Malaga CF

Atender el clamor 

Diversos desenlaces electorales han relativizado en los últimos tiempos la fiabilidad de las encuestas.Aquí no se trata de analizar porcentajes con decimales ni de comprobar qué grado de sinceridad hay en las respuestas, pero sí que cuando varios medios han tratado de sondear a la afición malaguista sobre el ‘caso Sandro’ el resultado ha sido cuanto menos inquietante: se advierte un clamor en contra del escenario cada vez más previsible de que el canario juegue hasta enero con el Málaga y acabe la campaña en el Atlético de Madrid.

El Málaga no puede perder de vista la realidad, aunque estos sondeos de los medios no tengan un alto valor demoscópica. El dato lo distorsionan esos cientos de forofos que tratan de hacerse oír, porque precisamente la opinión más sensata suele ser la del que menos se hace notar. Aunque Míchel y Arnau consideren muy favorable mantener unos meses más a Sandro, y aunque el propio delantero esté claramente por la labor de seguir hasta el mercado invernal, la situación se le puede volver muy en contra a la entidad de La Rosaleda.

Recuerdo que el Sevilla no piensa actuar de la misma manera con Vitolo. A falta de que sea oficial, se baraja que juegue en su equipo de origen (en Las Palmas) hasta su desembarco en el Atlético en enero. El club hispalense evita así el escrutinio al jugador de haber seguido vestido de blanco sabiéndose que se irá luego a un rival directo. No defiendo desde aquí que el Málaga tenga que planificar sólo escuchando las opiniones de los aficionados, pero en esta ocasión es muy minoritario quien parece tranquilo con la posible solución y con la papeleta para el otro delantero de referencia que se fiche. Tampoco postulo que haya que reforzar a un rival directo con Sandro los próximos meses. Ojalá el canario rinda desde agosto a diciembre al nivel de sus mejores tardes de blanquiazul, pero también hay que considerar escenarios mucho menos agradables. Que no le salgan tan bien las cosas, que entre en racha negativa. Entonces el seguidor puede ser implacable con el jugador. Tiempo al tiempo.

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