Diario Sur

Malaga CF

UNA CUESTIÓN

DEL GESTO DE MESSI AL DEL MÁLAGA

Otra vez un penalti, otra vez el minuto 90, otra vez yo a salvar los muebles; ¿dónde están los demás? Es la reflexión que debía hacerse un cariacontecido Messi en esos instantes previos al lanzamiento de la falta y con el balón a sus pies, a la espera del patadón que lo enviara a la red. No creo que se le pasara por la cabeza la idea de malograrlo pero, desde luego, ganas no debían de faltarle. Bastante hizo con ejecutar el penalti a su aire, perfectamente, aunque no disimulara después su estado de ánimo al no celebrar el gol tan decisivo e incluso insensible ante el abrazo de sus compañeros. Es la rúbrica de un Barcelona que viene arrastrando un mal momento y desde el 4-0 de París no ha levantado cabeza, incapaz de sacar fuerzas de su flaqueza anímica. y hasta técnica. El club está sumido en un mar de problemas con un jugador, el presidente y la propia entidad con citas en el banquillo. de la justicia. Por otro lado, la plantilla deja ya al descubierto sus graves carencias y una conocida mala gestión deportiva. Y para rematar, un entrenador hundido incapaz ya de mostrar la ironía, la soberbia y la falsa serenidad de la que venía haciendo gala. El domingo, en el Manzanares, está la respuesta: o levanta cabeza ganando al Atlético de Madrid o la crisis alcanza su máxima dimensión.

Y dicho esto, el extraño gesto de Messi y sus circunstancias, es imprescindible referirse al Málaga que, al fin, pudo ganar, no sin esfuerzo. Desde tres o cuatro jornadas atrás, vengo destacando la notable mejoría del equipo en la que algo tiene que ver la constancia y serenidad de Marcelo Romero, pero en la que tienen más peso las recientes incorporaciones de invierno y la recuperación de lesionados. Ahora más que nunca hay que seguir creyendo en un Málaga cuyo gesto merece algo más.