Malaga CF

Prioridad para la próxima campaña: jugadores polivalentes

Míchel imparte consignas durante la segunda parte frente al Sevilla.
Míchel imparte consignas durante la segunda parte frente al Sevilla. / Ñito Salas
  • Míchel no tendrá sistema fijo la campaña venidera y coincide con Arnau en la importancia de buscar futbolistas que se adapten a varias funciones

  • En dos meses ha cambiado la estructura defensiva de un encuentro a otro o en el mismo partido, e incluso en momentos puntuales ha jugado con tres medios

Independientemente del intento de mantener a determinados jugadores en la plantilla (por encima de todos, Sandro), la prioridad en la planificación del Málaga para la próxima temporada se centra en una premisa que ha marcado el entrenador, Míchel, y en la que también está de acuerdo el director deportivo, Francesc Arnau: incorporar a jugadores polivalentes. El técnico madrileño ya ha demostrado desde que se incorporó al conjunto blanquiazul que no tiene sistema definido y lo va a mantener la campaña venidera.

En cierto modo el rival del lunes, el Sevilla, es un buen espejo para intuir por dónde van a ir los tiros tácticamente del Málaga en el ejercicio 2017-2018. Si algo ha aportado Jorge Sampaoli a la Liga esta temporada ha sido su capacidad para introducir variantes en el sistema de juego de un partido a otro o incluso en el mismo encuentro, a veces hasta cuatro. Probablemente el técnico argentino sea el mejor del mundo en este aspecto, como ya demostró en su paso por la selección chilena. Pero sí es conveniente recordar (y así se expuso en este periódico cuando se produjo su llegada)que Míchel nunca ha sido partidario de un esquema fijo, sino de adaptarse a las características de los jugadores de los que dispone. Además, considera que cada rival, cada situación de partido e incluso cada fase del campeonato aconseja determinados cambios en la disposición de los futbolistas para sacar más rédito.

Tres centrales, más habitual

Precisamente en esta Liga se ha producido esta temporada una evolución en cuanto al sistema. Ya han sido varios los equipos que han pasado con frecuencia a jugar con tres centrales. Y no sólo para afrontar aquellos encuentros frente a los ‘grandes’ que exigen estar más arropados en la cobertura. El Málaga tampoco ha sido una excepción desde la llegada de Míchel y en principio se va a insistir en esa línea.

Conviene que los aficionados malaguistas vayan olvidándose de un equipo con un sistema fijo (el 4-4-2 de Javi Gracia) o con una base defensiva muy definida (es decir, con una línea de cuatro). Míchel está convencido de que un conjunto es más difícil de combatir si maneja varios sistemas o, durante el partido, varias combinaciones tácticas. Entre otras razones, porque es menos previsible, debe ser más estudiado por el rival y siempre cuenta con el factor sorpresa.

En ese sentido el entrenador malaguista se ha pronunciado claramente en sus conversaciones con Arnau: es fundamental contar con jugadores polivalentes. De ahí, por ejemplo, sus elogios a Ricca al término del encuentro frente al Sevilla. El defensa uruguayo ha jugado de lateral izquierdo, de ‘carrilero’ izquierdo, de tercer central... y hasta fue empleado en un marcaje mixto. O el caso claro de Juan Carlos, que indistintamente ha sido empleado en la banda izquierda como lateral, como ‘carrilero’ o como teórico extremo en la medular. Y conviene no olvidar el caso de Torres, aunque sus problemas físicos le han impedido tener más minutos.

Abanico amplio

El abanico de sistemas va a ser amplio desde que empiece la pretemporada en la primera semana completa de julio. Míchel y su grupo de ayudantes quieren desarrollar un trabajo para que los jugadores se adapten a jugar con un esquema basado en la defensa de cuatro en línea, con otro con tres centrales y dos laterales de más recorrido (dos ‘carrileros’), y también con tres centrales y laterales más de contención. Porque a partir de ahí podrá emplear variantes de medio campo hacia arriba. De hecho, en momentos puntuales ya ha jugado con tres centrocampistas (o al menos, con un segundo punta que apoyara a la pareja de medios centro, como pasó con Pablo ante el Sevilla).

La opción de jugar con dos o tres centrocampistas permitiría variar la estructura ofensiva del equipo, bien con extremos para contar con dos piezas por banda, bien con dos puntas para tener más recursos en el juego directo, bien para ganar llegada con interiores (en caso de emplear a tres medios). Míchel considera que así futbolistas como Pablo y Juanpi tienen más presencia en el juego, porque deben trabajar menos, y pueden explotar su llegada y su tiro desde media distancia. Además, así se conseguiría ganar en la circulación de la pelota.

Míchel ya cuenta con varios futbolistas polivalentes, sobre todo en la zona defensiva, y bajo esa premisa Arnau pretende estructurar una plantilla que se pondrá en marcha a comienzos de julio dispuesta a trabajar en una variedad de sistemas de juego.

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