Malaga CF

Las aristas del 'caso Sandro'

Sandro festeja un gol en el derbi de la pasada campaña ante el Sevilla.
Sandro festeja un gol en el derbi de la pasada campaña ante el Sevilla. / Ñito Salas
  • El Málaga está a expensas de la decisión que adopte el jugador tras su acuerdo con el Atlético

  • En La Rosaleda se da por hecho que el club madrileño buscará que el canario siga como blanquiazul los primeros cuatro meses de Liga

Es un caso con demasiadas aristas. El futuro de Sandro apunta claramente al Atlético de Madrid, pero la sanción recibida por este club la semana pasada impide que el canario pueda jugar como rojiblanco hasta el 1 de enero. El Málaga poco puede hacer, salvo esperar. Está a expensas totalmente de lo que decidan el futbolista y el que será su nuevo equipo,  sin margen de maniobra, aunque en las oficinas de La Rosaleda existe la convicción de que la entidad madrileña buscará que el delantero continúe como blanquiazul durante los primeros cuatro meses de la temporada, hasta el 1 de enero. El ‘caso Sandro’ es muy enrevesado y ofrece varias peculiaridades que conviene analizar en profundidad.

Atado de pies y manos

Cualquier club está atado de pies y manos cuando un jugador está en disposición de pagar la cláusula de rescisión –entre otras razones porque es el futbolista el que teóricamente deposita el dinero ante LaLiga–, así que en este caso mucho más. La baja cantidad (seis millones) implica que el obstáculo sea mayor, porque el equipo que esté interesado puede tener más margen para negociar ‘bajo cuerda’ con el delantero; es decir, con el pago de una prima de fichaje a su antojo como compensación a que acepte su oferta. En el Málaga piensan que tienen la sartén por el mango porque Sandro tiene contrato en vigor por dos temporadas más, pero el Atlético y el jugador también pueden pactar de espaldas a la entidad de Martiricos...

Sandro quiere jugar

Esa es a priori una ventaja para el Málaga. Al contrario de lo que sucedió con Aleix Vidal y Arda Turan en el Barcelona, Sandro no quiere estar parado, sino competir, hasta el 1 de enero. Ya no es sólo el hecho de que habrá Mundial en junio del año que viene (lo que supone una motivación extra para él), sino también que el canario suele recordar con mucha amargura los últimos meses en el equipo azulgrana, cuando no tenía opciones de jugar. Él sabe que, por mucho que se entrene día a día, luego le cuesta coger el ritmo de competición. Ya le pasó aquí, los primeros meses en el Málaga. Además, al Atlético le interesa tenerlo en plena forma porque será inscrito para participar en las eliminatorias de competición europea (de dieciseisavos de final en adelante)y es fundamental que esté a tope desde el primer día.

El Atlético, único destino

Sandro ya ha deshojado la margarita. Tiene propuestas más interesantes económicamente (de clubes de la Premier League inglesa), pero quiere jugar en la Liga y en el mejor equipo posible para él. Dado que no entra en los planes del Barcelona y que rechazaría ir al Real Madrid, el Atlético cumple todos los requisitos porque además compite en el mejor escaparate, la Champions. También considera que el estilo de Simeone, con mucho juego interior y no tanto por las bandas, le viene como anillo al dedo.

¿Y qué opciones tiene?

La decisión del Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) de prohibir al Atlético que inscriba jugadores en el mercado veraniego condiciona al club madrileño, aunque sus dirigentes han recalcado que ya trabajaban en este posible escenario. La primera opción es comprar al jugador y tenerlo sin competir hasta enero, pero Sandro se niega en redondo. La segunda pasa por depositar la cláusula o pactar un traspaso con el Málaga a fecha 1 de enero con el fin de asegurarse la propiedad del punta sin correr el riesgo de que a última hora otro club convenza al canario para llevárselo ya. Lo que sí está descartado (y así lo reconoció el gerente rojiblanco, Clemente Villaverde, en ‘El Larguero’ de la Cadena Ser) es pagar la cláusula ahora, simular la venta a otro club y repescarlo en enero, porque es una fórmula que no estaría permitida. Pero quien hace la ley hace la trampa, y el Atlético podría recurrir a otra fórmula: dar el dinero a un club ‘puente’, que el jugador se marchará a este, y que en enero fuera fichado por el propio Atlético.

