Diario Sur

Malaga CF

El 'nuevo' Málaga se forjará por dentro

Míchel conversa ayer con Camacho en el estadio Ciudad de Málaga.
Míchel conversa ayer con Camacho en el estadio Ciudad de Málaga. / Salvador Salas
  • El club centrará todos sus esfuerzos en apuntalar el centro de la defensa, el corazón del equipo y el ataque

  • Existe coincidencia generalizada entre los técnicos en que en las bandas sólo se necesitará en principio algún retoque

Cualquier información, cualquier comentario, cualquier apunte sobre la planificación del Málaga para la próxima temporada no gusta en las oficinas de La Rosaleda. El mensaje de sus dirigentes es claro: «Todavía no toca». Pero en el seno del club también entienden que, con la permanencia casi en la mano (la ventaja es de once puntos sobre el Sporting más el goal average’ cuando quedan sólo seis jornadas), ya se hable más del futuro que del presente. SUR ya adelantó el lunes que se prepara una ‘revolución’ en la plantilla y ayer expuso que el objetivo prioritario es hacerse con un guardameta de primer nivel y con un delantero centro rematador. Pero la reestructuración incluye una máxima: el ‘nuevo’ Málaga se forjará por dentro.

Desde el mismo día en que llegó Míchel, los jugadores asumieron que el estatus podía cambiar. Porque el mensaje que les trasladó lo hizo público después, en su primera entrevista, con este periódico. En cierto modo el madrileño expuso que lo que había visto desde fuera no le convencía y, de hecho, así lo ratificó el sábado, tras la pobre imagen en Riazor frente al Deportivo. «Este partido me recuerda a épocas anteriores, incluso antes de venir yo». La frase, otra muestra más de la contundencia con la que se expresa el actual técnico, refleja hasta qué punto había seguido (y analizado) los encuentros del Málaga y las conclusiones que había sacado, no precisamente positivas.

Aquel «algunos jugadores con contrato saben que tienen que espabilar» de la entrevista publicada por este periódico tuvo continuidad el Jueves Santo. «Los jugadores no me engañan; ya sé lo que pueden dar de sí, así que se anden con cuidado», sentenció. Y, claro, el propio Míchel abrió la espita. A partir de ahí cualquiera puede sacar conclusiones, aunque la más evidente pasa por ese punto de decepción que a día de hoy tiene el entrenador y que lo lleva a dejar la puerta de par en par para que se produzcan numerosos cambios.

No es un secreto que el primero de los técnicos esta temporada, Juande Ramos, también se mostró crítico internamente por la actitud y el rendimiento de determinados jugadores. Pero ahora el madrileño tiene la sartén por el mango y está reforzado por los dos triunfos que han permitido cambiar la dinámica del equipo y, sobre todo, porque, ahora sí, el aficionado asume que la plantilla no ha dado ni de lejos el nivel esperado y que urgen cambios drásticos para no repetir experiencia la próxima temporada.

Pero la ‘revolución’ no sólo va a liderarla Míchel. El entrenador trabaja codo con codo con la dirección deportiva y también el responsable de esta parcela, Francesc Arnau, entiende que es necesaria una reestructuración. El aspecto económico será fundamental para entrar de lleno, más a fondo, en ese proceso de cambios, aunque sí conviene incidir en que existe una coincidencia casi absoluta en las decisiones que conviene adoptar.

Desde un punto de vista global, en un análisis de la plantilla en su conjunto, el ‘nuevo’ Málaga se forjará por dentro. Tal vez pueda resultar excesivo el empleo del adjetivo ‘nuevo’, pero la realidad es que una vez concluya la temporada van a producirse numerosos movimientos y, salvo enorme sorpresa, un relevo generacional muy importante en el vestuario. Entre bajas, cedidos que no continuarán, futbolistas que acaban contrato y futbolistas prestados a otros clubes cuyo regreso no se contempla, la lista será amplia. Y sin olvidar la salida cantada de Sandro, con una cláusula muy baja.

El Málaga va a verse obligado a reforzar las posiciones centrales. En la defensa se antoja que serán necesarios dos futbolistas para el eje de la cobertura, porque se le buscará destino a Koné, Llorente regresará a su club de origen (el Real Madrid) y Demichelis y Weligton (este, de baja federativa desde enero) terminan contrato. En el corazón del equipo no parece que se vaya a ejercer la opción de compra por Kuzmanovic, más por sus problemas físicos que por su rendimiento (incluso cabe recordar que recayó de su lesión precisamente por arriesgar) y a pesar de que, como ya apuntó este periódico en otoño, el club no debería desembolsar un solo euro. A la necesidad de un medio centro habría que añadir una posible salida en esa zona. Siempre está la opción de un traspaso de Camacho, máxime a la vista de la tensa relación que mantiene con el club porque este considera que no puede acceder a sus pretensiones de una revisión salarial. Otra cuestión será, como siempre, que la oferta que llegue a La Rosaleda satisfaga a los propietarios.

En ataque también se prevén muchos cambios. El flojo nivel ofrecido por Santos, el fiasco de Peñaranda (que tiene otro año más de cesión que ahora mismo está en el aire), la salida de Charles y el traspaso de Sandro pueden provocar que la delantera quede casi huérfana. La prioridad es un delantero centro de área y rematador, aunque también será necesario acertar en otras piezas para la vanguardia. En este capítulo en particular el Málaga deberá atinar también en el tipo de jugadores para que sean complementarios.

¿Y las bandas? Ahí el Málaga no tocará mucho. Probablemente haya aficionados que piensen en la necesidad de contar con una alternativa para Rosales o en la importancia de incorporar a un lateral izquierdo específico o, incluso, en que alguno de los extremos (en singular o en plural) debe abandonar en la plantilla en función del bajo rendimiento ofrecido. De momento existe coincidencia generalizada entre los técnicos del club en que en los flancos sólo se necesitará algún retoque. La prioridad debe ser la zona central del equipo, la columna vertebral, porque, al margen de variantes obligadas en el plantel, se ha echado mucho de menos el peso de esos jugadores sobre los que debe recaer la responsabilidad. De ahí que el ‘nuevo’ Málaga vaya a forjarse por dentro.