Diario Sur

Malaga CF

Un triunfo balsámico y un problema heredado

Camacho, que vio la décima amarilla, salta sobre Bateng en una acción del choque.
Camacho, que vio la décima amarilla, salta sobre Bateng en una acción del choque. / Salvador Salas
  • El Málaga puso fin a su racha de nueve jornadas sin ganar, aunque se queda sin medios centro defensivos especialistas cara al compromiso del sábado en Ipurua

Tenía que ser anoche, el Día Internacional del Gato (¿Romero?), después de que Las Palmas hubiera perdido todas sus salidas en Andalucía y en el aniversario de una gran efeméride malaguista: el pase a los cuartos de final de la Champions tras eliminar al Oporto. Al fin el Málaga gana un partido, tras nueve jornadas sin hacerlo (enrealidad, once encuentros oficiales), desde el 26 de noviembre (4-3 al Deportivo). Es la primera victoria de 2017 y también de la ‘era Romero’.

Fiel a su línea de sus últimos compromisos, el Málaga sigue al alza, completó una buena actuación hasta el momento clave de la segunda amarilla a José Rodríguez, que dejó al equipo con diez y abonado a la agonía. Aunque el resultado permite a los blanquiazules alejarse diez puntos de la zona de descenso, una renta que ya tiene mucho valor, también trajo una contrapartida: el equipo se queda apenas sin medios centro para encarar el compromiso del sábado (20.45 horas) en Ipurua. Los dos mejores especialistas que tenía disponibles ayer el Málaga los perderá por sanción. Camacho vio su décima cartulina amarilla de la temporada. Competición no atendió esta semana precisamente unas alegaciones del club ante su amonestación en Villarreal, la novena, que fue por protestar el penalti no señalado a Charles. El maño jugaba suficientemente advertido, pero se le vio revolucionado durante el choque y fue castigado en el minuto 56.

Un camino parecido tomó José Rodríguez. Sendos derribos a un adversario en los minutos 23 y 70 le costaron la doble amarilla que le impidió acabar el choque, en su debut en La Rosaleda (segundo partido de malaguista). La crispación generada desde las gradas contra los árbitros contagió al equipo y elevó sus revoluciones.

El problema que se le plantea ahora a ‘Gato’ Romero es importante, pero anoche ya ensayó con la solución a priori más clara, la de situar a Llorente de medio centro. El madrileño jugó algo más de una decena de partidos en esa ubicación en el Rayo Vallecano la pasada campaña, en su estreno en la categoría, y rindió a buen nivel, pero de malaguista no se le había probado en esa función en ningún compromiso, ni oficial ni amistoso. Impreciso en su primer pase, mantuvo el tipo y ganó tiempo en una caída.

Alternativas

Raro sería que no volviera a gozar de otra oportunidad el sábado, quizás junto a Pablo, aunque también existen las alternativas de Juanpi, Duda y hasta Demichelis, al que Pellegrini ya colocó en algunas ocasiones más adelantado, pero no parece probable que Romero se arriesgue a romper la pareja de centrales que tan buen resultado está dando.

En todo caso, las combinaciones son múltiples. Hay que recordar que el Málaga se presentó en ua situación casi igual de precaria en el Camp Nou (0-0) en la primera vuelta, y entonces fueron Pablo y Juanpi los que jugaron, aunque con un equipo más resguardado ante el dispositivo de cinco defensas planteado por Juande Ramos. Queda por ver cuál será la solución para Romero ante un rival, el Eibar, que se caracteriza por un ritmo muy elevado en su juego y por el uso intensivo de las bandas en sus citas en casa.