Malaga CF

Los córners no han dado un solo punto al Málaga

Serantes sale por alto ante Mikel en un córner en el 4-0 ante el Leganés.
Serantes sale por alto ante Mikel en un córner en el 4-0 ante el Leganés. / Ñito Salas
  • El equipo blanquiazul sólo ha aprovechado uno de 132 lanzados en esta Liga, pero en un gol sin valor en el Calderón

  • Dilapidó 17 el sábado, emplea regularmente cuatro lanzadores distintos y carece de atacantes especialistas por alto

¿Cuántos saques de esquina necesita el Málaga para hacer un gol? ¿Y cuántos para que consiga un tanto que aporte algún punto en un encuentro? El cuadro de La Rosaleda ha botado ya en este campeonato la friolera de 132 y ha sacado jugo sólo de uno de ellos, pero que a la postre no tuvo incidencia en el resultado. Sucedió en el 4-2 encajado en el Vicente Calderón, en la décima jornada. Camacho hacía el 3-2, después de un saque en corto y un centro inmediato, para que el maño irrumpiese libre de marca al primer palo y conectara un buen cabezazo. Pero muy poco después, Carrasco, en un contragolpe, ponía el 4-2 definitivo y frustraba las esperanzas malaguistas de puntuar.

Aunque el Málaga ha logrado algo más de un tercio de sus goles en la Liga a balón parado (diez de veintiocho) y no es un mal promedio, lo cierto es que un análisis más detenido refleja que de lo que en realidad cabe considerar como acciones de estrategia ha sacado poco partido. En efecto, de esa decena de tantos que parten directamente de un golpeo con la pelota detenida, hubo tres faltas directas (todas transformadas por Sandro) y dos penaltis. La elaboración o el trabajo más estudiado se reduce a las tres dianas que parten de una falta lateral, el gol de córner de Camacho antes mencionado y el del maño tras un saque de banda en largo de Luis Hernández en Pamplona.

En cuanto a las tres faltas laterales, una de ellas fue un tanto en propia puerta de Wass (en Vigo), y las otras sí fueron acciones de ventaja provocados por Llorente (en el 2-2 en el RCDE Stadium) y Camacho (en el 4-0 al Leganés).

Pero los saques de esquina están siendo el gran talón de Aquiles del equipo. Apenas genera provecho alguno, ni siquiera en los diecisiete lanzados el sábado ante el Espanyol, que doblan o triplican el promedio habitual de un equipo. Una de las circunstancias clave es que el Málaga no goza de mucha estatura para ganar la partida al rival en estos envíos. No cuenta con un delantero espigado o reconocido especialista por alto, y entre los centrocampistas Camacho –que lleva cuatro goles de cabeza este temporada– es el único especialista reconocido. Incluso, con Weligton lesionado y ya de baja federativa, el equipo perdió otro referente.

Se ha dado el caso también de que en el Málaga el principal goleador, Sandro, ha sido habitual ejecutor en los lanzamientos, algo atípico en el resto de equipos. Además, y en función de los jugadores que se encuentran en el campo, suelen sacar los córners Chory Castro, Juanpi y Duda. El equipo en ocasiones abusa del golpeo en corto, aunque fuese así como lograse su único gol. Juande Ramos explicó en una ocasión en sala de prensa que el motivo no era generar sorpresa con otro jugador distinto que centra, sino vaciar de jugadores la zona de remate.

Por último, el Málaga también llegó a marcar a raíz de un saque de esquina ante el Athletic, pero no cabe hablar en propiedad de un gol de córner. Botó Duda, la pelota se fue larga casi hasta el otro banderín, donde Chory Castro porfió para evitar que saliera, centró de nuevo, el envío fue el segundo palo y Duda dejó en corto para el remate de Sandro. Fue el 1-1 provisional.

Temas

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate