Diario Sur
Malaga CF

José Rodríguez: «No podemos cambiar nada, mejor no podemos jugar»

El centrocampista alicantino está muy contento por el recibimiento recibido en Málaga
El centrocampista alicantino está muy contento por el recibimiento recibido en Málaga / Fernando González
  • El centrocampista se muestra optimista y muy a gusto: «Quiero sentirme importante en el equipo por el cariño que me transmite la gente; ahí es cuando juego mejor»

José Rodríguez (Villajoyosa, 1994) es hoy la viva imagen de un hombre feliz. El centrocampista alicantino ha logrado volver a la Liga española, y el domingo hizo su debut con el Málaga, además de ser titular. Se le abre un horizonte para optar a asentarse en las alineaciones y afronta el reto de hacer méritos para que el club abone los tres millones en los que se ha cifrado la opción de compra de sus derechos al Mainz. En la primera entrevista que concede a un medio desde su fichaje por el club de La Rosaleda, el exmadridista se expresa con meridiana claridad, muy alejado del discurso conservador y oficialista de la mayoría de futbolistas profesionales.

–¿Cómo se vio el domingo en su debut? Habló después, en la zona mixta, de que aún debe mejorar…

–Creo que aún puedo mejorar, pero es verdad que técnicamente estuve muy bien. Veo que el equipo en lo técnico es muy bueno, pero creo que necesitábamos un jugador al lado de Camacho que le ayude a defender, como era Recio. Pablo hace muchos kilómetros, pero no tiene esa tendencia defensiva, como puedo tener yo. Quizás no pueda aportar tanto ofensivamente, pero creo que defensivamente encajo a la perfección.

–Sin embargo, en el Deportivo jugaba más adelantado que como lo hizo el domingo, e incluso en la banda derecha del centro del campo...

–Mi juego es ofensivo, a mí me gusta aportar cosas con el balón, pero es verdad que estos dos años fuera de España (en su etapa en Turquía y Alemania), he aprendido a jugar sin balón. Es lo que me faltaba para ser un futbolista mejor de lo que era antes. Creo que de lo del Deportivo nos tenemos que olvidar, porque llevo siete años jugando al fútbol de una forma seria y siempre jugué de medio centro. No es mi posición la banda.

–¿Ve esta etapa que acaba de comenzar en el Málaga como la gran oportunidad de relanzar su carrera, que parecía algo estancada? Hasta ahora nunca ha sido indiscutible en ningún equipo.

–Sí, es verdad que es una gran oportunidad para mí. Debo decir que siendo tan joven es muy difícil jugar continuamente. Hay pocos jugadores que lleguen a cuarenta partidos por temporada. En el Deportivo creo que tuve continuidad. En el Galatasaray no acabé jugando al final, pero disfruté de partidos, y lo que sucedió en el Mainz no lo entendemos, ni mi familia ni yo. Lo he hablado con mi mujer... Que un equipo pague por ti y luego no te dé la oportunidad... Porque en el Galatasaray es cierto que bajé el nivel y me quitaron.

–¿Faltó comunicación con el entrenador?

–No, es que directamente el entrenador (Martin Schmidt) no me hablaba. Al principio, sí, pero luego es que directamente no existía y había jugadores del filial que contaban antes que yo. Dudé de mi fútbol, de si no servía para esto, porque si había jugadores no profesionales que entraban por delante de mí.

–Además, se ha recordado de aquella etapa su sanción de cinco partidos. Acababa de entrar al campo ante el Ausgburgo y fue expulsado por su entrada, como si hubiera sido víctima de la frustración por intentar más cosas en poco tiempo…

–Creo que lo ha definido muy bien. Salí, no cabreado, pero sí a ganar el partido. Daba la sensación de que el técnico no contaba conmigo, tras dejarme cinco jornadas sin jugar tras hacerlo en la pretemporada. Fue muy duro para mí por todo lo que se dijo en ese momento, porque yo no soy agresivo, y creo que es la primera tarjeta roja directa que me sacan en mi carrera... Se dijeron muchas cosas de mí que no lo soy. Me sirvió cara al futuro. Ahora si el ‘Gato’ no me pone he de seguir trabajando, no rebelarme contra él, que creo que fue lo que me pasó.

–Ha cambiado de una ciudad fría alemana, como Maguncia, a un lugar en el que hace calor en febrero...

–Sí, lo muestro por las redes sociales. Los aficionados que me siguen lo saben. Es verdad que en las ruedas de prensa se suele decir que estás muy contento en el lugar, pero en mi caso es la realidad y creo que la gente me lo nota. Quiero sentirme importante en el equipo por el cariño que me transmite la gente. Ahí es cuando juego mejor. En Alemania la gente era más fría. El entrenador no me hablaba, y no me comunicaba con compañeros por el idioma.

