Diario Sur
Malaga CF

las cosas de cañete

Fechas históricas

Por favor, moviola para dos acontecimientos que son ya historia. Dos fechas: 5 y 8 de abril de 2017. El Unicaja conquista la Eurocup y el Málaga gana dos partidos, asegura la permanencia y en el segundo supera al poderoso Barcelona (2-0). En el deporte de élite de nuestra ciudad ya hay un antes y un después de esas dos fechas. Huele a primavera, con calentón de optimismo, satisfacción y de alegría. La Málaga deportiva está de enhorabuena.

La jornada del sábado la recuerdo como de la división de opiniones. Poco antes de las seis y media de la tarde, la igualada entre el Real Madrid y el Atlético dejó cariacontecidos a los seguidores ‘merengues’, en tanto que los culés se las prometían felices pensando en el liderazgo que podían alcanzar sobre las doce de la noche. Al filo de esa hora, el punto del Madrid es de felicidad para los suyos, mientras que La Rosaleda se ha podido convertir en el Waterloo futbolero de esta temporada. Como cantaba mi amigo y siempre recordado Gaspar Rosseti, hasta que no pasa el rabo, todo es toro.

Vamos con el Málaga-Barça. Durante los primeros 20 minutos, el juego de ‘tiki-taka’ de los azulgrana perdía fuerza como las gaseosas, mientras que el Málaga, como el Atlético hace una semana, a verlas venir para contragolpear en su momento. Llegó en el minuto 31. Sandro, naturalmente, marcó. Como el miércoles en Gijón. A pesar de la prolongada baja por lesión, el canario suma nueve goles. Sus actuaciones y su peso en el equipo obligan a asegurar su continuidad… Si el Málaga pretende ser un club con otras aspiraciones. En el contrato actual la cláusula de rescisión de Sandro es de chiste.

En la reacción del conjunto blanquiazul, un nombre propio: Míchel. En dos encuentros, un par de victorias seguidas. Hay más. En ciento ochenta y tantos minutos su portal ha terminado a cero. No sólo está rescatando jugadores que anteriormente estaban entre dos aguas, sino que, además, hoy sí podemos hablar de posiciones, de sistema y de conjunto. Con el balón rodando se alcanzan los listones. De entrada, la continuidad del Málaga en Primera, y con ello la reivindicación de Míchel en el mundillo de los entrenadores, da la sensación de que el club y el míster se necesitan.

A nueve jornadas del ‘the end’ de Liga, las aspiraciones del club son las de asegurar otra puesta en marcha, pensando alcanzar más velocidad. En este apartado Al-Thani tiene mucho que decir. Casi todo. Hasta junio, fecha oficial de los contratos, hay que empezar y deshacer. Con tiempo, con tranquilidad, sin nervios ni agobios. Y de dinero, ¿qué?, pregunta obligada. El jeque ha roto el registro de longevidad en la presidencia del club, que tenía Juan Moreno de Luna, con casi siete años. A partir de ya, las negociaciones y el futuro del club tienen que ver con su persona.

El pasado del Club Deportivo Málaga se escribe con una palabra: ascensor. En Segunda División, se salía, era de lo mejor. Subía a Primera y en la siguiente temporada o en un par de ellas, el descenso era inevitable. En un año se pasaba de la celebración de un éxito a la pesadumbre del descalabro. A un presidente que conoció varias subidas y bajadas seguidas le colocaron el apodo de ‘El sastre’, porque siempre estaba tomando medidas. En la temporada 76-77, tras un brillante ascenso, el equipo se reforzó, pero sus actuaciones fueron un desastre. Al frente del plantel continuaba Pavic, entrenador de prestigio que había triunfado en el Athletic de Bilbao. Mirolad se comprometió con los blanquiazules en Segunda porque le ofrecieron un buen contrato en una plantilla de brillo en aquella categoría. En Primera todo cambió. El conjunto arrancó bien. Era cuarto clasificado en la quinta jornada. Al final terminó el último. Acabó con 18 puntos –entonces se contabilizaban 2 por victoria–. Para que se hagan una idea de la marcha, hay que significar que el Zaragoza, que también bajó, le sacó 12 puntos al Málaga. Transcurrieron 19 partidos consecutivos sin ganar uno. Auténtico modelito.

En calidad de refuerzo de lujo se incorporó un joven elemento del Barcelona, titular en la temporada precedente en el Camp Nou, con debut incluido en la selección nacional ante Rumanía. Fortes, delantero de 21 años llegó al Málaga porque tenía que cumplir el servicio militar en nuestra capital. Vino en calidad de cedido y su fichaje causó sensación. Después, lo de siempre: llegó Paco el de las rebajas y el futbolista sólo participó en 17 encuentros, en los que marcó tres goles. Fortes, alegre y dicharachero, ‘se la montó a su estilo’ para quitarse entrenamientos de su cuerpo. Una o dos veces por semana llegaba muy temprano a La Rosaleda. Se presentaba con uniforme militar, correaje incluido. Se tumbaba en una camilla, y a dormir. Más tarde llegaban sus compañeros y Paco Fortes continuaba tumbado. Decía que había estado de guardia toda la noche en el cuartel… Y lo dicho, pasaba de entrenamientos. Los dirigentes realizaron gestiones hasta que dieron con la causa. Se supo que el jugador estaba rebajado de guardias, que las veladas eran ciertas. Le encantaba la ‘nuit’ de Torremolinos, se las pasaba en grande, y cuando amanecía llegaba a su casa para vestirse de militar, y a La Rosaleda con el cuento. Lo dicho, una mala temporada, con un jugador de categoría que se las ingenió para trabajar poco y divertirse mucho.

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