Diario Sur
Malaga CF

Pablo, el ojo derecho de Romero

Pablo celebra el gol del lunes ante Las Palmas, el cuarto suyo esta temporada.
Pablo celebra el gol del lunes ante Las Palmas, el cuarto suyo esta temporada. / Salvador Salas
  • Indiscutible para el uruguayo y situado más adelantado, ya es el segundo máximo realizador del Málaga junto con Camacho

Dos regalos inesperados del jeque llegaron ayer al vestuario de la plantilla malaguista en el estadio de atletismo: por un lado, un ramo de flores para Demichelis, padre de su tercer hijo (una niña,Emma) el miércoles; por otro lado, una tarta de chocolate para Pablo, que ya había celebrado su 22 cumpleaños en la comida con el equipo en la casa de Juanpi.

Pablo tiene motivos para sentirse de enhorabuena. La llegada de Marcelo Romero al banquillo ha sido muy positiva para sus intereses, ya que ha partido de titular con él en todos los partidos y parece sentirse incluso más cómodo en su nuevo puesto, más adelantado. En efecto, cumplidos siete choques ligueros con el uruguayo al frente de la plantilla, en todos actuó como teórico segundo punta, salvo ante el Espanyol y la Real Sociedad en casa. En este último partido, aunque Duda partió un poco más adelantado, no tardaron muchos minutos en intercambiar sus posiciones.

Romero se ha decantado a la postre mucho más por el 4-2-3-1 que el 4-4-2, y Pablo se ha convertido en una figura importante del dibujo. Se ha consolidado como un elemento clave en la primera línea de presión, por su generosidad en este despliegue, y también goza ahora de más libertad en sus movimientos de ataque, lo que le permite explotar mejor su golpeo a portería de media y larga distancia.

Aunque con Juande Ramos ya marcó tres goles, en las siete primeras jornadas sólo sumó 51 minutos. La lesión de Recio y de Kuzmanovic tuvo mucho que ver en que se afianzara en el once, pero más por necesidad que por convencimiento del preparador manchego. Además, jugó siempre de medio centro, salvo el día de 4-0 al Leganés, cuando el sistema fue un 4-1-4-1 y fue uno de los interiores. Actuando más retrasado Pablo no se sobrepuso del todo a la responsabilidad de conducir el juego del equipo y se han apreciado algunas de sus imprecisiones en el pase.

Continuo crecimiento

No cabe duda de que Pablo aún es un jugador en formación y en pleno crecimiento, con 45 partidos de Liga en Primera (27 de la campaña anterior, cuando debutó a las órdenes de Gracia).De hecho, ha elevado su cuota realizadora. Con su cuarta diana el lunes, ante Las Palmas, se ha convertido ya en el segundo máximo realizador del equipo, igualado con Camacho.

La identificación de Pablo con la nueva etapa se pone de manifiesto en sus declaraciones de apoyo al técnico, como tras la derrota ante el Espanyol (0-1). En un auto de fe hacia el ‘Gato’ Romero, que seguía sin conseguir victorias oficiales, declaró: «Es cierto que los resultados no están acompañando pero también es verdad que desde el cambio de entrenador se ha visto un cambio en toda la plantilla, en la forma de jugar». «Es de valorar lo que está consiguiendo el ‘Gato’. Tarde o temprano van a llegar los goles y esos resultados que nos ayuden a sumar de tres en tres. A partir de ahí, con confianza, va a cambiar mucho la cosa», añadió haciendo de futurólogo.

En la misma línea de apoyo, Pablo corrió hacia Romero para dedicarle el gol del lunes. No fue una reacción tan improvisada, como reconoció a la postre su entrenador en la sala de prensa.«Antes de salir a jugar le pedí que tirara un caño, que hiciera un sombrerito y que si podía meter tres goles, perfecto... Yo creo que después del gol se ha acordado de eso y ha venido a celebrarlo con nosotros», dijo.

En la temporada de su confirmación, las cosas no empezaron bien para Pablo, que no contaba para su técnico tras una buena pretemporada, pero ya acumula 17 partidos y se ha convertido en indiscutible. Eso sí, todo hace pensar que en Ipurua tendrá que retrasar su puesto para jugar de ‘pivote’ junto a Llorente.

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