Malaga CF

El juvenil malaguista se despide de la Copa tras perder contra un gran Villarreal

Kuki, que golpea el balón ante la presión de dos rivales, fue el autor del gol del Malagueño. :: ñito salas
Kuki, que golpea el balón ante la presión de dos rivales, fue el autor del gol del Malagueño. :: ñito salas
  • Los pupilos de Dely Valdés se adelantaron en el marcador con un gol de Alberto, pero el rival demostró su calidad y remontó el partido

No pudo ser. Los jugadores del Málaga juvenil se despidieron ayer de la Copa del Rey, un torneo que hacía especial ilusión dentro de la entidad. Los blanquiazules perdieron por 2-3 ante un Villarreal que demostró ser un serio candiato al título, no sólo por su juego, sino por la propia lectura del partido. El resultado de la ida era de 1-1, un tanteo que parecía incluso favorable para los pupilos de Dely Valdés, que jugaron en el campo de la Federación solo tres horas después de que el Malagueño disputase su compromiso.

La tarde comenzó bien, ya que en el minuto 6 fue Alberto el que aprovechó una confusión en la zaga del equipo amarillo para hacer el primer gol del partido, que ponía a los locales en una situación perfecta para encarar con algo de tranquilidad los minutos restantes hasta el pitido final. Pero fue en ese momento cuando el Villarreal demostró saber reponerse, no sólo de un resultado adverso, sino también de una hinchada en contra. Después de conseguir el empate, siguió empujando hasta hacer el 1-2 con el que se fue al descanso.

Taconazo

Ya desde la propia grada, y viendo el empuje de los visitantes, se comentaba que quizá pasar a cuartos de final estaba muy caro, ya que el resultado ya no admitía ni prórroga ni penaltis. En el minuto 50 llegó la jugada del partido. Después de un gran taconazo en la banda derecha, Lozano disparó con fuerza y cruzado y envió el cuero al fondo de las mallas locales.

Julio César Dely Valdés, más nervioso de lo normal en la banda, hizo cambios, sacando a Jonny y Bonilla, dos jugadores de ataque que pusieron algo de frescura en la línea más adelantada de los juveniles. En el minuto 70 Hicham recortó la distancia desde los once metros tras transformar una pena máxima que revivió a los locales. Los malaguistas tenían muchas ganas de darle la vuelta al resultado; no obstante, quizá el exceso de revoluciones y la gestión de las propias emociones fueron un obstáculo para que lo pudieran conseguir.

Con este resultado se llegaría al final del encuentro, unos octavos de final que han sido una piedra en el zapato para los talentosos jugadores de La Academia. Enfrente tuvieron a otros grandes futbolistas, que merecieron la victoria bajo la dirección en el banquillo de un exmalaguista, Calleja.

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