Diario Sur

Malaga CF

Una última tabla de salvación

  • El Sporting ha crecido en confianza tras una campaña desastrosa

  • Carmona y Burgui son sus piezas clave en ataque, pero defensivamente es un equipo vulnerable y se presenta con varias bajas

Las opiniones más pesimistas en torno al Málaga tienden irremediablemente a minimizar cualquier mérito del cuadro de La Rosaleda y a maximizar sus defectos actuales. El proceso es justo el inverso cuando se analiza a los rivales más directos, entre ellos el Sporting. Se pinta al león más fiero de lo que es en la realidad. Lo cierto es que el cuadro gijonés, que acude motivado porque en las dos últimas jornadas han crecido algo sus opciones de permanencia, no totaliza cinco puntos menos que el Málaga por una simple casualidad.

A cara de perro

Una formidable reacción en siete minutos, con tres goles, permitió al Sporting tumbar al Granada y remontar. Se elogia del cuadro asturiano desde que está a las órdenes de Rubi que se muestra más entero cuando recibe un golpe. Tras al 3-1 y el ‘parón’ el equipo salió más animado ante el Sevilla, y por momentos le perdió el respeto a su rival, pero unas claras manos de Amorebieta, que no vieron los árbitros, pudo costarle la derrota. Frente a la racha del Málaga de un triunfo en dieciséis jornadas, su contrincante lleva dos en quince, pero de gran valor: la citada ante el Granada y el 0-2 en Leganés. Avisado quedan los de Míchel de que el Sporting juega a cara de perro estos partidos.

Deficiencias

Con 57 goles en contra, diez más que el Málaga que peor ha defendido en los últimos años, al Sporting se le han saltado las costuras continuamente. Ha sufrido con Meré y Amorebieta, este muy fallón todo el curso, y el primero algo estancado respecto a su irrupción en la élite hace un año y con algunos fallos muy inocentes. En toda la campaña el equipo ha tenido cambios continuos de lateral, prueba de la escasa solidez. Ausente Lillo, hoy jugarán seguramente Douglas (muy ofensivo) y Canella.

Inoportuno

Cuatro amarillas vio el Sporting el domingo (las de Lillo, Amorebieta, Xavi Torres y Vesga), curiosamente los únicos jugadores apercibidos en el campo. En otras circunstancias se hubiera especulado con tarjetas forzadas para cumplir ciclo, pero midiéndose al Málaga en la jornada siguiente no ha podido ser más inoportuno para los intereses del cuadro de Rubi. Puede ser sensible especialmente la baja de Vesga, indiscutible desde su llegada en enero y que ha dado solidez al centro del campo junto a Sergio Álvarez.

El peligro

¿Qué debe temer ante todo el Málaga? Además del buen momento de Cuéllar en la portería, a Burgui y Carmona. El primero, excepcional técnicamente, viene echándose al equipo a la espalda desde el costado izquierdo. Lo del segundo ha sido la sorprendente aparición de un secundario. Pasó de no contar nada a marcar seis goles en poco tiempo, y es indiscutible. Tiene recursos para la definición y buen disparo de media distancia.

Con uno o dos puntas

El Málaga se fijó en Lacina Traoré antes de que recalara al final en el Sporting. El jugador más alto de la Liga (2,03 metros) es una opción muy válida para jugar de espaldas y, pese a su físico, no es una referencia indiscutible por alto. Rubi, discutido al inicio por decisiones como cambiar de banquillo en El Molinón o prohibir al acceso al vestuario del capellán, debe elegir entre el 4-2-3-1 y el 4-4-2 y, en la primera opción, entre puntas distintos como el marfileño y Carlos Castro, a los que pocas veces ha visto como compatibles. Víctor Rodríguez podría jugar en esa opción como medio punta. Finalmente, el exmalaguista Cop es baja para hoy.