Diario Sur
Malaga CF

A BOCAJARRO

TEMPORADA PARA OLVIDAR

Con el idus de marzo a la vista, el Málaga va ya por su tercer entrenador y a la espera aún de encarrilar la permanencia. Poco o nada me temo que habrá que rescatar de esta temporada, que puede pasar al olvido en la historia del club de La Rosaleda. Lesiones, mal juego, eliminación copera a las primeras de cambio y, ahora, un nuevo volantazo de la entidad, que confiamos desde esta ventana que ahora sí sea el principio de algo prometedor.

A Míchel tendremos que verlo y valorarlo a partir del 20 de mayo. Entonces intervendrá en la planificación, podrá trabajar con un grupo más cercano a sus deseos desde el verano y se le exigirán con justicia juego y resultados. De momento ha levantado el ánimo en el malaguismo, con demasiados motivos hasta ahora para estar deprimido.

La temporada estuvo mal parida, pese a que la plantilla confeccionada ilusionaba a la mayoría, comenzando por un servidor. Pero creo que Juande nunca conectó con nadie, y Romero, que sí parecía tener el respaldo y la confianza del grupo, no supo aportar saber futbolístico alguno. ¿Y Míchel? El Málaga va a poder presumir de un entrenador mediático, carismático, que lo ganó casi todo como futbolista, por catalogar aún en los banquillos y de un excelente trato. Meticuloso, estupendo conocedor de este deporte, le harán falta fortuna y dosis de empatía con la propiedad y un club desestructurado. De momento, de aquí a mayo, en sus doce exámenes, no lo tiene muy difícil. Hay que salvarse cuanto antes, y si encima se levanta el ánimo y el juego de la plantilla, miel sobre hojuelas. Sin duda, es también una estupenda oportunidad profesional para él. Ojalá el ciclo fuera largo. Es el mejor síntoma del éxito.

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