Malaga CF

Un sindicato policial critica al jeque por el incidente del sábado

El jeque Abdullah Al-Thani, en una imagen de archivo.
El jeque Abdullah Al-Thani, en una imagen de archivo.
  • La CEP dice que Al-Thani tuvo una actitud “especialmente peligrosa, desafiante y agresiva”

Un sindicato policial, la Confederación Española de Policía (CEP), ha emitido este mediodía un comunicado en el que critica la actitud del presidente del Málaga, Abdullah Al-Thani, durante el incidente ocurrido el pasado sábado en los aledaños de La Rosaleda hora y media antes del encuentro frente al Atlético de Madrid. La CEP, a la que pertenecen los policías asignados al dispositivo de seguridad instalado en el lugar de los hechos, ha relatado con todo tipo de detalles los acontecimientos vividos y dice que el jeque tuvo una actitud “especialmente peligrosa, desafiante y agresiva”, al tiempo que habla de “campaña de ataques e insultos a la Policía Nacional en su cuenta personal de Twitter para tratar de ocultar una actuación irresponsable y prepotente”.

Para concluir, alude a la acusación de racismo por parte del propietario de la entidad: “En este país la Policía Nacional y la Local son Cuerpos profesionales que en su quehacer se ajustan exclusivamente a la legislación, tratando por igual a todos los ciudadanos. Confundir eso con racismo es un ejercicio pobre de demagogia y demuestra que los policías estuvieron muy por encima de la educación de este ciudadano”.

Contenido íntegro del comunicado

"El Presidente del Málaga CF echa mano de una falsedad para ocultar una actuación irresponsable poco antes del partido con el Atlético de Madrid

El Presidente del Consejo de Administración del Málaga Club de Fútbol, Abdullah Al Thani, ha emprendido una campaña de ataques e insultos a la Policía Nacional española en su cuenta personal de Twitter para tratar de ocultar una actuación irresponsable y prepotente que, minutos antes del partido que enfrentó a su club con el Atlético de Madrid, el pasado domingo, protagonizó en las inmediaciones de La Rosaleda. Con improperios como "estúpida", "racista", "irrespetuosa" u "odiosa", este ciudadano catarí ha tratado de ocultar un episodio que fue presenciado por hasta cinco policías nacionales y locales asignados al dispositivo de seguridad. El incidente al que se refiere el máximo responsable del club se produjo a la altura de la calle Luis Buñuel y Avenida de La Palmilla, en donde el despliegue de la Unidad de Intervención Policial (UIP) y Unidad de Prevención y Reacción (UPR) custodiaba un acceso de seguridad a la zona, exclusivamente habilitado para servicios de emergencia y no para el acceso a la tribuna de autoridades, que se realiza por la calle Arlanza, y esperaba para realizar el acompañamiento del autobús que transportaba a los seguidores del Atlético de Madrid.

En ese momento, uno de los policías nacionales pudo sentir cómo le rozaba el cuerpo un vehículo de alta gama, que circulaba a una velocidad no apropiada por ese punto, debido a la gran afluencia de personas. Precisamente por este factor, el conductor tuvo que detener la marcha ante un paso de peatones, momento en el que el agente se acercó al mismo y pudo observar que el conductor estaba hablando por el teléfono móvil, usando para ello su mano izquierda. Como el propietario del turismo, enfrascado en su conversación telefónica, no hacía caso de la indicación del policía, que le estaba informando de la necesidad de que dejara de utilizar el teléfono mientras conducía, el agente decidió tocar la ventanilla del copiloto con su dedo índice, para así llamar la atención de esta persona.

Lejos de reconocer su comportamiento, el conductor se bajó del coche y se dirigió al policía de forma desafiante y agresiva, señalándole con su dedo derecho y golpeando a la vez el cristal del coche con gran fuerza, gritando en inglés al agente para darle a entender que no tenía que haber tocado su ventanilla. Mientras esta escena se producía, un Oficial de la Policía Local también recriminaba al Presidente del Málaga CF el peligro que suponía haber accedido a esa calle a gran velocidad, hecho que confirman hasta dos policías nacionales de la UIP, que a punto estuvieron de ser arrollados. Sin atender a las indicaciones, el conductor se introdujo de nuevo en el turismo y abandonó la zona.

La actitud del Presidente del Málaga fue especialmente peligrosa, teniendo en cuenta la gran afluencia de personas en aquella zona, que no tenía autorización para acceder por aquella Avenida, la velocidad con la que conducía y el hecho de que estuviera hablando por teléfono móvil. De todo ello fueron testigos varios agentes de la Policía Local y Nacional. Más aún, esta actitud ha motivado la propuesta para sanción por infracción de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana.

Los insultos vertidos posteriormente en las redes sociales no justifican esa comportamiento, que se produjo en público y con testigos. Tampoco pueden ocultar un proceder irrespetuoso y prepotente con los policías que únicamente trataban de hacerle ver los riesgos de su forma de conducir y la imposibilidad de acceder a una zona de seguridad. Pero el Presidente del Málaga CF quizás pretenda estar por encima de los demás ciudadanos y tener un trato de privilegio que en España no va a poder obtener. En este país la Policía Nacional y la Local son Cuerpos profesionales que en su quehacer se ajustan exclusivamente a la legislación, tratando por igual a todos los ciudadanos. Confundir eso con racismo es un ejercicio pobre de demagogia y demuestra que los policías estuvieron muy por encima de la educación de este ciudadano."

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