Diario Sur

Malaga CF

el árbitro

Labor contemplativa

El partido no planteó dificultad alguna al colegiado navarro Undiano Mallenco. La carencia de intensidad y tensión en el juego posibilitó que el árbitro interviniese en contadas ocasiones y siempre por el mal juego de unos y otros. Las ausencias de jugadas complicadas de discernir en las áreas y en los goles, ambos conseguidos sin polémica alguna, permitieron que la labor del pamplonés acabara sin incidencias, aunque a veces estuvo excesivamente contemplativo. Se esforzó en aplicar la ventaja, consiguiendo algunas de gran nivel.

Lo positivo

La experiencia que atesora (casi 300 partidos en la élite a lo largo de 17 temporadas lo avalan) le permite desenvolverse con una enorme soltura y mucha serenidad. Utilizó el diálogo con frecuencia, lo que lo lleva a transmitir confianza a los profesionales que están en el campo. Demuestra también que en la dirección de un partido no son necesarios los aspavientos para un mejor control del juego ni tampoco las malas formas. Puso en valor el respeto en muchas fases del partido. También destacó la ayuda que recibió de sus asistentes.

Lo negativo

Quizás su peor parcela la demostró en el control disciplinario. No estuvo a la altura que de él se espera. Algo contemplativo en fases del juego, en acciones iguales tomó decisiones diferentes. Amonestó a Luis Hernández por abrir su brazo izquierdo sobre Kakuta y no se atrevió a hacerlo minutos después en una jugada similar sobre Sandro que cometió Arribas, que no paró una y otra vez de cometer faltas que merecieron la amonestación. Se la mostró en el segundo periodo cuando debió verla ya en el primero.