Diario Sur
Malaga CF

Un portero y un delantero centro, prioridad absoluta del Málaga

Sandro, cuyo traspaso en junio está cantado, se queja de una entrada de Arribas el sábado en Riazor.
Sandro, cuyo traspaso en junio está cantado, se queja de una entrada de Arribas el sábado en Riazor. / Agencia LOF
  • Los principales representantes del mercado ya conocen cuáles son los dos grandes objetivos para la próxima campaña

  • El club busca ahora precisamente las peticiones expresas de Juande Ramos durante todo el pasado verano

Con once puntos de renta sobre la zona de descenso (más el ‘goal average’ particular frente al Sporting), el Málaga ya ha puesto en marcha la maquinaria para configurar la plantilla de la próxima temporada. Será una ‘revolución’, como ya anticipó ayer SUR, y acarreará la salida de un buen número de jugadores. Los síntomas de acomodamiento y conformismo ya no escapan a los dirigentes del club, que trabajan codo con codo con el actual entrenador, Míchel, con vistas a configurar un plantel competitivo para la campaña venidera. Y en esa planificación figuran dos prioridades más que definidas: un portero y un delantero centro.

El Málaga ya ha comenzado a moverse en el mercado. No debe de resultar extraño porque todos los clubes lo hacen casi desde el mes de octubre, pero habitualmente se obra con mucho sigilo, tratando de encarrilar operaciones –y si se puede, cerrarlas–, como sucedió con Jony a comienzos del año pasado. No obstante, a día de hoy sí se registra una novedad: en el mundillo futbolístico, en lo que se conoce como ‘el mercado’, los principales representantes ya conocen cuáles son los dos principales objetivos de la entidad de Martiricos.

Un guardameta y un delantero centro de área. La historia les sonará a los aficionados porque fueron las dos peticiones expresas de Juande Ramos durante todo el pasado verano. Entonces, como se ha explicado reiteradamente en este periódico, el Málaga se vio maniatado desde el punto de vista económico debido a que en la planificación inicial se daba por segura la marcha de Camacho; para ser más concretos, al Liverpool. De hecho, el entrenador manchego se expresó con sinceridad durante su presentación como sustituto de Javi Gracia al hablar de posibles traspasos y hasta citó al centrocampista.

Bosquejo

Las peticiones de Juande tenían su base. En el bosquejo que se hizo sobre un folio sobre la plantilla para la temporada 2016-2017 quedaban dos huecos. Uno era para un portero de primer nivel, dado que Ochoa debía salir sí o sí por la presencia de cuatro extracomunitarios tras el fichaje de Santos (el mexicano se marchó al Granada y la ficha se la abona el propio Málaga). El otro era para un delantero centro de área, rematador y con virtudes en el juego aéreo. Los acontecimientos son sobradamente conocidos. Para la meta hubo que recurrir a última hora al internacional ucraniano Boyko, al que el manchego había tenido al Dnipro, y no sin dificultades en la negociación para su llegada cedido desde el Besiktas. La posición de ‘nueve’ quedó huérfana pese a los intentos a última hora con Guidetti (Celta) o el exmalaguista Caicedo (Espanyol). Ya durante la temporada ni Kameni, cada vez con más dificultades en el golpeo de balón y muy inseguro, ni Boyko, al que le pasó factura el partido de Copa en La Rosaleda frente al Córdoba, han dado estabilidad al equipo. Y en la delantera la falta de ese ariete ha llevado a los tres entrenadores a buscar alternativas ante la ilógica de alinear a dos extremos ‘puros’ al carecer de ese rematador en el área.

En el caso de la portería, el Málaga no busca una alternativa a Kameni, sino un guardameta del mismo nivel o superior. Tampoco es un secreto que a sus 33 años el camerunés acusa molestias que lo obligan con demasiada frecuencia a limitar su presencia en los entrenamientos, lo que a la postre desemboca en que afronta partidos sin estar físicamente a tope. De ahí, por ejemplo, su tendencia a golpear en largo hacia las bandas, no hacia el centro, porque en estas últimas acciones le cuesta superar la divisoria.

Problemas evidentes

Respecto a la posición de delantero centro han sido demasiado evidentes durante estos meses los problemas en ataque. Ante la falta de ese jugador previsto en la planificación y que finalmente no llegó, hubo que afrontar la temporada con un solo ‘nueve’, Charles, que en la élite siempre destacó más por su trabajo para el equipo que por su eficacia en el remate dentro del área. Las otras dos opciones eran futbolistas más habituados a jugar como segundo punta, Santos y Sandro, ambos también limitados en cuanto a centímetros para brillar en el juego aéreo. Las esperanzas de la dirección deportiva en En-Nesyri desaparecieron rápidamente porque el joven internacional marroquí no brilla en el área y además en los remates de cabeza se observa una clara descoordinación en sus saltos. Luego, en el mercado invernal, llegó el joven venezolano Peñaranda, que ni es un ‘nueve’ (es más, en su presentación confesó que se considera extremo) ni ha aportado absolutamente nada en casi tres meses.

El panorama está más o menos definido en la zona de ataque para la próxima temporada. De un lado, Sandro se marchará traspasado porque tiene una cláusula muy baja y cuenta con varias propuestas interesantes para junio. Por otro, Charles termina contrato y, toda vez que ya no podrá alcanzar los 25 partidos estipulados para asegurarse otro año más, también se antoja más fuera que dentro a sus 33 años (de no ser así ya se habría acometido su renovación). Santos ha confirmado demasiadas limitaciones, aunque no será fácil encontrarle una salida beneficiosa económicamente tras haber costado casi 4,5 millones de euros (y no por la totalidad de su propiedad). Y Peñaranda tiene un año más de cesión, pero su continuidad está muy en entredicho. En la vanguardia habrá muchas novedades.

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