Diario Sur
Malaga CF

Martín, los agradecidos somos nosotros

Los agradecidos somos nosotros, Martín. O debemos serlo nosotros. Porque tú le has dado al Málaga tanto o más de lo que el Málaga te ha dado a ti. Es verdad, como siempre dices, que el Málaga te devolvió la vida futbolística (casi diría yo, sin equivocarme, que también la personal). Pero la gente, el aficionado de a pie, no sabe lo que tú le has dado a este equipo. Ahí están Manuel, 'el Flaco' y José en China para atestiguarlo. O ahora el propio Míchel.

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Los méritos y los 'flashes' fueron desde el principio para tu amigo Julio, pero tú estabas en la trastienda. José Carlos Pérez, que estará con tu admirado Jorge allí arriba, siempre lo decía: “Con Demichelis hemos dado el salto en profesionalidad”. No se equivocó. En el vestuario eras el que llamaba (el que llama) al pan pan y al vino vino, y te daba igual si tenía más o menos galones. Eras también uno de los que marcaba el camino. Y en el campo eras la prolongación de Pellegrini, el comienzo del juego, la primera piedra sobre la que se edificaba el estilo. Has sido el central que mejor ha jugado la pelota en la historia del Málaga y eso no te lo quita nadie. A veces te sobraba algún alarde, pero quién te iba a quitar tu forma de jugar. Tuviste el premio del gol de la previa de Champions, aquella dedicatoria, aquel gesto para 'Eva', aquella muestra de fe en todo.

Tragaste mucho antes de irte. Mucho, mucho, mucho. Que le pregunten a tu 'hermano' Roque, por ejemplo. O a Kepa o a tu 'papá' Esteban. Te obligaron a denunciar al Málaga porque hasta tuviste que poner de tu bolsillo dinero que no te correspondía, por cuestiones fiscales. Mucha gente no lo entendió y te crucificó. La misma que desconoce lo que os costó cambiar de aires, dejar Málaga, salir de ese vestuario.

Luego llegó el paso frustrado por el Atlético, la experiencia en Mánchester, el intento en el Espanyol... hasta que pudiste volver. Era tu sueño. Te daba igual cobrar lo mínimo (como así ha sido) porque venías para echar una mano, para retirarte en el equipo que querías, para que tu segunda niña naciera en casa, aquí, como Lola. Creo que el día del Alavés fue cuando te diste cuenta de que ya iba a costarte competir. Asumiste el ostracismo con la profesionalidad con la que siempre brillaste y te pusiste a disposición de Míchel. Lo importante no eras tú, sino el Málaga, le dijiste. Desde entonces has trabajado y has apoyado como el que más. Por eso estuvieron hoy todos allí, en la sala de prensa, para arroparte. Te lo merecías.

Por todo eso te lo digo con la sinceridad con la que siempre hemos hablado: los agradecidos somos nosotros, Martín. Has dado al Málaga muchísimo, tanto o más de lo que el Málaga te ha dado a ti. Quizá ahora sí te lo reconozcan...

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