Diario Sur

Malaga CF

Secreto de sumario

Demasiadas dudas sobre Romero

Romero conversa ayer con el utilero Juan Carlos Salcedo.
Romero conversa ayer con el utilero Juan Carlos Salcedo. / Fernando González
  • La extraña alineación ante la Real Sociedad, su falta de reacción y el temor a un descalabro del equipo provocan que internamente también se cuestione el acierto de su elección para entrenar al Málaga

No fue sólo la derrota, sino la imagen. Y la alineación. Y los explicaciones en la sala de prensa y en la zona mixta. Las sensaciones que transmite el Málaga son tan preocupantes que el fiel aficionado, el que acudió a La Rosaleda un lunes por la noche y con más frío de lo habitual, se marchó con numerosas dudas sobre la apuesta del club por ese nuevo modelo en el que Marcelo Romero aparece como cabeza visible y que tiene mucho, demasiado, de autogestión del vestuario. Pero lo llamativo es que esas dudas también aparecen internamente, en el club, porque conviene incidir en que el hispanouruguayo no fue ‘bendecido’ como sustituto de Juande Ramos por aquellos que teóricamente deben adoptar esa decisión, sino por la propiedad con el aval de determinados miembros con peso en la plantilla (y no todos jugadores).

La imagen de la semana pasada, captada por el redactor gráfico de SUR Ñito Salas, fue demasiado elocuente y permitió comprobar cómo funciona hoy el Málaga. A Romero se le veía rodeado por los capitanes mientras escuchaba a uno de ellos (Camacho). El control corresponde al vestuario, no al entrenador. Por eso este habló en la rueda de prensa de que los jugadores habían corrido y trabajado, se escudó en los nervios y hasta esgrimió que en la primera parte el equipo «dio sentido al juego». «Se ha volcado y lo ha intentado», recalcó. Nada que ver con la realidad. Influye claramente que el excentrocampista blanquiazul nunca fue considerado por los futbolistas un miembro con galones en el cuerpo técnico (porque no los tenía), sino más bien un colega que debía soportar todo tipo de bromas.

Romero también fue sugerido desde el vestuario porque podía ser permeable a según qué cosas debido a su falta de fuerza. Por eso sorprendió tanto en el vestuario –quizá no tanto para la mayoría como la decisión de nombrarlo– la frase del uruguayo en su puesta de largo: «El jeque lo ha visto claro. Sabe cómo trabajo y creo que ha acertado». La realidad es que para Al-Thani era una opción barata y a la que dio el visto bueno porque se lo ‘vendieron’ muy bien desde la plantilla. Por no hablar, claro está, de que, más allá de Javi Gracia o Juande Ramos, el presidente no se relaciona con otros miembros del cuerpo técnico...

La extraña alineación presentada frente a la Real (y también la falta de reacción) va muy en la línea de lo que se piensa internamente, aunque nadie ose afirmarlo. El peso de los jugadores es tremendo y además el entrenador quiere contentar a todos. En primer lugar, a sus compatriotas (y, sobre todo, al entorno de estos). Es sobradamente conocido que Chory Castro lleva más de un mes lejos de su mejor forma, pero ha jugado casi todos los minutos en estos dos encuentros. Respecto a Santos, pese a que llegó como refuerzo para la delantera con una inversión a todas luces desorbitada, Romero ha preferido escorarlo a la banda derecha, donde sus limitados recursos técnicos y su escasa capacidad táctica se dejaron ver más de la cuenta. En Vigo esto costó el primer gol y después el medio punta tuvo que ser situado arriba, y el lunes se repitió la historia, sólo que esta vez el cambio se produjo prontísimo, a los 16 minutos. Nadie entiende que el uruguayo esté en esa posición por delante de Ontiveros, que precisamente era de lo poco boyante del equipo antes de que concluyera 2016. Por último, el técnico incluyó en la convocatoria inicial al central del filial Gabri, también ‘charrúa’.

En esa línea de quedar bien con el vestuario, Romero también mira a los capitanes. Por ejemplo, aceptó que viajaran todos en grupo a Vigo. Pero resultó especialmente llamativa la presencia de Duda en la alineación frente a la Real, Y no ya sólo que jugara de salida, sino que además lo hiciera primero con una función de presionar y después, ya metido en el centro del campo, para que contuviera junto a Camacho. En ambos casos al portugués le costó lo indecible, porque todo el mundo sabe que a su edad y con la gasolina justa está, como mucho, para veinte minutos y siempre que el contrario esté replegado, no en un partido de ida y vuelta.

El director deportivo

En gran parte de la plantilla, donde los futbolistas españoles tienen un peso destacable, también sorprendió bastante la suplencia de Recio, incluso que no jugara un solo minuto cuando el Málaga era incapaz de sostenerse en el centro del campo y de plantarle cara al rival mínimamente en el aspecto físico. En este sentido, en el grupo se piensa que el entrenador también pretende ganarse el respaldo del director deportivo (que nunca lo ha tenido, como es sobradamente conocido) con la presencia de un canterano al que el club quiere poner en el escaparate, Pablo.

Hoy por hoy, el temor a un descalabro no es sólo patente entre los aficionados. Internamente también se ha disparado la preocupación. Es más, a pesar de la distancia respecto a la zona de descenso (nueve puntos) y al poco empaque mostrado hasta ahora por el trío de abajo, por primera vez se comienza a analizar el calendario. El mensaje de aspirar a Europa quedó sepultado el mismo día en el que Juande decidió marcharse por la falta de estructura y de autoridad de los dirigentes, y ahora ya se comienza a mirar hacia abajo. Las sensaciones que transmite el equipo son preocupantes y las dudas sobre Romero son demasiadas después de sólo dos partidos. Está, más que nunca, en manos de los jugadores...