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Malaga CF

Ruano: «Aquí hay mucho de mí, y eso puede más que mi ambición como entrenador»

Ruano, ayer en el Anexo de La Rosaleda.
Ruano, ayer en el Anexo de La Rosaleda. / Salvador Salas
  • El técnico y responsable de la metodología de la cantera busca con el filial el ascenso: «Al comienzo no se nos exigió nada, pero al final se ha dado todo y el reto es subir»

Manel Ruano se ha convertido en los últimos años en la principal referencia a nivel técnico de la cantera del Málaga. A sus 42 años, se siente un malagueño más y muy integrado en el club de Martiricos, donde no sólo entrena al filial, sino que también es el responsable de la metodología de La Academia, de cómo se entrenan y juegan los equipos de las categorías inferiores. De ahí que se sienta en casa y sin ganas de salir. Afirma que sacrifica su ambición como entrenador por seguir fiel a su trabajo aquí, donde entiende que ya hay mucho de él. Ahora disputará la fase de ascenso a Segunda B contra la Gimnástica Segoviana con un equipo joven, pero confía en que pueda conseguir el objetivo de subir.

–Llega una nueva oportunidad de ascenso al Malagueño, pero en este caso como campeón. Las opciones de éxito ahora son mayores.

–Sí claro, te permite fallar una vez, tener una segunda oportunidad, aunque esperamos que no sea así. En ese caso luego también es difícil trabajar el estado anímico, porque hay que recuperarse rápido tras perder una eliminatoria, y tu siguiente rival sí ganó, pero habrá que ver. Espero que no llegue, pero primero tenemos esta oportunidad, igual que nuestro rival.

–El ‘handicap’ de los filiales siempre se centra en su juventud al enfrentarse a rivales con jugadores ya experimentados y hasta veteranos. Otras veces se apostó en el Málaga y en otros equipos por contar con futbolistas ‘mayores’. ¿Es partidario de esta fórmula para ascender?

–Cuando los entrenadores tienen la potestad de hacer las plantillas suelen elegir a jugadores más veteranos que los nuestros. Pero se ha visto que esta fórmula tampoco te asegura el éxito. Otras veces hubo aquí plantillas con futbolistas de 24 o más años y no consiguieron el ascenso. Al final hay que encontrar un equilibrio y que el equipo compita. Prefiero a jugadores buenos, los mejores, si son del 97 como si son del 98 o el 2000. Luego son ellos los que tienen que competir. Nuestro trabajo desde el cuerpo técnico ha consistido en que ellos compitieran. Al comienzo del año no se nos exigió el ascenso, porque un entrenador tampoco se la juega con plantillas tan jóvenes. Pero al final se ha dado todo, porque tenemos el equipo más joven de los últimos años. Pero todo consiste en que se compita.

–Los clubes suelen decir que el objetivo es la formación y que no importa ascender. ¿Qué piensa de esto?

–Siempre he dicho que si quieren un equipo para ascender hay que hacerlo en junio. Ahí hay que plantar las semillas. Sin embargo, nuestro reto ahora es subir, es lo más próximo. Creo que todo ha sido una consecuencia del trabajo, aunque es verdad que se reforzó el equipo en diciembre, pero es que entonces no teníamos jugadores. El primer objetivo es formar. Este año es de los que más han subido jugadores al primer equipo. La utilización de estos futbolistas y las lesiones graves nos dejaron sin alternativas a mitad de campaña. Ahí se reforzó el equipo. Lo mejor fue que pudimos aguantar el tirón. Lo de ascender hay que pensarlo al principio para que luego no se considere un fracaso algo por lo que no se apostó.

–Los aficionados lo recuerdan en su etapa de jugador del Málaga como un extremo con mucha presencia en el área. Ahora cómo entrenador goza de una excelente reputación dentro y fuera del club. ¿Cuáles es su objetivo en esta nueva etapa que ya comienza a ser larga?

–Sinceramente, como entrenador aspiro a seguir mejorando. Tengo que seguir evolucionando. No tengo ningún reto ni aspiro a nada. Este mundo es tan complicado que pensar más allá de lo que tienes ahora es absurdo. Me tengo que centrar en mejorar y dedico mi tiempo a seguir formándome para evolucionar como entrenador, y que les llegue a los futbolistas y se plasme en el campo.

