Malaga CF

¿Es positivo para el Málaga que Sandro siga sólo hasta enero?

Sandro, el día de su llegada a Málaga.
Sandro, el día de su llegada a Málaga. / Salvador Salas
  • El escenario de que el punta cambie de club a mitad de curso, y se sepa de antemano, encierra ventajas e inconvenientes

Si. Mejor aquí que como rival..., pero el Málaga debe apretar (por Sergio Cortés, Jefe de Deportes)

Sinceramente, no entiendo que se pueda cuestionar la idoneidad de contar con Sandro durante los primeros cuatro meses de competición. Ya que nos habíamos hecho el cuerpo a que no iba a estar la próxima temporada, ¿en qué puede salir perjudicado el Málaga si cuenta con el canario durante casi una vuelta completa? La clave está a mi juicio en que el club sepa apretarle al Atlético de Madrid para que la operación sea lo más beneficiosa posible. Y eso incluye pagar lo mínimo del sueldo del delantero y, por supuesto, recibir algo a cuenta (sea dinero o sea una cesión tipo Vietto) para que el plan B desde el 1 de enero sea un plan A desde el 20 de agosto.

Mientras no se demuestre lo contrario, el Málaga es lo mismo que ha sido durante toda su historia salvo en los dos primeros años con Al-Thani; es decir, un club vendedor que no le puede hacer ascos a determinadas cesiones. Hace un año nadie se rasgó las vestiduras por la incorporación de Llorente, que ni por asomo puede ser en condiciones normales tan desequilibrante como Sandro. ¿Por qué ahora sí? El jugador sabe que como aquí (venerado por la afición y respaldado por el entrenador) no va a estar en ningún sitio, quiere llegar al Atlético en enero en forma y con un buen registro de goles para entrar por la puerta grande, y encima tiene como reto estar en el próximo Mundial. ¿De verdad eso se puede desaprovechar?

Imaginemos por un momento que Sandro, en una operación puente, acaba en el Alavés, el Deportivo o el Betis. ¿No sería un lujo que el Málaga, indirectamente, reforzara a un rival? Mejor aquí que en cualquier otro equipo. Eso sí, el club no puede dejar pasar la posibilidad de que esta operación no sólo sea beneficiosa para el Atlético. Y eso incluye, por encima de todo, más margen económico para contar desde el principio con otro futbolista de referencia sobre el que recaiga la responsabilidad desde enero y que sea complementario a Sandro para que puedan actuar juntos durante cuatro meses. No creo que Míchel vaya a quejarse precisamente por poder contar con ambos hasta el periodo navideño... En mi opinión todo son ventajas para el Málaga en esta operación... siempre que se sepa negociar. Esa es la clave.

NO. Un acuerdo inédito que puede encerrar efectos perversos (por Pedro Luis Alonso, redactor de Deportes)

Hace un año el Málaga se deshizo de Ochoa para dejar libre una ficha de extracomunitario a Santos. En Granada el acuerdo con el meta se calificó como una cesión en la que el club de La Rosaleda, además, asumía la ficha, y en Martiricos se habló de la desvinculación del mexicano antes de la última temporada que le quedaba de contrato. ¿A qué club había que creer? Supongo que, a estas alturas, ya lo saben. La sensación es que el Málaga se debilitó en la portería, y que tampoco mejoró en punta, con una inversión que Santos no ha justificado, más allá de que haya jugado poco.

Cuando se recurre a decisiones atípicas hay que saber ‘venderlas’. A este reto se aproxima el Málaga ante una operación inédita pero que cada vez toma más cuerpo y que un servidor no consigue entender. ¿Cómo justificar que Sandro se vaya a otro rival de la competición a mitad de ella y que se sepa de antemano? Sé que para muchos aficionados, también para Míchel, que siga unos meses el ‘MVP’ de la pasada campaña, la referencia goleadora, sólo puede ser positivo. Sin embargo, creo que es un escenario que puede encerrar efectos perversos. ¿Cómo recibirá a Sandro la afición? ¿Cómo reaccionará esta si el rendimiento del canario no es positivo? ¿Cómo gestionará el club la configuración de la plantilla en la línea de ataque? Aclaro esto último: el Málaga necesitará otro delantero de cierta entidad que sea la referencia realizadora desde enero, pero antes, ¿cómo repartir minutos con Sandro, máxime si Míchel recurre a su 4-1-4-1? ¿Se arriesgará la entidad a buscar el punta en el mercado de invierno? Se complica así la planificación, por no hablar de que tener al canario hasta enero se reduce a disfrutar de él en dieciséis o diecisiete citas, de las que puede que haya que descontar la que se celebre ante el Atlético de Madrid, más el riesgo inherente de lesión.

Así las cosas, y pese a que no tiene la sartén por el mango, mucho va a necesitar el Málaga ‘vender’ bien este asunto relacionado con Sandro: no pagar la ficha del jugador (liberaría dinero para salarios), disfrutar de cesiones del Atlético (me gustan Lucas Hernández, Correa y Thomas) o algo que parezca más beneficioso.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate