Diario Sur
Malaga CF

PARTIDO ATRACTIVO

¡Qué fácil es opinar de una parcela cuando se desconoce el terreno! Hay que ver la cantidad de opiniones frívolas que se vierten cuando las consecuencias no afectan al emisor. Llega el tramo final del campeonato, y los objetivos de cada uno de los veinte equipos participantes en la Liga están sobre la mesa, dependiendo de ellos mismos o de un tercero. Empiezan las especulaciones sobre compra y ventas de partidos. Sólo Osasuna y el Granada están sentenciados, pero el resto de vacantes están desiertas. Dije hace algunas semanas que cada uno estará al final de la temporada donde sus méritos lo coloquen. En el fútbol profesional no se puede tirar por la borda lo que desde niño es una ilusión, que con mucho esfuerzo se convierte en profesión, llegando a ser una pasión, por un puñado de monedas. Me resisto a creerlo. Por eso, prefiero seguir escribiendo de fútbol.

Alcanzado el objetivo básico

Al recuperar en Los Cármenes las mejoras que el Málaga venía ofreciendo en los últimos encuentros, el pasado martes aseguró su permanencia en la categoría y sentenció el descenso del conjunto nazarí. Con cuatro victorias y una sola derrota en los últimos cinco encuentros, los de Míchel dejan a un lado definitivamente el pesimismo que se comenzaba a respirar en el entorno de Martiricos. El equipo blanquiazul atraviesa por el mejor momento en el campeonato y ha pasado en las últimas fechas de merodear la zona baja de la tabla a disfrutar en el campeonato con las exigencias propias que conlleva cualquier equipo en busca de una clasificación honrosa. Con el objetivo básico conseguido, llega el Sevilla en plena lucha con el Atlético de Madrid por la tercera plaza del campeonato. Bien es cierto que ni el día ni la hora acompañan a lo que se presume sea un partido atractivo.

Permanencia con holgura

Una vez conseguida la tranquilidad clasificatoria por parte de los malaguistas, llega el encuentro frente al Sevilla con diferentes motivaciones. El Málaga intentará agradar a su afición con una victoria en La Rosaleda que, tras el resurgir del equipo desde la llegada de Míchel al banquillo, supondría un plus para la reconciliación tras un curso marcado por la irregularidad. El cambio de objetivo marcado para la temporada se llevó por delante a Juande Ramos como portavoz, consciente de la imposibilidad de rentabilizar el esperado potencial de la plantilla, admitiendo que el cambio de objetivo era incuestionable. Con la llegada de Romero no sólo se asumía la renuncia a volver a Europa, sino que se empezaba a temer por la categoría. Los aficionados nos acostumbramos rápido a lo bueno, pero no debemos olvidarnos de que conseguir la permanencia varias jornadas antes del final del campeonato, como se estaba poniendo la cosa, tiene su mérito. Ahora valoramos que el primer objetivo se ha cumplido con cierta holgura, aunque sin la brillantez que todos hubiésemos deseado.

El Sevilla, obligado a ganar

El Sevilla llega al tramo final del campeonato añorando el rendimiento que venía ofreciendo durante los dos primeros tercios de la temporada. Hasta siete puntos tuvo de renta sobre el Atlético de Madrid en la jornada 26.ª y ahora y luchan codo con codo por la tercera plaza que les serviría para evitar la previa de la Champions. Siempre se ha comentado que todos los asuntos que suceden en un club inciden en el rendimiento del equipo. Si miramos las fechas en las que se empiezan a comentar públicamente la salida de Monchi del club de Nervión y los devaneos de Sampaoli con la AFA, coinciden con la sima de rendimiento del conjunto sevillista en la temporada. Aunque parece reflotar en las últimas jornadas con un empate ante el Valencia y dos victorias consecutivas frente al Granada y al Celta, llega a La Rosaleda, donde no le será nada fácil cerrar la trigésima quinta jornada con una victoria para mantener el pulso con el conjunto ‘colchonero’.

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