–También es el responsable de la metodología de La Academia, que tiene un sello muy característico en su clara apuesta por el fútbol de ataque, lo que está dando muchos éxitos. ¿Puede explicar cómo deben entrenarse y jugar los equipos?

–Cómo jugar es sencillo: ser protagonistas, tener la pelota y, cuando la pierdas, recuperarla rápido para marcar. Pero lo difícil es entrenar para conseguir eso. Siempre les digo a los entrenadores que hay que conseguir el equilibrio entre posesión y verticalidad. Y tenemos un modelo de entrenamiento que creo que hace que los jugadores crezcan, y no es una opinión personal, porque los futbolistas que suben al primer equipo están respondiendo, al margen de su calidad. Aunque siempre tienen que mejorar, se adaptan bien a la élite, forma parte del trabajo que hacemos. Intentamos hacer un futbolista inteligente que se adapte a cualquier situación que se pueda dar en el campo, y que sepa resolverla. En general, trabajamos siempre con balón y con diferentes modelos de enseñanza.

–Uno de los grandes problemas de la cantera del Málaga, incluido su equipo, son las instalaciones. ¿Con una nueva ciudad deportiva los resultados serían mejores?

–Lógicamente. Siempre nos van a juzgar por los jugadores. Lo más importante es el entrenador del primer equipo, y que sea valiente y los ponga, porque de lo contrario ya puedes trabajar lo que quieras... Tenemos muchos problemas de infraestructura, de subidas y bajadas de jugadores, material, gimnasio, reuniones, campos... Inviertes tiempo en cosas que no deberías. Así llevamos mucho tiempo. Aquí (en La Rosaleda) tenemos un gimnasio, que es el del primer equipo, que lo podemos utilizar, pero hay que venir aquí, trabajar e irse a entrenar a otro lugar... Al final no es productivo. Por medios, lo que se está haciendo es mucho. Teniendo la ciudad deportiva toso será más fácil todo. Así quedan muchas cosas en el aire.

–Centrándonos en su equipo, ¿cómo es y cuál su edad media?

–La edad media del equipo titular puede estar en los 20 años, si llega. Y tenemos varios juveniles que suelen jugar. El Malagueño es muy parecido a los equipos que he tenido estos años. Son protagonistas y les gusta tener el balón. Les insisto en que hay que alcanzar el equilibrio entre posesión y verticalidad, que es muy complicado. Es un equipo que se siente cómodo con el balón y estamos intentado sentirnos también cómodos sin él.

–¿Qué le parece el Gimnástica Segoviana?

–Es un rival con una ciudad detrás, que siempre es importante. Creo que este ‘play off’ se va a decidir por pequeños detalles. Ellos allí creo que sabrán bien lo que tienen que hacer. Es un rival que también le gusta jugar al fútbol, por lo que en ese sentido se parecen a nosotros. Es más veterano, por lo que tendrán más experiencia. No sé si buscaban el ascenso, pero sí que tienen unos números muy parecidos a los nuestros. Es un viaje cómodo. Tenemos el ‘handicap’ del primer partido en casa, pero tampoco tiene por qué ser importante. Esperemos salir victoriosos, pero tenemos las mismas opciones que ellos.

–Otras veces el club pensaba que era mejor que el filial estuviera en Tercera, porque es más barato. ¿Usted qué piensa?

–Es cierto que los chavales pueden saltar exactamente igual, pero hay muchas cosas que no controlo. Al final, para debutar en Primera tienes que estar aquí. Pero, si no ascendemos, hay jugadores que, por edad o cualquier otra circunstancia, se marcharán. Esos muy raramente regresan. Esto es importante, porque si subes te puedes permitir mantener el bloque y fichar a otros talentos que no querrían jugar en Tercera. Luego el tema del dinero no lo controlo. Me dicen a veces que tenemos un presupuesto alto, pero no somos un equipo de Tercera normal, sino que estos jugadores aspiran a estar en Primera.

–Tiene un año más de contrato y va a más como entrenador. ¿Se ve mucho tiempo en el club?

–En La Academia y en el Málaga hay mucho mío. Es algo personal, porque llevo seis años aquí, he estado en casi todos los equipos, en todos los campos de Málaga. Esto puede más que mi ambición como entrenador. No me muevo, no me planeo nada. Tengo contrato. No me planteo nada que no sea aquí en Málaga. Aunque esto es un matrimonio. Aquí hay mucho de mí, y esto puede mucho más que mi ambición como entrenador.

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