Diario Sur

Malaga CF

Blindar la portería, prioridad para la segunda vuelta del Málaga

Juanmi no celebró el segundo gol de la Real al Málaga.
Juanmi no celebró el segundo gol de la Real al Málaga. / Efe
  • El equipo blanquiazul ha igualado en la mitad inicial del campeonato su peor registro de partidos imbatido en la élite en una Liga de 20 equipos

Dos centrales más, un medio centro en el horizonte, la línea defensiva más retrasada... El objetivo del Málaga para la segunda vuelta que comenzará el viernes en El Sadar (20.45 horas, en abierto por Gol) está más que definido: blindar la portería. No es para menos. La inseguridad exhibida desde el estreno, en La Rosaleda frente a Osasuna, ha desembocado en que el equipo haya igualado en la mitad inicial del campeonato su peor registro de partidos imbatido en la élite en una Liga de veinte equipos.

El Málaga únicamente dejó su puerta a cero en dos ocasiones. Tuvo que esperar para conseguirlo hasta la novena jornada, cuando se impuso al Leganés por 4-0 en La Rosaleda –aunque entonces el equipo pepinero disfrutó de alguna ocasión muy clara–, y sorprendentemente repitió tres semanas más tarde, en la visita al todopoderoso Barcelona. Han sido las únicas excepciones dentro de una Liga en la que el cuadro blanquiazul ha cometido hasta el momento demasiados errores individuales y ha pagado su fragilidad al contener en el centro del campo, sin olvidar también que ha acusado determinadas lesiones (en particular, Weligton en la defensa y Kuzmanovic y Recio en la medular). El diagnóstico es tan evidente que en este mercado invernal el club ya ha contratado a dos centrales, Demichelis y Luis Hernández –además, y no es un dato menor, han sido fichados, no llegan cedidos–, y tiene en cartera la incorporación de un centrocampista de contención.

No es habitual encontrar en la trayectoria del Málaga tan pocos partidos en los que lograra mantener la puerta a cero durante la primera vuelta. Al menos, con una Liga de 20 equipos; es decir, en el caso del conjunto blanquiazul desde la temporada 1988-89. Sólo existen dos precedentes y ambos corresponden al Málaga Club de Fútbol. Y también recientes. El primero fue en el ejercicio 2009-2010, con Juan Ramón Muñiz en el banquillo, y el segundo, en la campaña siguiente, la del estreno con los actuales propietarios, inicialmente con Jesualdo Ferreira y desde noviembre con Manuel Pellegrini (más un partido de transición con el toloxeño Rafa Gil).

Menos partidos por vuelta

También aparecen otras dos primeras vueltas muy negativas en cuanto a la capacidad del equipo para evitar los goles del rival, aunque en ambos casos con menos encuentros disputados. En las temporadas 1952-53 (con Gabriel Andonegui y en el último envite Antonio Iznata ‘Chales’) y 1954-55 (con Luis Casas ‘Pasarín’), el Club Deportivo Málaga sólo acabó imbatido en dos ocasiones antes de alcanzar el ecuador de la Liga, si bien se trataba de un torneo con 16 participantes y, por lo tanto, en cada vuelta se jugaban quince partidos. Asimismo, en la campaña del histórico estreno blanquiazul en la máxima categoría, la 1949-50 (con Ricardo Zamora), sólo lo consiguió una vez, frente al Celta, aunque entonces el número de compromisos en cada mitad del campeonato era de trece.

Ahora el Málaga comienza la segunda vuelta marcado por la imperiosa necesidad de mejorar considerablemente en la faceta defensiva. Hasta hace más bien poco no estaba entre los más vulnerables del campeonato, pero una vez concluida la primera vuelta resulta especialmente preocupante que sólo los tres últimos clasificados han encajado más goles (Osasuna y el Granada, con 42, y el Sporting, con 37). El Celta y el Valencia están igualados con el equipo blanquiazul con 33 tantos y un promedio de 1,73 por partido.

El actual entrenador, Marcelo Romero, ya ha reiterado en sus comparecencias que el equipo debe hacerse fuerte en defensa para conseguir resultados positivos. Se espera que con el retorno de Recio (aunque fue suplente de forma inexplicable frente a la Real Sociedad) y las incorporaciones de varias piezas el equipo abandone esa sensación de fragilidad que hasta el momento ha desembocado en obligación de remontar tras encajar un gol demasiado pronto. Blindar la portería se ha convertido en la prioridad de la plantilla malaguista. Tras sus tres goles el domingo al Sevilla, Osasuna es una buena piedra de toque.