Primer objetivo cumplido

Meré, emocionado, recibe un cariñoso saludo del mítico Quini, con el que se fundió en un abrazo.
Meré, emocionado, recibe un cariñoso saludo del mítico Quini, con el que se fundió en un abrazo. / Jorge Peteiro

Míchel podrá trabajar en Holanda con casi toda su plantilla, a falta sólo de dos efectivos, a un mes del comienzo de la Liga

Sergio Cortés
SERGIO CORTÉS

El primer objetivo de la temporada 2017-2018 estaba más que marcado: contar en la concentración en Holanda, a un mes del comienzo de la Liga, con casi toda la plantilla definitiva. Y se ha cumplido. La cascada de operaciones cerradas (en cuanto al capítulo de entradas) va a tener continuidad en las próximas horas, porque el Málaga espera cerrar las operaciones de Meré, Kuzmanovic y Juan Carlos para que Míchel y su equipo de trabajo puedan poner a punto a los jugadores con la antelación necesaria.

Una vez se cierren las operaciones de Meré, Kuzmanovic y Juan Carlos, el Málaga ya tendrá a 20 de sus 22 jugadores, pero con Ontiveros y Ricca lesionados

En lo que respecta a las altas, tanto Arnau como Míchel se muestran más que satisfechos. Se trataba de cambiar la columna vertebral y contar con futbolistas nuevos con cierta experiencia. Sólo se ha producido el contratiempo (más o menos esperado por otra parte) de la marcha de Camacho al Wolfsburgo alemán, pero han llegado Roberto para la portería, Baysse para el centro de la defensa (más la esperada confirmación de Meré entre hoy y mañana) y Borja Bastón en punta.

Independientemente de que el club (esto es, la dirección deportiva) tiene que buscar destino a los descartados, todo parece indicar que Míchel podrá trabajar en Holanda con casi toda la plantilla. En cuanto se cierren las negociaciones por Meré, Kuzmanovic y Juan Carlos, el técnico contará con 20 de los 22 jugadores previstos en la planificación. Yentre ellos En-Nesyri, cuyo rendimiento ofrecía dudas y abría la puerta a otra incorporación en la zona de ataque. No obstante, como explicaba ayer este periódico, el marroquí parece tener de nuevo la confianza del entrenador. En cualquier caso, el grupo no estará al completo porque Ontiveros y Ricca se recuperan después de haber sido operados de pubis y en un hombro, respectivamente.

Luis se alternará

La estructura defensiva está definida, con Roberto y el turco Cenk Gonen como porteros más ocho defensas. Este grupo lo integran Rosales, Torres, Luis Hernández, Baysse, Meré (cuya incorporación se da por segura), Luis, Ricca y Juan Carlos. Conviene apuntar que en principio el caso de Luis no será como los de Ontiveros y En-Nesyri, porque el central sí alternará sus posibles inclusiones en el primer equipo con su condición de futbolista clave en el Atlético Malagueño.

En el centro del campo la plantilla brilla por su variedad porque Míchel cuenta con tres jugadores polivalentes (Pablo, Juanpi y Adrián) que le permitirían emplear sistemas distintos y optar por variantes junto a los medios centro (Recio y casi seguro Kuzmanovic) y los extremos (Ontiveros, Keko, Jony y el recurso de Juan Carlos). Arriba de momento sólo están Borja Bastón y En-Nesyri.

El club quiere hilar fino con el recambio de Camacho y no esperará si la opción se pone a tiro, pero en el segundo ‘nueve’ no tendrá prisa

En realidad, si se cierra la llegada de Meré (como se espera), Kuzmanovic y Juan Carlos, al Málaga únicamente le faltarían dos futbolistas. Uno es obviamente el recambio de Camacho. Ahí el club quiere hilar muy fino porque se trata de una pieza clave (sería a priori el medio de contención titular)y no esperará si la opción convence y se pone a tiro. Otra cuestión es la previsión de los dirigentes de la entidad de Martiricos con el segundo delantero centro, el llamado a pelear por la titularidad con Borja Bastón. Ahí tanto Arnau como Míchel no tienen prisa y consideran que el mes de agosto es muy largo y que siempre surgen alternativas interesantes a última hora.

Meré: emotiva despedida, viaje por carretera y llegada ya de noche

Teóricamente sale cedido, pero... La rueda de prensa de Meré ayer en Gijón sonó a despedida. No a un hasta luego, sino a un adiós. «Me voy de mi casa. Gracias a la afición por cómo me ha querido. Quiero mucho al Sporting. Le debo estar aquí. Me voy cómo no quería: dejando al Sporting en Segunda», recalcó. Emocionado y con lágrimas en los ojos, se fundió en un abrazo con el mítico Quini y a continuación emprendió viaje por carretera hasta Málaga. «Hay varias opciones, puede ser una cosa u otra. Durante el día de hoy tomaré una decisión. El Málaga está ahí, como otros clubes», explicó sobre su futuro. Pero la realidad es que el destino estaba más que definido. Llegó a la ciudad por la noche y hoy será una jornada intensa. Se ultimarán los detalles de su cesión y pasará reconocimiento médico.

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