¿Se puede creer aún en el milagro en La Rosaleda?

La mejoría mostrada por el Málaga ante el Valencia se une a nuevas derrrotas de todos los rivales directos por la salvación

José González, el sábado en el encuentro ante el Valencia/Ñito Salas
José González, el sábado en el encuentro ante el Valencia / Ñito Salas
Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

A catorce finales para el término de la Liga, el Málaga sigue con ventilación asistida. Vivo, pero con mal pronóstico, pese a que es un buen enfermo; de hecho, el sábado tuvo un comportamiento ejemplar. Lo mantienen con pulsaciones otros tres equipos de la categoría (Levante, Las Palmas y Deportivo) que rivalizan en mostrar una trayectoria a cual más errática. El consuelo es que pese a perder el sábado sigue a siete puntos de la zona de permanencia. Lo frustrante es que desaprovechó una nueva ocasión para recortar distancias.

La lucha por la permanencia

Para cualquier malagueño que no sigue la actualidad del equipo y que se limita a interpretar sus resultados, resulta casi insultante creer en la permanencia del Málaga. Hay determinados matices deportivos que se le escapan. El listón final de la permanencia en Primera estará en una cifra indeterminada aún de puntos que podría ser más o menos asequible para los aspirantes.Es precisamente ahí donde reside el hilo de esperanza del cuadro de La Rosaleda. Si se repitiera una campaña como la anterior, en la que bastaron 32 puntos, las opciones malaguistas crecen. Si al final la exigencia se eleva por encima de 35 o incluso cerca de 40 va a ser necesario poco menos que un milagro. Pero el punto central de los argumentos pesimistas sigue siendo difícil de rebatir: sin ganar es imposible pensar en cualquier atisbo de reacción del Málaga.En este sentido, el equipo lleva nueve jornadas sin hacerlo, desde el 0-2 en Anoeta del 10 de diciembre. Han transcurrido más de dos meses desde entonces, si bien en Eibar, Las Palmas y el sábado ante el Valencia el equipo estuvo cerca de lograrlo.

Del despecho a la certeza

Cuando muchos seguidores despechados dan por cierto ya el descenso, se pasa por alto un detalle importante: queda aún demasiado tiempo para ser tan tajantes. Con catorce jornadas y 42 puntos en juego no se puede obviar que hay margen para un vuelco. Por ejemplo, el Málaga estuvo este fin de semana a diez minutos de reducir tres puntos de desventaja de una tacada con todos sus rivales. Fue lo que le sobró de partido ante el Valencia. Haberse puesto a cuatro puntos del Levante (decimoséptimo) hubiera ofrecido otro panorama mucho menos concluyente. Por eso el principal reto es ganar cuanto antes un primer partido y reengancharse en una pelea que parece haberse reducido a sólo cuatro equipos. El decimosexto (el Espanyol) suma ya 27 puntos (siete más que su más cercano perseguidor y catorce más que el Málaga).

Un estudio de los calendarios y el balance reciente de los equipos implicados presenta varias lecturas:el Levante no vence desde el 19 de noviembre (doce jornadas sin lograrlo) y ha ganado sólo tres partidos, pero ya jugó contra el Real Madrid y se medirá al Barcelona muy tarde, en la penúltima jornada, lo que le favorece a priori; Las Palmas tiene la segunda peor defensa (52 goles) y ha de jugar ante los dos grandes, y su calendario, difícil, es casi calcado al del Málaga;el Deportivo (53 goles en contra) sólo ha sumado dos de los últimos 27 puntos (como los de Jose), y va ya por su tercer técnico (Seedorf) sin reacción, y el Málaga tiene que recibir a la mayoría de los primeros clasificados.

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