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La policía pide sancionar al jeque por sus mensajes en Twitter tras el incidente

La policía pide sancionar al jeque por sus mensajes en Twitter tras el incidente
  • Al-Thani también ha sido denunciado por hablar por el móvil mientras conducía cuando trataba de acceder al estadio por una zona que ya estaba cortada

Las polémicas manifestaciones del jeque Abdullah Al-Thani no han caído en saco roto. Tras el incidente que tuvo el sábado con unos policías al intentar acceder al estadio de La Rosaleda para ver el partido que enfrentaba al Málaga y al Atlético de Madrid, el presidente del conjunto blanquiazul se despachó en Twitter con varios mensajes en los que tachaba a los agentes de «racistas», los tildaba de estúpidos y aseguraba que no hay «justicia ni respeto en este país».

La Policía Nacional, sin embargo, no ha elegido una red social para responder a sus acusaciones. Tras analizar la actuación de sus funcionarios, la Comisaría Provincial ha elevado una propuesta de sanción contra Al-Thani en virtud de la Ley del Deporte al considerar que sus manifestaciones en Twitter pueden «incitar a la violencia», según ha podido confirmar este periódico.

El acta de denuncia ha sido remitida a la Oficina Nacional de Deportes de la Dirección General de la Policía, que deberá canalizarla al ámbito de la Administración central competente. La potestad sancionadora dependerá de la Subdelegación del Gobierno, la Secretaría de Estado de Seguridad, Interior o el Consejo de Ministros en función de la cuantía económica, que dependerá de si se considera una infracción leve, grave o muy grave. La horquilla va desde los 150 a los 650.000 euros. Además, la ley 19/2007 prevé la inhabilitación de los organizadores de espectáculos deportivos hasta un máximo de dos años por infracciones muy graves, y de hasta dos meses para las graves.

No es la única sanción a la que se enfrenta el presidente malaguista tras el incidente del sábado y su secuela en Twitter. Al-Thani también ha sido denunciado por hablar por el móvil mientras conducía, infracción castigada con una multa de 200 euros y la pérdida de tres puntos del carné.

El incidente sucedió en el cruce entre la calle Luis Buñuel y la avenida de La Palmilla, que acababa de cortarse al tráfico –exactamente, a las 19.20 horas– para permitir el acceso de los aficionados al estadio. El partido se disputaba a las 20.45, por lo que a esa hora la afluencia de público era ya importante. Los agentes despejaron el vial para dejar que entrara el autobús del equipo visitante, que venía de la avenida Valle-Inclán.

Los vehículos oficiales, por su parte, debían acceder por la calle Arlanza. Sin embargo, el Range Rover conducido por Al-Thani trató de entrar en el estadio por la calle Luis Buñuel. Pese a que ese punto ya estaba cortado, se le permitió hacerlo siempre y cuando el personal de seguridad del Málaga –los policías de servicio estaban destinados a otros fines– lo escoltaran durante la maniobra.

Maniobra «brusca»

Cuando abrieron las vallas para dejarle pasar, arrancó de forma «brusca», a juicio de los actuantes. Según la Confederación Española de Policía (CEP), que emitió ayer un comunicado para respaldar la actuación de los agentes, uno de los funcionarios «pudo sentir cómo le rozaba el cuerpo un vehículo de alta gama, que circulaba a una velocidad no apropiada por ese punto, debido a la gran afluencia de personas». Al parecer, «el policía se acercó al mismo y observó que el conductor estaba hablando por el móvil. Como el propietario del turismo no hacía caso, el agente tocó la ventanilla del copiloto con su dedo índice para llamar su atención».

Según la CEP, Al-Thani se bajó del coche y se dirigió al policía de forma desafiante y agresiva, señalándole con su dedo derecho y golpeando a la vez el cristal del coche con gran fuerza, gritando en inglés al agente para darle a entender que no tenía que haber tocado su ventanilla.

El jeque, por su parte, se mostró muy enfadado en Twitter y arremetió con dureza contra los agentes. «La policía no me ha permitido entrar al estadio. No hay justicia ni respeto en este país», dijo en un tuit acompañado de fotos desde su vehículo. «Uno de los policías golpeó el cristal de mi coche sin razón alguna [...] Está claro que esto es racista por parte de la policía». Después dijo que no volvería más (sin especificar a dónde) tras el final de la temporada.