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Malaga CF

«Siempre lo digo: 'Suena Míchel, sí, pero cuando suena es por algo'»

Michel, durante la entrevista.
Michel, durante la entrevista. / Salvador Salas
  • «Si me preguntase un futbolista por la mejor recomendación que le puedo dar para tener estabilidad, es la importancia de su pareja», destaca

–¿Le suena la expresión ‘Suena Míchel'?

–Sí, pero eso son los mismos envidiosos... Yo siempre lo digo: «Suena Míchel, sí, pero cuando suena es por algo». Y eso no veas cómo les jode...

–Una vez leí una frase suya sobre su mujer. Decía algo así como «Yo vivo muy bien porque ella supo invertir muy bien». ¿Hasta qué punto es así?

–Es fundamental para un futbolista. Yo, cuando digo esto, la gente cree que lo hago por una falsa modestia, pero es absolutamente cierto. Antes se lo he dicho a un jugador mío. Yo nunca les hablo de cuando yo era jugador, pero sí les hablo de cómo siento yo mi vida y de cómo hablo yo con mis hijos. Y creo que para un futbolista la estabilidad es fundamental, para un futbolista de vocación y para un futbolista que quiera estar mucho tiempo, sea cual sea el equipo. Y es algo que les he intentado transmitir a mis hijos. Por mis condiciones como futbolista no creo que hubiera podido estar 15 años en el Real Madrid. Por mi vocación, mi ilusión y, sobre todo, por mi estabilidad, que es una parte importantísima, la verdad es que esa construcción ha sido muy sólida. Y en eso la culpa ha sido de mi mujer. La tranquilidad y la seguridad que te da no tener que ocuparte de cosas que no tengan que ver con tu trabajo es fantástico. Y creo que en eso la construcción y la solidez las ha dado mi mujer por ocuparse de que yo sólo estuviese pendiente de estar preparado para jugar y para competir. Mi mujer ya sabía que después de los partidos, dependiendo del resultado, nos íbamos a casa o nos íbamos a casa. Porque había que descansar, porque el miércoles había partido... Porque sabía que si un día yo me despistaba, el de al lado me iba a quitar el puesto. Entonces lo prioritario era que descansase, que estuviese tranquilo. Ella es una gran cocinera y tiene un trabajo que es impagable, que es el de ama de casa, aquí y en todos lados, y para un futbolista es fundamental. Yo, si me preguntase un futbolista por la mejor recomendación que le puedo dar para tener estabilidad, es la importancia de su pareja.

–Ha llegado al Málaga como entrenador cuando antes pudo venir usted como jugador e incluso su hijo. No sé si sabe que estuvieron en la agenda de Husillos, usted como entrenador y su hijo como jugador.

–Es verdad. Mario me llamó, pero le dije que después de mi primer año en el Olympiacos no podía irme. Respecto a Adrián, él me llamó y me dijo que estaba interesado, pero yo le dije: «No soy su representante, así que conmigo, agua».

Michel, durante la entrevista.

Michel, durante la entrevista. / Salvador Salas

–Adrián no lo ha tenido fácil, pero ha tenido continuidad...

–Es un futbolista de vocación. Lleva más de 200 partidos en Primera y no sé si muchos de mis jugadores... Él ha hecho su carrera. Es un futbolista con un recorrido parecido al mío. Él es más respetado en los vestuarios que en los medios, porque en los medios siempre ha surgido la comparación. Ahora Mendilibar le ha buscado una posición nueva. Es un jugador versátil. En el Elche jugó de medio centro ‘puro’, también ha jugado en el doble ‘pivote’, de medio punta, de delantero... Es un jugador que se está ganando la vida y que se está ganando la vida bien. Ahora queda libre y tiene ofertas.

–Pero su otro hijo no es futbolista.

–Al pequeño le encanta el fútbol y juega muy bien, pero no tiene fuerza para eso... Tiene 25 años. Le gusta, pero eso de ir a entrenarse... Lo que sí tienen los dos, uno para su trabajo y el otro para el fútbol, son los mismos valores, y eso está muy bien.

–Es usted un lector de libros. ¿Ha comprado ya alguno en Málaga?

–Sí, uno que se llama ‘Patria’ por recomendación de mi hermano. Además, mi mujer es una lectora... Pero de papel, no de libro electrónico. Le encanta el papel.

–¿Y ha leído periódicos?

–Me gusta leer. Soy muy articulista y me gustan los artículos de opinión de todo. Tengo que decir que hasta ahora no he leído nada en Málaga. Pero no porque no me interese vuestra opinión, sino porque la tenéis y además es válida, pero no quiero entrar en la confusión de vuestras ideas. Porque al final si a uno le gusta Keko y a otro no, ¿a quién le hago caso? (bromea). Cuando me pongo a leer ‘El País’ o ‘El Mundo’ me quedo con la noticia, pero no sólo con la opinión, porque dependiendo del desayuno de trabajo...

–¿Qué se siente al ser abuelo? Además, hace ya tres años...

–Nosotros somos muy padres, pero nuestros hijos se han ido de casa. De hecho, cuando hemos empezado a salir, a Sevilla, a Atenas, a Marsella o aquí, es como si fuéramos novios. Pero al final la referencia cuando llegas a Madrid es nuestra casa, la que habréis visto en el programa de Bertín Osborne, y está vacía. Y que de repente llegue un niño... Cuando nos dijeron que íbamos a ser abuelos, fue una satisfacción increíble. Yo, personalmente, disfruto de él como no he podido disfrutar de mis hijos, porque recuerdo que, por ejemplo, un año pasé 265 noches fuera. Mi mujer se ocupaba de mis hijos, de elegir los colegios, de su educación... Y, claro, he sido padre cuando ella ha querido... Ahora, al ser abuelo, es una sensación distinta, porque nos sentimos abuelos jóvenes, pero estamos encantados. Vas a una tiendecita a comprarle una chuchería y te miran y dudan... Hasta que mi mujer dice: «Dile al abuelo...» Y entonces te miran y quedas cojonudo porque dicen: «Mira, el abuelo, ¡qué joven!» Y la abuela, igual, claro. Y estamos encantados. Esa es la palabra que tengo que elegir: encantados.

–Tiene que ser una sensación rara que le pidan más autógrafos a usted como entrenador que a los futbolistas.

–Sinceramente, no me fijo, no lo tengo en cuenta. Una vez Manu del Moral lo dijo en el Getafe: «No me había pasado nunca que le pidieran más autógrafos al entrenador». Si me ocurre, es una satisfacción para mí. Pero es una satisfacción que le pidan autógrafos al entrenador del Málaga. Me siento muy agradecido de llegar a los sitios y de hacerme fotos, que me conozcan, que me paren... Es una satisfacción, pero no lo llevo al terreno personal. Ahora le están pidiendo un autógrafo al entrenador del Málaga.

–¿Cómo fue el programa de Bertín Osborne?

–Si los lectores han visto el programa, habrán comprobado que no era del todo madridista. El programa lo ha recogido bien, porque tiene más que ver con lo que pasó en los años 80 y con lo que formamos parte de ese cambio social dentro del fútbol. Lógicamente, los protagonistas éramos cuatro tíos del Real Madrid y el presentador es seguidor furibundo del Real Madrid, pero no hablamos de fútbol, sino de las sensaciones al ser futbolista. Lógicamente, eso nos lo dio ser jugador del Madrid, pero yo ya les dije a Bertín y a su equipo que quería que vinieran mis compañeros, porque es a los que más agradecidos estoy. Pero el programa nos sacó del color madridista y creo que si nos vio algún seguidor del Barca, también debió de gustarle.