (si no para pensar que podía estar toda la temporada inédito, sí a tenor de sus dificultades para completar entrenamientos en los meses previos). Sin el brasileño, el equipo se ha visto carente de liderazgo y personalidad en la cobertura. Y lo que es peor, lo han acusado jugadores que o bien son jóvenes (Llorente y Mikel) o bien no conocían la competición española (Koné). El recurso ha sido Torres, con más experiencia, pero que tampoco ha sido durante su trayectoria un central fijo.

A la baja definitiva de Weligton se suma en estos momentos la presencia de Koné en la Copa África con su selección, Burkina Faso. Y aunque muy pocos piensan (en el entorno e incluso en el propio vestuario) que el exfutbolista del Olympique de Lyon vaya a tener muchas opciones como titular, su ausencia limita numéricamente las combinaciones para el nuevo entrenador, Marcelo Romero. Para colmo, Torres sufrió el domingo una lesión muscular en el bíceps-femoral a los pocos minutos del comienzo del encuentro en Vigo y condiciona aún más los planes del hispanouruguayo. La conclusión es clara: salvo que algún futbolista sea reconvertido para jugar como central, para el partido del próximo lunes en casa ante la Real Sociedad sólo están disponibles Llorente y Mikel, más el filial Luis. Y en estos momentos supone un riesgo enorme alinear al zaguero cedido por el Real Madrid, no ya por la inseguridad que transmite partido tras partido, sino porque fue claramente señalado por un sector de la afición en el compromiso copero frente al Córdoba. La presión sería asfixiante para él.

Contundencia

Con la opción de la pareja Luis-Mikel en el aire para esa cita –en el vestuario no se descarta la alternativa de Camacho ahora que Recio se ha recuperado de su lesión–, el Málaga va a volcarse en estos primeros días de la semana en cerrar la incorporación de un central. SUR ya explicaba el pasado día 6 que, ante la ausencia en el mercado de un futbolista con cierta jerarquía y dotes de mando, el reto se centra en encontrar a uno que destaque por su contundencia. De salida, entre los responsables de la parcela deportiva se asumía que el mejor mercado para ello en relación calidad-precio (la cuestión económica pesa, y mucho, en estos momentos) era el portugués. Incluso, el objetivo estaba muy definido: Paulo Oliveira.

El defensa luso, que cumplió el domingo 25 años, ha sido internacional en todas las categorías inferiores de su selección y brilla por su fortaleza, su estatura (1,87 metros) y su contundencia. Después de destacar en el Vitoria Guimaraes, el Sporting de Portugal lo fichó por cinco temporadas, pero en la anterior y en esta apenas había actuado (seis y dos partidos de Liga, respectivamente). Es más, el técnico, Jorge Jesús, lo había relegado a la plaza de cuarto central por detrás de los indiscutibles Semedo y Coates y también de Douglas. Sin embargo, la salida de Semedo y las dudas defensivas en la Copa han provocado un cambio de opinión en el entrenador, que el fin de semana le expuso a Paulo Oliveira que no lo dejará salir. Ypara demostrárselo, lo situó titular junto a Coates el domingo en partido de Liga mientras Douglas era suplente.

Hoy por hoy, traer a un central obedece a una cuestión de calidad y de cantidad, pero el mercado es demasiado limitado. Al Málaga han llegado ofrecimientos (como el exsportinguista Luis Hernández, ahora en el Leicester, como adelantó ayer Cope Málaga), aunque en estos momentos «todos se van de precio» (según admiten en el propio club) y tampoco convencen del todo. El deseo de incorporarlo esta semana choca con la realidad del mes de enero y con otro factor clave: el elegido debe venir para jugar ya y al nivel necesario para transmitir seguridad, fortaleza y contundencia. Que no es poco.