‘Hacerse el loco’ hasta enero

¿Y si el Atlético se ‘hace el loco’ hasta enero? Es decir, que pacte con el jugador pagar la cláusula en enero y que mientras tanto siga en el Málaga percibiendo los emolumentos (muy altos) como si nada. Esto evidentemente perjudicaría al club de La Rosaleda, que a comienzos de 2018 se quedaría sin el futbolista y también tendría que buscar a toda prisa un recambio en un mercado que ofrece muy pocas posibilidades. En las oficinas de Martiricos se descarta que esto vaya a suceder, primero porque existe absoluta sintonía  con Sandro y su agente, y segundo porque el canario se expondría a quedarse en la grada.

A caballo regalado...

Visto el panorama, la duda es obvia: ¿aceptaría quedarse el Málaga con Sandro hasta enero? Las incógnitas parecen resueltas y convergen en un sí... con condiciones. De entrada, como explicaba SUR el domingo, Míchel sí estaría dispuesto a contar con él porque entiende que marcaría la diferencia respecto a otros competidores en la primera vuelta y permitiría asentarse en una zona cómoda de la tabla. Pero, eso sí, desde un punto de vista deportivo, el club debería tener desde el comienzo de la temporada si no un recambio, sí un atacante de cierto nivel. Y ahí entra la cuestión económica. En La Rosaleda tienen clara la importancia de cerrar un acuerdo con el Atlético para contar con dinero para invertir ya en esa alternativa al canario. Es decir, no se puede descartar que al final no haya pago de la cláusula, sino un acuerdo de traspaso por el mismo precio. Aunque conviene recordar que el presidente, Abdullah Al-Thani, no quiere que la salida de un futbolista sea a través de una venta, sino porque el futbolista pague la cifra fijada en el contrato.

El tope salarial

Otro matiz importantísimo para el Málaga. Este periódico ya explicó que el Málaga maneja varios planes cara a la configuración de la plantilla y que todos pasan por el futuro de Camacho y Sandro. Ambos cuentan con las fichas más altas (en torno a dos millones) y su continuidad o su salida marcan obligatoriamente el camino, máxime cuando el tope salarial asignado inicialmente por LaLiga se ha rebajado ligeramente por encima del 10 por ciento (la pasada temporada superaba los 43 millones). El club debe apretar (la afición no entendería lo contrario) para no pagar una cantidad alta por esos cuatro meses de ‘préstamo’ (en realidad se trataría de una cesión encubierta, puesto que las cesiones están prohibidas).

La postura del aficionado

Al aficionado del Málaga, conviene no engañarse, no le seduce la idea de ‘formar’ a un futbolista para otro equipo. Ymenos para el Atlético de Madrid. Por eso, el club tiene la obligación no ya de pactar la continuidad de Sandro en las mejores condiciones posibles, sino también de ‘venderlo’ bien. Debe hacerlo de forma transparente y, sobre todo, convincente. Y por encima de todo debe presentar un proyecto que no esté supeditado únicamente a esos cuatro meses con el canario, sino bien estructurado y no sujeto a la improvisación durante el mercado de invierno, en el ecuador de la campaña. También es obligado apuntar que el futbolista debería asumir posibles críticas desde la grada en el momento en que su aportación decayese por cualquier circunstancia.

Cláusula unilateral

Por último, también conviene recordar que en el contrato firmado por Sandro y el Málaga se incluye una cláusula de rescisión unilateral por parte del jugador. Es una opción a la que podría recurrir ‘a las malas’ en caso de desacuerdo con el club de La Rosaleda, aunque las dos partes siempre han argumentado que van de la mano en el caso de la salida del canario y esa vía está totalmente descartada.

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