Diario Sur

Malaga CF

«El equipo ha demostrado que quiere jugar y tener el dominio del balón»

Rosales y Keko, excelentes por la banda derecha, presionan a Jonathan Viera.
Rosales y Keko, excelentes por la banda derecha, presionan a Jonathan Viera. / Salvador Salas
  • Para Marcelo Romero, sus jugadores supieron manejar bien los tiempos y contaron con la fortuna que les faltó en jornadas anteriores

Con la primera victoria desde que ocupa el banquillo del Málaga se pudo ver la amplia sonrisa de Marcelo ‘Gato’ Romero en la sala de prensa Juan Cortés de La Rosaleda. El propio técnico se encargó de bromear con su apodo y la curiosa coincidencia de que haya conseguido los tres puntos en el séptimo partido que dirige. «Llegó a buena hora; era la séptima vida», dijo el uruguayo. Además, ayer se celebraba el Día Internacional del Gato. La efeméride era premonitoria, sin duda.

Para el técnico malaguista, la victoria sobre Las Palmas demostró varias cosas. «El equipo está en un nivel competitivo alto y los chicos manejaron bien los tiempos. Ha demostrado que quiere crear juego y tener el dominio del balón», explicó Romero. También contó con la fortuna de la que ha hablado el entrenador malaguista en otras ocasiones, especialmente en el rebote que dio en el palo tras un disparo de Boateng y que hubiese supuesto el empate. «Hemos sufrido bastante, pero estos son también los partidos bonitos para ganar», añadió Romero, que quiso también ceder parte del mérito a la afición. «Cuando ellos empujan, el equipo se siente respaldado. Es muy importante que en La Rosaleda nos hagamos fuertes y que sea un campo difícil para cualquier equipo que venga».

Lo único que pudo lamentar Romero de la actuación de sus pupilos ante el equipo canario fue la expulsión de José Rodríguez por doble amarilla. Para el técnico malaguista, el árbitro fue demasiado riguroso en dicha acción, que condiciona el centro del campo blanquiazul cara al partido del sábado ante el Eibar. Sobre la presión que ejerció el público contra el colegiado Sánchez Martínez en la primera parte no quiso posicionarse: «Prefiero no hablar del arbitraje. Todo el mundo lo ha visto y ahora no beneficiaría a nadie. La afición ha querido mostrar su enfado de esa manera. Espero que sigan apoyando de esa manera para que esta victoria no se quede aquí y vayamos a Eibar a por otros tres puntos». El trencilla murciano, por cierto, amenazó con detener el juego justo antes del gol de Las Palmas si no dejaban de emitirse imágenes del encuentro por el videomarcador, un detalle al que se oponen los colegiados aunque no existe ninguna prohibición al respecto.

Aunque evitó pronunciar la palabra ‘liberación’, Romero admitió que el triunfo «quita un peso de encima» a todos. «Tanto los jugadores, como el cuerpo técnico, los ‘pichitas’... Todos estamos creyendo en el trabajo y somos conscientes de que somos responsables de muchos trabajadores del club», apuntó.

Celebración

Romero desveló ante los medios por qué Pablo, tras marcar el primer tanto, se fue directo al banquillo a celebrarlo con él. «Le dije de broma que hoy tenía que hacer un caño, un ‘sombrerito’ y marcar tres goles. Con el gol de vaselina se ha acordado de mis palabras», comentó.

Romero no quiere lanzar las campanas al vuelo después de la victoria, pero tampoco cree que el Málaga deba «mirar tan abajo» y contentarse con situarse diez puntos por encima del descenso: «No nos podemos relajar, la Liga está loca y hay que sacar todos los puntos posibles que te den tranquilidad».

Quique Setién se explayó en su comparecencia después del partido. El técnico de Las Palmas reconoció sin problemas que el Málaga había superado en la primera parte a sus pupilos y que el resultado final era «justo». «Con jugadores como Jesé, Halilovic, Boateng, Roque Mesa y Jonathan Viera quizá perdamos el equilibrio. No les puedes pedir que tengan algunos conceptos. Cambiamos eso por tener más acierto ante el gol. Mientras no lleguen los goles, vamos a sufrir», se quejó el cántabro. A pesar de la mala racha del conjunto canario fuera de casa, Setién aseguró: «El equipo tiene una idea clara de lo que quiere».