Malaga CF

LAS COSAS DE CAÑETE

VENDER Y VENDER PARA EQUILIBRAR Y GASTAR

En el primer y propicio intento, el Malagueño no alcanzó el ascenso. Le quedan dos eliminatorias. Esperemos que redondee la buena temporada que ha realizado. El sábado, en Segovia, tres futbolistas que se han venido alternando en el primer equipo estuvieron en el once: Luis, En-Nesyri y Ontiveros. Refuerzo legal para el filial. Hace un par de semanas, cuando coincidió el Real Madrid con el partido de ida ante la Segoviana, censuré que el joven valor marbellí no estuviera en La Rosaleda con el Málaga, como premio especial a la superación. Hoy tampoco salgo de mi confusión: si los tres van a competir en Primera, deberían estar de vacaciones con sus compañeros. No es lo mismo ni recomendable que un futbolista se incorpore más tarde a los entrenamientos de pretemporada. Al mismo tiempo, en el Malagueño, llevando al pie de la letra eso de dentro o fuera, habrá elementos deseosos de ocupar la titularidad de ese trío. Por todo, en aquella ocasión para distinguir a Ontiveros y a Luis, y ahora para que se vayan concienciando de que han dado el salto definitivo a la Primera División. Quedan dos eliminatorias. El filial tiene su camino. Hay que motivar, estimular y animar a estos valores. En primer lugar, las vacaciones. ¿O no?

La noticia tiene mal contenido: «El Málaga sufrirá una importante rebaja en el tope salarial, salvo que venda futbolistas». Más claro, el gasto para su plantilla tendrá que ser inferior a los 43,1 millones de la pasada temporada. Ni con el cacareado traspaso de Sandro será suficiente. Éramos pocos y a la abuela le dio por lo que le dio. Otra perla de cara al futuro: se espera que los derechos de televisión aumenten, pero el Málaga ingresará por debajo de los 54 millones del año pasado. En la tabla para el reparto de la Liga, en la que termina están francamente peor.

El total de los ingresos previstos en la pasada campaña era de 70 millones. 54 por televisión y el dinero disponible para la plantilla sumaba 43. El resto, 27, se destina principalmente a gastos de empleados, viajes y a la amortización de la deuda pendiente. Conclusión: que tiene que vender y vender para equilibrar el tope y para que le permitan gastar. Parece una espiral infinita, un círculo&hellip Aparte de la sangría cometida un verano y otro en la plantilla, resulta que la deuda -incluida la obligada del proceso concursal de los tiempos de Fernando Sanz- está ahí. Y qué les voy a decir del caso Camacho. Durante el verano pasado y en este invierno hubo compradores. El jeque se opuso a su venta. A los ofertantes les remitió a la cláusula. A Camacho, que aceptó de buen grado, se le prometió compensarlo con un nuevo contrato. Ha pasado un año, y como el propio futbolista ha declarado, las promesas no se han cumplido. Informalidad. La luz del túnel de las trampas del Málaga no se ve, no aparece, ni se astiba. El jeque se ha marchado a Catar para cumplir el Ramadán. De momento, ya nos preparan para vender, vender y vender. ¿Y para comprar? Chatarrilla. Otra vez más. ¿Así pretenden aumentar el número de abonados?

Allá por la Navidad del 73, la Federación Española de Fútbol, que entonces regía toda la reglamentación en las competiciones, organizó una jornada de Liga, la 16.ª, para su celebración el 31 de diciembre, en Nochevieja. La ruidosa protesta fue grande, pero el acuerdo federativo prosperó y en aquel día de despedida del año hubo fútbol. Los problemas para los equipos visitantes y de todo lo que le rodeaba fueron grandes. La mayoría tenía que pasar la fiesta lejos de la familia. Ni los medios de transporte funcionaban como en la actualidad, y los de información, ídem de lo mismo. En La Rosaleda, partido de la máxima, grande. El Málaga estaba entre los cinco primeros y el visitante fue el Real Madrid. Para que se hagan una idea, esa noche no se trabaja en los periódicos, por lo que al día siguiente no se publican. Esta circunstancia hizo que desde la capital de España no se desplazaran periodistas. Perdió el Madrid 1-0, de penalti. El árbitro fue el aragonés Canera Coscolín, que, además, expulsó a Velázquez por protestarle. Total, que los seguidores del equipo &lsquomerengue&rsquo calificaron malamente la victoria local, culpando al árbitro. La gran sorpresa nos la llevamos cuando Miguel Muñoz, el entrenador, compareció en la pequeña sala de prensa. De entrada, manifestó que el resultado le parecía justo, que no oponía ninguna pega al penalti por mano de Benito y que felicitaba al Málaga. Nos llamó la atención la caballerosa actitud de Muñoz porque podía &lsquovender&rsquo la derrota en aquella jornada atípica. Todo lo contrario. Se comportó con señorío, con esa clase que tenía el Real Madrid de don Santiago.

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