Diario Sur
Malaga CF

«El desánimo no va a poder conmigo»

Míchel, durante el partido
Míchel, durante el partido / Ñito Salas
  • Míchel confía en que los buenos resultados llegarán pronto, aunque sabe que «sufrirán hasta el final»

Con la experiencia que atesora sobre el campo, Míchel conoce perfectamente cómo funciona la mente del futbolista y entiende que gran parte del problema que impide al Málaga levantar el vuelo está en la mente de sus pupilos. De hecho, reconoce que si pudiese transmitir algo a sus jugadores no sería más precisión, ni técnica ni olfato goleador... sería confianza. “Porque esa confianza se traduciría en goles”, explicó el técnico malaguista, que solo ha echado en falta “un poco de contundencia”. “No podemos decir que haya sido un partido catastrófico. Hemos tenido buenos momentos ante un equipo muy difícil, pero en el primer despiste se han puesto por delante y la cuesta ha sido muy dura”, reconoció el madrileño. Él mismo sabe que es el primero que debe dar ejemplo en el aspecto psicológico, y demostró fortaleza en la sala de prensa Juan Cortés de La Rosaleda: “El desánimo no va a poder conmigo”.

El entrenador blanquiazul cree que no puede reprochar nada a sus jugadores, que han puesto en práctica lo entrenado. “Pero el acierto no se entrena”, lamentó Míchel. “Hemos tenido bastante orden y profundidad, aunque a veces los delanteros jugaban muy juntos y queríamos llegar demasiado rápido arriba, sin aprovechar el centro del campo”, apuntó el técnico, que destacó también la labor de Camacho, Pablo, Sandro y Rosales.

Para Míchel, el Málaga tiene “mejor fútbol que resultados” y debe buscar soluciones a la mala racha desde el punto de vista anímico. “Obviamente, contábamos con estar a estas alturas con algún punto más, es lógico que estemos preocupados”, confesó. El técnico “sabía que venía a Málaga a sufrir”. “Pero igualmente sé que lo vamos a conseguir. Miro mi calendario y también el de los demás, y aún tenemos una ventaja. No es demasiado reconfortante, pero las jornadas las jugamos todos y estoy convencido de que los resultados tienen que llegar”.

Simeone se fue de La Rosaleda contento con el partido de su equipo, que demostró “rebeldía y valentía” ante las dificultades. “Estos partidos que terminamos resolviendo hablan de jerarquía y trabajo. Esas respuestas a los problemas a veces pasan desapercibidas”, comentó el argentino, que no tiene “tiempo para festejar”. “El Sevilla está en una buena posición y dos puntos aún son muchos, pero nos vamos contentos”, apuntó el técnico colchonero.

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