Malaga CF

OJO DE HALCÓN

QUITARSE LA VENDA

Espero que los árboles no tapen el bosque y que nadie saque pecho después de la victoria ante el Valencia. Tengo la mala costumbre de ver el encuentro repetido por televisión porque se sacan más conclusiones y casi coincido con el amigo que, una vez concluido el partido, me dijo que había sido un aburrimiento en cuanto a juego. Y es cierto que si uno deja a un lado su malaguismo y se abstrae del ambiente vivido en La Rosaleda, el equipo de Míchel sólo destacó porque mostró intensidad. Es triste, pero es así. Si se analiza el balance de los seis futbolistas de ataque (exceptuemos a Charles) únicamente destacaron la hemorragia de arrancadas de Sandro, mejor cuando arranca y cuando dispara que cuando remata, y el centro de Ontiveros en el primer gol. La temporada ha sido tan deficiente que el nivel de exigencia se ha tornado mínimo. Por las declaraciones de todos, incluido Míchel, parecía que el sábado estaba enfrente el Valencia de Rafa Benítez, aquel con mentalidad ganadora, y no el Valencia de Voro, una legión de pasotas. Conviene quitarse la venda definitivamente y no dejarse llevar por fuegos de artificio. Tal vez lo mejor sea que el Málaga cuenta con un entrenador al que le apasiona el fútbol, que ya tenía calados a muchos jugadores antes de venir (como si hubiera ido a otro equipo), que ha sacado conclusiones muy claras y que, sobre todo, tiene las riendas bien cogidas. Así que es el mejor punto de partida para meter el bisturí de verdad, reestructurar a fondo la plantilla y, en definitiva, construir un proyecto sobre una base sólida. Como él desea. Más le vale al club, porque al aficionado cada vez lo engañan menos y no va a tragar con que sigan determinados futbolistas. Ese ya hace tiempo que se quitó la venda...

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