Diario Sur
Malaga CF

Adiós al mariscal del Málaga

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Una de las hijas de Weligton consuela a su padre en presencia de su hermana y su madre

  • Weligton anuncia entre lágrimas su retirada: «Ha llegado el momento que nunca crees que va a llegar»

  • Arropado por la plantilla, el cuerpo técnico y su familia, el excapitán aseguró que su trayectoria en el club ha sido victoriosa

Era una retirada anunciada, pero no por ello menos emocionante. Casi diez años después de su llegada, en Segunda, el central y capitán Weligton, el conocido como el ‘mariscal’ del Málaga, cuelga las botas de una forma oficial y definitiva. A sus 37 años, el defensa dice adiós a una carrera profesional brillante que se desarrolló junto al crecimiento del propio equipo blanquiazul. Su fortaleza en el campo dejó paso ayer a su parte más sensible para recordar las dificultades superadas y también mostrar su orgullo por los éxitos alcanzados, con su familia siempre en primera línea de los agradecimientos y con la plantilla, técnicos, directivos y demás colaboradores presentes en una repleta sala de prensa Juan Cortés de La Rosaleda. «Han sido diez años de muchas alegrías», afirmó sin parar de llorar. Y es que nadie quiso perderse este emocionante momento.

Un adiós espectacular, a la altura de futbolista, que aseguró: «He crecido de las manos del club, junto a él. No tuve la oportunidad de lograr ningún título pero sí que me siento un vencedor. He conquistado muchas cosas, he jugado con grandes futbolistas, he competido contra grandes clubes y he podido compartir vestuario con gente como Demichelis, que para mi ha sido uno de los grandes... Compartir vestuario con personas que antes veía por la tele, para mí es más que un título».

Si la despedida del argentino el pasado lunes llevó consigo alguna que otra lágrima entre los allí presentes, en la de Weligton no pudo ser menos. Uno de sus momentos más emotivos llegaba nada más comenzar al mencionar a sus padres. «Dieron todo de ellos para poder educarme para que fuera un hombre digno, honrado, luchador... Ellos pasaron hambre, pero nunca dejaron que me faltara nada. Quiero darles las gracias, no están aquí en persona, pero seguro que estarán felices por verme triunfar», explicó.

Aunque, sin duda, el foco de sus agradecimientos estuvo dirigido a su mujer, su compañera de vida. «Para seguir me gustaría que mi mujer y mis hijas subieran conmigo, porque siempre estuvieron a mi lado en los momentos malos y también en los buenos», aseguró el protagonista, que no quería despedirse en solitario. Una vez en el estrado, su mujer, Gisele, acarició su brazo haciéndole entender que, pasara lo que pasara, siempre podría contar con ella. Mientras, su hija menor se acurrucaba en el regazo del exjugador y la mayor le acompañaba a su derecha, todo ello acompañado de un sonoro aplauso de fondo. «Siempre dicen que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer, en este caso es verdadero. Esta mujer dejó su profesión, su carrera, para seguir mi vida, mis sueños. Ha dejado de vivir su vida para vivir la mía», recitó entre sollozos.

Acto seguido, la sala pareció haberse vaciado para él y, mirando directamente a los ojos de su mujer, le comentó: «Quiero darte las gracias, mi amor, por todo. He terminado una etapa de mi vida y a partir de ahora quiero dedicarme a vivir tus sueños, tu vida, a tu lado y con nuestras hijas». La sala de prensa vivió aquella escena y no pudo hacer otra cosa que contagiarse de esa emoción replicando el anterior aplauso.

La rueda de prensa debía continuar y así lo hizo, eso sí, acompañado en todo momento por su familia. No faltaron los múltiples agradecimientos por parte del brasileño, que mencionó a sus compañeros, los diversos cuerpos técnicos que pasaron por el club en esta última década (incluido el actual), el equipo médico, ‘los pichitas’ y también al jeque Al-Thani. «Lo pasé muy mal, pero gracias a todos vosotros el día a día ha sido más fácil», dijo antes de trasladar sus mejores deseos al club. «Quiero desearos con todo mi corazón que pongáis al club lo más alto posible, que deis lo mejor para que el Málaga siga creciendo, que podemos estar entre los más grandes de Europa», afirmó.

Pasado, presente y futuro

Con su habitual humildad y en un mar de incesantes lágrimas, Weligton hizo un recorrido por las etapas de su pasado que más le habían marcado y destacó la satisfacción que supone para él haber conseguido tantos logros personales. «Nunca me imaginé que podía ser un jugador profesional y que podía llegar donde he llegado», explicó. La suya es la historia de un joven granjero, por tradición familiar, que decidió salir de su pueblo brasileño bajo la determinación de luchar por su pasión por el fútbol. Así hasta acabar en el Málaga.

Recordando su llegada, explicó: «Mi intención no era venir a Málaga, sino salir de Suiza. Yo no quería seguir allí, y cuando me dijo mi representante que había una oferta para venirme para España, ni siquiera miré el club o la ciudad». Y añadió: «Cuando aterricé en esta ciudad, no sé por qué, pero algo me dijo que esta era mi casa». Hogar por el que lo ha dado todo y al que espera regresar algún día. «Nuestras vidas se cruzarán en el camino y volveré aquí, a la que siempre ha sido mi casa», dijo el excapitán, esperando que este no fuera un adiós, sino un hasta pronto.

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