–Muchos deportistas de élite rechazan estar en Estambul, porque no se sienten seguros. ¿Cómo se sintió usted allí, en el Galatasaray (temporada 2015-16)?

–Nunca me vi en peligro. Es verdad que hubo un tramo del año en que la ciudad estaba difícil. Nosotros teníamos nuestra seguridad, y el lugar donde residía también lo era. Si no salíamos a la calle no era por miedo de algo, sino porque los aficionados te reconocen y son más fanáticos. Es verdad que el padre de uno de mis compañeros, el delantero Umut Bulut, murió en un atentado en Ankara en un autobús. Nosotros estábamos jugando un partido en esa ciudad. Fuimos al funeral y lo pasamos mal. Ahí sí que lo vimos de cerca el riesgo.

–Su primer gol en la élite fue en la Copa del Rey y en Alcoy (en su provincia natal, Alicante), con el Real Madrid. ¿Es el tanto más importante de su carrera?

–Lo es. Pareció que lo hizo todo Dios para mí. Tienes que estar ahí y en ese momento. Nada más salir metí el gol y además hice muy buen partido. Ahí fue cuando empezó realmente mi carrera profesional.

–Usted mencionó que ese debut en Primera con 17 años no le había favorecido en cierta manera, porque había generado unas expectativas en cuanto a su carrera. ¿Es así?

–Bueno, se malinterpretó algo. Quizás no me expliqué bien. No es que no me haya favorecido, pero es verdad que te da una etiqueta de jugador estrella, que has de jugar en un grande, y hay que ir poco a poco. Yo tengo 22 años. Se te pone el techo muy alto, eso lo llevo para toda mi vida. Mucha gente en Alemania me conocía por haber jugado en el Real Madrid.

–¿Es muy intransigente con los árbitros? ¿Qué pasa por su cabeza cuando se dan errores tan perjudiciales para un equipo como los del sábado?

–Ese tema es complicado. Debe hablar el club. No nos tienen que tomar por tontos. Es verdad que a los clubes más pequeños les cuesta más, y a los grandes, menos. He vivido las dos situaciones. Jugar en el Real Madrid y en el Málaga, y es diferente. El penalti de Charles fue muy claro, dígamelo usted si no. Era un 0-2 de ventaja, y hubiésemos ganado. El árbitro es el que manda, pero ha de respetar a los profesionales. Ya lo dijo el míster: dependen muchas familias de esto, no sólo la mía o la de Duda. Luchamos para que el club se mantenga y ganar partidos, que los protagonistas sean los jugadores, no los árbitros.

–¿Ve justa la nevera para los árbitros?

–Sí, por supuesto. Pero aunque pongan a uno en ella, voy a estar igual de fastidiado si bajamos.

–¿Se explican en el vestuario que lleven ocho jornadas sin ganar a tenor del juego?

–Es increíble. Vengo del Mainz, que no juega al fútbol como el Málaga, pero sin embargo te da la sensación de que va a ganar. Aquí, desde el duelo ante Osasuna, el primero que pude ver, ya me sorprendió lo sucedido. Sobre todo ante el Espanyol. ¿Cuántas veces chutaron a puerta? Una. ¿Cuántas nosotros? Diez. Y perdimos. Lo que dice el míster es la clave del éxito. No podemos cambiar nada. Mejor no podemos jugar. Más ocasiones no podemos crear. También se va a recuperar pronto Sandro y podremos tener más opciones.

–El Málaga tiene objetivos colectivos, pero usted a nivel individual seguro que estará pensando en convencer al club para pagar esos tres millones de cláusula de compra al Mainz...

–Por supuesto. Voy a luchar entrenamiento a entrenamiento y partido a partido por quedarme. Mi sueño es que, no a final de temporada, sino en uno o dos meses, se ejecute esa opción de compra.

–La ventaja sobre la zona de descenso se ha reunido a siete puntos. ¿Ve peligrar la permanencia?

–No. Ya viví la etapa del Deportivo, en la que nos salvamos en la última jornada, en un empate ante el Barcelona. Estoy mirando más a los puestos de arriba que a los de abajo. Nosotros le ganamos a Las Palmas y estamos a dos puntos de ellos.

–Aún le queda jugar de malaguista en La Rosaleda...

–No la he probado. Cuando fui con el Deportivo estuve en la grada, y ahí ya me decían que fichara por el Málaga...Por eso siempre tuve ganas de venir. Espero que me reciban muy bien, así me lo trasladan en los mensajes de las redes sociales, que los leo todos. No sé si estaré mejor o no, pero voy a correr todo lo que pueda. Eso seguro.

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