Diario Sur

Malaga CF

FÚTBOL ESCRITO

¿QUIÉN DIJO MIEDO?

Miedo. Al fin alguien lo verbalizó: el vestuario del Málaga teme perder. Fue Keko, seguramente el jugador más explícito de la plantilla y con más soltura a la hora de hablar. Se puede entender eso del miedo. Se vio claramente en el partido de Liga en Leganés; era terror, pavor, lo que había a encajar un gol y desmoronarse mentalmente. El Málaga no fue diseñado para pelear en el sótano de la clasificación en estos últimos partidos que quedan hasta el final de la temporada.

Miedo. Se puede entender. En los últimos años, pongamos seis, siete, esa palabra no ha existido en el diccionario del Málaga, al menos en lo que a rendimiento deportivo se refiere. Tal vez sí en lo institucional. Los recuerdos más recientes del Málaga, para jugadores de fuera como Keko, como José Rodríguez, como Jony; o incluso para quienes llevan aquí mucho como Camacho o Kameni, son esencialmente agradables. Champions, chilena de Baptista, exhibiciones de Joaquín, el Milan mordiendo el polvo. Clasificaciones históricas, cuarto, sexto; tranquilas, décimo, octavo, noveno; eliminatorias avanzadas en la Copa del Rey; victorias en Barcelona, sobre el Atlético de Madrid; la explosión de Isco, la consagración de Javi Gracia como gran entrenador. Y este último año, fichajes ilusionantes como el del propio Keko, Jony, ausencia de ventas, Camacho se queda, el mensaje de Juande Ramos de aspirar a Europa. Y de repente, duelos navajeros por delante para no hundirnos.

Sí, se puede entender lo del miedo. Y hasta es deseable, como prueba de amor propio de los jugadores, de saber lo que nos jugamos todos. Pero el miedo no es cobardía. No hallarán miedo los jugadores en la afición. Hemos vivido muchos trances similares, y ahí estaremos, como siempre. Que lo sepan cuando salten al césped y miren hacia arriba. ¿Quién dijo miedo?