Diario Sur
Malaga CF

Derrota con orgullo y orden

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Cristiano marcó en esta jugada el primer gol del Madrid, que fue clave para el desarrollo del encuentro y para el triunfo final del equipo blanco. / Ñito Salas

  • Un gol tempranero de Cristiano trastocó los planes de un Málaga que nunca se descompuso y tuvo varias ocasiones, pero no pudo con un Real Madrid que se proclamó campeón de Liga en La Rosaleda

Adiós con orgullo a un Málaga que no pudo con el Madrid en el último encuentro de la temporada, lo que permitió al equipo blanco proclamarse campeón de Liga en La Rosaleda. Fue, en cualquier caso, un cierre agridulce para el equipo blanquiazul. El equipo de Míchel siempre mantuvo la tensión y nunca se descompuso frente a un rival muy fuerte. De hecho, contó con oportunidades claras para batir a un inspirado Keylor Navas, pero en esta ocasión no pudo marcar (también brilló Kameni en varias ocasiones visitantes).

Un gol muy tempranero de Cristiano Ronaldo dio al traste con los planes del Málaga, que quería ofrecer su mejor cara y buscar la sorpresa en un partido siempre complicado, donde el Madrid necesitaba puntuar a toda costa. El equipo blanquiazul plantó cara en todo momento, pero las circunstancias no eran favorables. Al final el público despidió a los jugadores y al jeque Al-Thani con aplausos mientras daban la vuelta al campo. Y el Madrid también celebró el título sobre el terreno de juego, con sus aficionados en el estadio.

Míchel no tuvo ninguna duda en el planteamiento del encuentro. Apostó por el mismo equipo que ante el Celta, con un triángulo en el centro del campo compuesto por Camacho, Recio y Pablo. Y dejó a Demichelis en el banquillo, que se había retirado al comienzo de la semana, seguramente para evitar cualquier suspicacia: jugó Mikel por Llorente. El técnico madrileño partió con su once más fuerte y con la fórmula de juego que mejor le funcionó. Pero nada más arrancar el choque, un mal despeje de Luis Hernández lo recoge Isco, que le pasó el balón en profundidad a Cristiano para que este abriera el marcador tras regatear a Kameni.

El inesperado tanto en el segundo minuto del choque trastocó los planes de ambos equipos. El Málaga se vio obligado a llevar el peso del encuentro en busca de la igualada. Y pronto comenzaron a llegar las opciones locales por medio de Jony y Sandro, pero el Madrid mantenía el peligro en ataque gracias a su calidad, como en una acción que estuvo a punto de culminar Benzema en el segundo palo.

Lo mejor del Málaga fue una vez más que en ningún momento bajó los brazos ni dio el partido por perdido. Subió aún más las líneas para buscar la meta rival, y de inmediato apareció el siempre peligroso Sandro, que prometió que lucharía para quitarle la Liga al Madrid y dársela al Barça. Y pudo empatar en un espectacular lanzamiento de falta que entraba por una escuadra, pero Navas la desvió en el último instante. Hubiera sido un premio justo para un Málaga que quería evitar cualquier suspicacia tras el mal comienzo.

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Las alternativas eran constantes y pronto se convirtió en protagonista Kameni, como otras veces contra el Madrid. Hasta dos veces casi seguidas evitó el gol a lanzamientos de Cristiano y Kroos. Salvó a su equipo, sin duda. Y minutos más tarde, otra vez el Málaga pudo marcar: Sandro intentó un ‘gol olímpico’ y a continuación quiso sorprender desde el borde del área, y Keko también cabeceó con opciones. El gol podía caer para cualquiera de los bandos.

Equilibro

Parecía que el equilibrio llegaría hasta el final con ese triunfo por la mínima del Madrid, pero en una jugada en el arranque de la reanudación llegó el segundo tanto visitante en posible fuera de juego. Primero remató Ramos y respondió Kameni, pero el camerunés ya no pudo con el lanzamiento de Benzema tras el rechace. Era un golpe duro para un Málaga que nunca se descompuso.

Camacho fue a partir de entonces el hombre más peligroso de los malaguistas en ataque con dos oportunidades de cabeza, pero no acertó. Míchel comenzó poco después, en la fase final del choque, a hacer los cambios obligados, dándole minutos a Chory Castro, Charles y Duda. Las dos últimas eran despedidas, mientras que en el lugar del delantero se marchó Sandro, que también aplaudió de una forma muy especial al público ante una posible salida. Y así se cerró el campeonato, con el triunfo y el título para el Madrid en La Rosaleda y una derrota sin bajar los brazos de un once blanquiazul que falló varias ocasiones. Chory, incluso, estrelló el balón en el larguero al final. Al final, undécimo. No perderá mucho dinero de las televisiones y cobrará un millón por el traspaso de Isco.

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