Malaga CF

El Málaga, en encefalograma plano

El intento de chilena de Charles, que forzó una gran parada de Diego López.
El intento de chilena de Charles, que forzó una gran parada de Diego López. / Ñito Salas
  • Sin juego ni pegada, el conjunto de Marcelo Romero fue incapaz de puntuar ante un Espanyol que no necesitó jugar a un ritmo muy alto

El Málaga es a día de hoy un equipo con encefalograma plano. El peor síntoma es que su entrenador se escuda en la falta de suerte cuando es un problema grave de juego y pegada que ni él ni los jugadores quieren reconocer. Ayer fue el Espanyol (como antes la Real o el Celta) el que se llevó los puntos sin necesidad de jugar a un ritmo demasiado alto. Las carencias comienzan a ser manifiestas, incluso en el banquillo, donde Marcelo Romero está desbordado y se muestra incapaz de introducir variantes tácticas durante los encuentros.

Y eso que después de cuatro partidos sin apenas contar con él, Romero rescató a Ontiveros. Fue la única novedad reseñable, aunque, claro está, tampoco es que el Málaga, por las lesiones y la configuración de la plantlla, esté sobrado en el centro del campo y, sobre todo, en ataque. De nuevo el uruguayo dio la oportunidad a su compatriota Santos, al que le sobra voluntad y le faltan centímetros, calidad y definición. Enfrente, el Espanyol demostró desde el primer minuto que cuenta con un once tipo y que juega de memoria, si bien su empeño en hacer circular la pelota continuamente –lo más lógico con Jurado y Reyes por dentro– le dio vidilla al equipo blanquiazul.

Porque a estas alturas todavía probablemente haya quien no quiera ver las carencias de este Málaga. Es un equipo al que le cuesta jugar en corto, incapacitado para triangular, a menos que enfrente tenga un rival deslavazado (que cada vez es más difícil). Y, muy especialmente, en largo debido a la falta de un ‘nueve’ con una mínima capacidad de anticipación por alto. Pronto hubo sensaciones alarmantes. Chory ya no siguió al lateral Marc Navarro en el primer ataque españolista y luego, a los 10 minutos, Rosales arrancó y sólo lo acompañaron Santos y Juanpi. Pero también cierto atisbo de esperanza. El cuadro visitante cometía evidentes desajustes de sus centrales por su afán en adelantar la línea, pero no se aprovechó. Juanpi se topó con Diego López y dos minutos más tarde Santos tampoco superó al meta.

Mala respuesta de Kameni

Apenas unos segundos después de esta oportunidad Piatti corroboró que es uno de los hombres de la Liga. Casi sin armar la pierna, se sacó un zurdazo estilo Messi, al palo contrario, al que Kameni respondió muy tarde con su estirada. Desde ese instante al descanso el Málaga fue un continuo despropósito. Los extremos cambiaron de banda, pero Chory Castro no desborda en el uno contra uno –esta vez Romero lo sustituyó muy pronto– y Ontiveros se perdió en detalles técnicos que no conducen a nada. El temor a que el equipo se partiera en dos provocó también que Pablo se descolgara poco mientras que Juanpi sigue perdido en su carrusel de fintas y quiebros, de querer buscar una jugada para lucir en el resumen televisivo. Y de intensidad, mejor no hablar.

El Espanyol se limitó al jugar al trantrán (como la Real) y le bastó en la primera parte. Por eso, cuando el Málaga puso en la reanudación una pizca más de empuje y adelantó la línea de presión –y la hizo más acompasada, que es lo verdaderamente importante– la dinámica cambió radicalmente. Fue un cuarto de hora de asedio en el que hubo más empeño que ideas, aunque Ontiveros jugó ‘a la verdad’, interpretando bien el juego y dejando en evidencia a Juanpi en este aspecto. El venezolano se limitó a dejar una vaselina que no sorprendió al espigado Diego López.

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Esperanzas a balón parado

Hasta que Quique Flores reaccionó. Incrustó a Roca en la medular y el Málaga pudo mantener su dominio, pero sin agobios para el rival. Conforme pasaban los minutos crecía la convicción de que el empate sólo podía llegar a balón parado... siempre que las torres visitantes lo permitieran. Romero siguió con un solo delantero (Charles entró por Santos), pero el brasileño ni está en su mejor forma ni, como es sabido, tiene un porcentaje fiable de acierto.

La acumulación de córners no dio rédito y desde el minuto 50 sólo hubo que consignar una chilena de Charles a la que respondió el guardameta españolista en el 85. Para entonces, dado que por fuera los centros no encontraban rematador –¿recuerdan lo que pidió hasta la saciedad el anterior entrenador?– llegó el recurso de Duda con continuos balones a la ‘olla’. El portugués jugó por detrás de Pablo, muy lejos del área, cuando es cerca donde hace más daño y puede provocar faltas.

El cuadro visitante se defendió con contundencia para llevarse otros tres puntos que dejan al Málaga muy pendiente de lo que pasa por debajo en la tabla y también la certeza de que el invento de la autogestión con Romero al frente del equipo es un absoluto fracaso. Un punto sobre quince. Urge un revulsivo para no complicarse la vida. Yel que no lo quiera ver...

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